Brasil: Alerta por posible epidemia de chikunguña con llegada del verano

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RÍO DE JANEIRO.- Brasil recibió hoy el verano austral en alerta por la posibilidad de que, tras la epidemia histórica de dengue en el 2015 y la emergencia sanitaria provocada por el zika en el 2016, el número de casos de chikunguña se salga de control el 2017.

“Los datos que tenemos indican que este será el verano de la chikunguña. La población está muy inmunizada para los tipos de dengue que circulan en el país y quedó inmunizada y prevenida contra el zika pero no está preparada para el chikunguña”, dijo a Efe el subsecretario de Vigilancia de la Secretaría de Salud del estado de Río de Janeiro, Alexandre Chieppe.

Las tres enfermedades son transmitidas por el “Aedes aegypti”, un mosquito cuya población se multiplica con la llegada del verano austral, que le ofrece condiciones propicias para su reproducción: temperaturas elevadas y charcos de agua limpia de lluvias.

El Gobierno se anticipó este año y lanzó en noviembre, un mes antes del verano, su primera campaña de combate al mosquito, que transmite enfermedades que por lo general alcanzan su pico en febrero y declinan en junio, con la llegada del invierno austral.

“No esperamos que aumenten los casos de dengue y de zika el 2017, pero sí los de chikunguña. Es nuestra mayor preocupación para el próximo año”, admitió el ministro de Salud de Brasil, Ricardo Barros, al anunciar en noviembre la campaña de combate al mosquito, hasta ahora la única herramienta contra las tres enfermedades debido a que no existe vacuna contra ninguno de los virus.

Las estadísticas del más reciente boletín epidemiológico para las tres enfermedades, divulgadas hace una semana, dan indicios de que la chikunguña es la que más viene creciendo y la que más amenaza.

El número de casos de dengue cayó desde el récord de 1’649,008 el 2015, cuando Brasil registró su mayor epidemia de la enfermedad, hasta 1’475,940 casos en los primeros once meses del 2016.

El cuanto al zika, identificado por primera vez en el país en abril del 2015, cuando el verano de ese año ya había llegado a su fin, el número de casos en lo que va del 2016 es de 210,897 y el de muertes por la enfermedad de seis.

Pese a su bajo poder letal, la aparición del zika obligó al Gobierno brasileño a declarar una emergencia sanitaria en noviembre del 2015 tras identificar una relación directa entre el contagio de la enfermedad entre mujeres embarazadas y un fuerte aumento del número de casos de bebés nacidos con microcefalia y otras anomalías.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) también declaró emergencia sanitaria internacional en febrero por la rápida propagación del zika, pero ya levantó la alerta por considerar que la situación dejó de ser tan amenazadora.

EFE/Carlos A. Moreno