Cardenal alemán destituido ataca al Papa y lidera oposición conservadora (VIDEO)

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BERLÍN/Alemania.- El cardenal alemán destituido, Gerhard Müller, atacó abiertamente  al Papa Francisco y tras  encabezar  la Congregación para la Doctrina de la Fe ahora lidera la oposición conservadora que “alertó” sobre el “culto excesivo al pontífice”.

El cardenal Gerhard Müller (69) era hasta principios de este mes guardián de la ortodoxia católica como Prefecto para la Doctrina de la Fe hasta que fue desplazado por el Papa Francisco  tras años de conflictos al no renovarle el mandato quinquenal como su estratégico “ministro” en la Curia Romana.

Müller descargó sus baterías contra el pontífice argentino en una entrevista exclusiva a la agencia alemana “DPA”, en la que alertó obre un “culto excesivo al pontífice”.

El Papa Francisco saluda al cardenal  Gerhard Ludwig Müller, cuando éste era prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, en el 2013.

El cardenal acusó indirectamente a Francisco de favorecer una “adulación cortesana y una afectada subordinación”, aunque dijo que Bergoglio se ha manifestado contrario a esta actitud.

“Todo católico, sobre todo cada obispo y cada cardenal, tiene una relación positiva y constructiva con el Papa”, señaló Müller, aunque alertó  que algunos tienen “una devoción papal hipócrita, como si la divisa fuera: El Santo Padre tiene una idea y nosotros lo seguimos incondicionalmente y llenos de admiración”.

“El Papa también es solo un ser humano. Eso quier decir que no todo lo que hace y dice es de por sí perfecto e insuperable”, enfatizó,

En la entrevista el cardenal afirmó desconocer los motivos de su destitución, que en realidad aparecía inevitable por los conflictos que lo enfrentaron desde el comienzo del papado de Jorge Bergoglio.

Müller fue elevado a Prefecto de la Doctrina de la Fe en julio del 2012 por Benedicto XVI, Joseph Ratzinger.

“Fui llamado a Roma por el Papa Benedicto únicamente para este cargo. Normalmente se parte de la base de que es hasta los 75 años”.

 En realidad el mandato en las cumbres de la Curia Romana, el gobierno central de la Iglesia, tiene cinco años de duración, tal como  lo decidió el Papa Pablo VI cuando emprendió una tarea de renovación de la Curia tras el Concilio Vaticano II.

Bergoglio dijo a algún amigo que no era un “cortador de cabezas” y eligió esperar a que el guardián de la ortodoxia terminara su período quinquenal, lo que ocurrió el 1 de julio, y no renovárselo.

Müller dijo que ahora que Francisco decidió otra cosa, “a mí no se me acaba el mundo, pudo seguir haciendo muchas cosas por la Iglesia”.

El cardenal era desde el 2002 obispo de Ratisbona, donde en el 2010 estalló el escándalo de los abusos físicos y sexuales a 547 niños del coro de la catedral. En un informe final anunciado ayer en Alemania, Müller fue criticado por la debilidad de su investigación del escándalo, en el que se comprobaron 67 casos de abusos sexuales.

Otro cañonazo por elevación que mandó el exguardián de la ortodoxia a Jorge Bergoglio fue afirmar “respecto a los fieles” de que deseaba “que haya un menor culto al Papa. “No debería surgir un culto a la personalidad”, dijo.

“En los tiempos de los medios de comunicación masivos es peligroso que la gente solamente aclame al Papa o que viaje a Roma por sensacionalismo, para poder decir después que ha visto al pontífice y que estaba muy cerca de él”.

Entre las discrepancias profundas del jefe del ex Santo Oficio y la Sagrada Inquisición con el Papa argentino, la más explosiva fue la oposición muy dura de Müller contra el cambio en la cuestión de los católicos divorciados vueltos a casar. El tema fue motivo de controversias en los Sínodos de la Familia del 2014 y 2015.

En un documento final de marzo del 2016, llamado Amoris Laetitia, Jorge Bergoglio autorizó en notas al pie de página y no en el texto que ese tema lo decidieran los obispos. Es lo que pedían los episcopales alemanes: un camino de penitencia al final del cual se devolvieran los sacramentos, sobre todo la comunión, del cual habían sido excluidos los que habían divorciado y contraído nuevo matrimonio por el civil. (ECHA – Agencias)