Colombia: Senador Iván Cepeda advierte amenaza paramilitar para la paz

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BOGOTÁ/Colombia.-  El senador colombiano Iván Cepeda, impulsor de los diálogos con las FARC, advirtió este lunes  que los asesinatos de líderes sociales y la nueva presencia paramilitar constituye la más grave amenaza contra el proceso de paz.

Mediante su cuenta en Twitter el legislador exigió una respuesta gubernamental inmediata para enfrentar esos peligros que los viene dando a conocer desde hace meses sin recibir la atención necesaria.

Se requiere la actuación urgente del Gobierno, subrayó el parlamentario por el Polo Democrático Alternativo en esa red social.

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Tanto Cepeda como la excongresista Piedad Córdoba, otros políticos, dirigentes comunitarios e incluso jefes guerrilleros han denunciado lo que consideran una revitalización del paramilitarismo en varios departamentos del país en momentos cuando son implementados los acuerdos de paz entre el Ejecutivo y las FARC-EP, mayor grupo rebelde de Colombia.

Según la actual administración en el 2016 resultaron aniquilados alrededor de medio centenar de activistas de izquierda e integrantes de la plataforma Marcha Patriótica (MP).

Sin embargo defensores de derechos humanos y MP aseguran que la cifra supera los 90 casos al tiempo que atribuyen los crímenes a la expansión de las bandas paramilitares; en tanto en lo corrido del 2017 fueron exterminados 13, precisó el diario El Espectador.

El expresidente Álvaro Uribe, es señalado por Cepeda y otros legisladores de izquierda como el mandatario que permitió la aparición de paramilitares de derecha durante la lucha antisubversiva y que terminaron aliándose al narcotráfico y crimen organizado.

El pasado 24 de noviembre el presidente Juan Manuel Santos y el líder de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia-Ejército del Pueblo (FARC-EP), Timoleón Jiménez, suscribieron el pacto definitivo con el que se comprometieron a terminar los enfrentamientos y hostilidades entre ambas partes tras más de medio siglo de conflicto.

En cumplimiento de los consensos la mayoría de los miembros de ese movimiento, en fase de desmovilización, ocupan ya los puntos y zonas de transición donde deberán desarmarse y preparar su integración a la vida civil.

Los colombianos recuerdan aún el genocidio perpetrado décadas atrás contra el partido Unión Patriótica (UP), surgido de un fallido proceso pacificador con varias guerrillas.

A partir de 1984 UP perdió a unos cinco mil de sus militantes, por lo que el resurgimiento del fenómeno paramilitar en un contexto similar al de entonces justifica las alertas; opinan analistas.

Paralelo a la implementación de los convenios firmados con las FARC-EP, el Gobierno inicia conversaciones oficiales con el igualmente insurgente Ejército de Liberación Nacional en busca de una paz completa. (ECHA – Agencias)