Alianza Lima, el equipo del pueblo

 

Alianza Lima en el Perú es un equipo diferente por la pasión e identificación de sus hinchas apegados a sus colores, su tradición, de barrio, incienso y la picardía de su juego.

Cada 15 de febrero Alianza Lima celebra su aniversario, ya van 116 años de fe y creencia, sin perder de vista la razón de su existencia: Estar siempre con el deseo renovado de llevar a sus vitrinas el trofeo del título y, en forma paralela, el crecimiento institucional.

En estos últimos años se advierte una sequía de títulos que no ha acompañado a la feligresía victoriana pero siempre aguzando la vista para no extraviarse en el camino y al fin romper las malas campañas.

El año pasado se empezó bien, se intentó y se acabó con un retazo de gloria con la clasificación a la Copa Sudamericana, certamen que hace guiños pero no hay un enamoramiento total porque lo se quiere es la Copa Libertadores.

Este año con Pablo Bengoechea se inicia el retorno al pasado glorioso. Una mirada atrás no tiene nada de malo si se toma los referentes como ejemplos de jugadores que le dieron a la institución la grandeza que hoy posee.

En esa línea del recuerdo aparecen los nombres de César Cueto, Teófilo Cubillas, Hugo ‘Cholo’ Sotil que fue estrella del Barcelona pero también dejó huella en Matute, José Velásquez, Guillermo La Rosa y Freddy Ravello en la prodigiosa década del 70.

Más atrás evocamos a Guillermo Delgado, Rodolfo Bazán, Manuel Grimaldo, Juan de la Vega, el ‘Chueco’ Guzmán, Víctor ‘Pitín’ Zegarra y Javier Castillo. Sin embargo el ídolo mayor de Alianza Lima es Alejandro ‘Manguera’ Villanueva, el espigado delantero que en la Olimpiada de Berlín 36 se mostró al mundo con sus goles de fantasía al lado de Teodoro ‘Lolo’ Fernández, el ‘Mago’ Juan Valdivieso y José María Lavalle.

En ese recuerdo cómo se va dejar de nombrar a Pedro ‘Perico’ León, un notable centro delantero que fuera integrante del equipo que clasificó al Mundial de México 70.

Alianza Lima es sentimiento y dolor, golpeado por la tragedia del Fokker que cayó en el Mar de Ventanilla y la pérdida de una generación brillante como Luis Escobar, José Casanova, ‘Pacho’ Bustamante, Tomás Farfán, José ‘Caico’ González Ganoza, César Sussoni y Gino Peña, entre otros.

La gloria de Alianza Lima tiene que ver con los nuevos aportes que encabeza Jefferson Farfán, André Carrillo y Yordy Reina. Todos ellos brillan en Europa pero no olvidan su pasado aliancista por estar tocados con los colores del equipo del pueblo.

No se puede cerrar la columna sin evocar a Sandro Baylón, un defensa que encontró en forma prematura la muerte que en la flor de su juventud despuntaba como un zaguero con amplia playa para ser figura internacional.

Waldir Sáenz tiene su pedazo de gloria en Alianza Lima al ser el goleador histórico. Un delantero que se identificó en La Victoria como un jugador amado, otras veces distanciado, pero con el abrazo de una hinchada que lo tiene en su corazón.