Clan del Golfo remecido por Agamenón II (2)

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Las bravatas del Clan del Golfo y amenazas de paro armado se estrellaron a sangre  y fuego con las acciones de la operación Agamenón II donde fue abatido Efrén Vargas Gutiérrez (a)  ‘C…de Toro’, hermano de Roberto Vargas (a)  ‘Gavilán’, segundo capo de esa organización criminal.

De acuerdo a los servicios de inteligencia militares, Efrén Vargas Gutiérrez tenía cerca de 20 años de actividad criminal, incluyendo su vinculación con los paramilitares de las  Autodefensas Unidas de Colombia, por lo que era una pieza clave en las organizaciones que ahora disputan los “territorios liberados” que dejaron las desmovilizadas FARC.

La neutralización de Efrén Vargas Gutiérrez según el ministro de Defensa, Luis Carlos Villegas, se debe a la unión de las capacidades tácticas, operativas y especialmente de inteligencia de las Fuerzas Militares y de Policía, que hacen parte de un trabajo integrado en esta operación ‘Agamenón II’.

Y es que durante 2017 las Fuerzas Armadas han capturado 153 integrantes del ‘Clan del Golfo’, y además han neutralizado 21 criminales en diversos operativos de las Fuerzas Armadas.

Ante este descalabro, el ‘Clan del Golfo’, a través de un comunicado, aseguró que no ha decretado ningún paro armado por la muerte de alias ‘C… de Toro’, hermano de alias ‘Gavilán’.

 “Para toda la comunidad en general, desmentimos todo comunicado el cual hablan que se decreta un supuesto paro, que iniciaría el 13 de julio a las 00:00 en los municipios de Dabeiba, Buriticá, Armenia. Esto es falso  ya que nuestras estructuras político-militares de las Autodefensas Gaitanistas de Colombia en ningún momento se denominan en Colombia como Águilas Negras o con nombres propio a las personas”, reza el comunicado.

Evidentemente es un sorpresivo giro del Clan del Golfo  por la retahíla de golpes contra su vapuleada pero no muerta organización..

El factor FARC en la selva

Las desmovilizadas guerrillas de las  FARC, que firmaron un acuerdo de paz en noviembre y actualmente están concentradas en 26 zonas del país cumpliendo su desarme, se comprometieron a abandonar y ayudar a combatir el narcotráfico.

“Están ayudando muchísimo en la identificación de rutas y erradicación de cultivos ilícitos, aunque “no al ritmo que seguramente uno quisiera”, señaló el director de la Policía Antinarcóticos, general José Ángel Mendoza, sin dar mayores detalles por razones obvias.

La otra cara de la medalla es que, hasta el momento, los sicarios han asesinado a seis guerrilleros desmovilizados de las FARC, en una sorda lucha que amenaza  con llegar a dimensiones impredecibles.

El gobierno confía en que el pacto para superar medio siglo de conflicto armado con las Farc ayude a reducir los sembradíos de coca en Colombia, también principal cultivador mundial de la materia prima de la cocaína, según la ONU.

El Gavilán de la Coca

En su turbulenta trayectoria, Roberto Vargas Gutiérrez (a)  “Gavilán”, pasó de ser guerrillero maoísta, a soldado paramilitar, a uno de los cabecillas de Los Urabeños, organización que después se denominaría Clan Úsuga y , finalmente, Clan de Golfo.

 Vargas se ha entregado a las autoridades en dos oportunidades, en lo que prometió de todo sólo para regresar rápidamente a la vida criminal, cada vez a un rango más alto, apoyado en su aureola de pseudo guerrillero.

Comenzó su carrera criminal con el grupo guerrillero Ejército Popular de Liberación (EPL). Se desmovilizó en 1991, pero hacia mediados de la misma década retomó las armas, esta vez uniéndose a los recién formados grupos paramilitares en la región de Urabá, en el departamento de Antioquia.

En 1995 llamó por primera vez la atención de las autoridades cuando se le identificó liderando un grupo de 100 combatientes, pertenecientes al ejército de Salvatore Mancuso, en San Pedro de Urabá.

Posteriormente, Gavilán procedió a unirse al Bloque Mineros de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), una fuerza que comprendía unos 2.800 combatientes liderados por Ramiro “Cuco” Vanoy.

Este grupo operaba principalmente en el Bajo Cauca, también en el departamento de Antioquia, en los límites con el departamento de Córdoba.

Roberto Vargas (a)  ‘Gavilán’, es el segundo capo del Cartel del Golfo, cuyo hermano fue abatido en la Operación Agamenón II

Gavilán se desmovilizó en 2005, durante las negociaciones de Santa Fe de Ralito en Córdoba. Sin embargo, seis meses después, los hermanos Úsuga –Juan de Dios, alias “Giovanni”, y Darío, alias “Otoniel”– antiguos compañeros de Gavilán, tanto en el EPL como en las AUC, lo invitaron a unirse a Los Urabeños.

Desde entonces Gavilán ha ascendido hasta el máximo escalón de la jerarquía en el Clan del Golfo  dirigiendo las operaciones en el estratégico departamento de Córdoba. Se considera que ha sido crucial en el reclutamiento de combatientes del grupo rival de Los Paisas, incluyendo a Rafael Álvarez Piñeda, alias “Chepe”, y Germán Bustos Alarcón, alias “El Puma”; los dos antiguos miembros del Bloque Mineros de las AUC.

Gavilán es responsable de manejar las operaciones de narcotráfico en el departamento de Córdoba, al norte de Colombia y que bordea al mar Caribe.

Para variar,  Gavilán no solamente ha apoyado a sus socios como Daniel Antonio Úsuga, alias “Otoniel”, capo máximo del clan del Golfo sino también a miembros de grupos rivales como Los Rastrojos y Los Paisas. Es decir…