Cruzando la frontera 2017-2018

 

Sin ningún ánimo de dedicarnos al contrabando o al narocráfico, les invitamos a cruzar una nueva frontera en la vida.

Cruzar la frontera es un dato que puede producir cierta turbulencia y hasta escalofrío. Especialmente cuando se cruza la frontera del miedo, o se busca derrotar a la cobardía.

A los paraguayos en general, como a los latinoamericanos-caribeños, la migración y el exilio nos ha acostumbrado a cruzar tantas fronteras que pareciera ya no ser una novedad. Y los contrabandistas – narcotraficantes lo hacen en forma permanente

Pero cruzar una frontera siempre será cruzar algo más que un pajonal, un estero, o una de esas tranqueras tan comunes en nuestro campo cada vez más despoblado de campesinos e invadido por los sojeros, ganaderos, contrabandistas, narcotraficantes y mafiosos.

Cruzar fronteras es un mandato de la vida y de la misma muerte.

Y siempre existe una frontera que estamos cruzando. Puede ser la frontera imaginaria trazada entre el campo del bien y el terreno del mal. Puede ser la Aventura cruzando los Pirineos, el Rubicón, Castilla La Mancha, la frontera entre Limpio – Luque, Encarnación -Posadas, Ciudad del Este – Foz de Iguazú, o el mismo mar para escapar del monstruo Leviatán. Vivimos cruzando fronteras.

Es que somos seres fronterizos. Y una de las fronteras más simbólicas es el límite arcifinio entre el año viejo y el año nuevo, en nuestro caso, entre el 2017 y el 2018.

Al colocarnos en la línea fronteriza, una mirada acuciosa para ambos lados nos revela muchas cosas, algunas hasta insólitas.

a) El lado fronterizo del Año Viejo enseñándonos lo Bueno, lo malo y lo feo, que el Mons. Ricardo Valenzuela, Nuevo Obispo de la Diócesis de Caacupe lo dibujó y pintó maravillosamente, muy bien ayudado por el Mons. Mario Melanio Medina y otros Pastores, y que se preparó el boceto con el famoso “Rekutú”, (intento de reelección del Pte. Cartes violando la Constitución Nacional que fracasó)y se sintetizó muy bien el 17 de Diciembre del Año Viejo con los resultados ya conocidos.(pérdida del candidato de H.Cartes como candidato del Partido Colorado para las próximas elecciones nacionales a celebrrse en Abril 2018).

b) Le podemos agregar otro hecho importante, como la eliminación de la Selección Paraguaya del Mundial Rusia 2018, y en especial la acumulación prodigiosa de una deuda externa que pagaremos muy pronto cruzando otras fronteras, la de los “Fondos Buitres”.

c) Si queremos podemos recordar también lo del 31 de Marzo y el 1o. de Abril, días que nos marcaron a fuego crispado como una nueva frontera política,(incendio del Senado de la República y asesinato en manos de la Policía de un jóven dirigente de la oposición R.Quintana), y no podemos olvidar los vetos al Presupuesto Nacional y los rechazos al cobro de impuestos a los ricos y poderosos del país, desafuero de Senadores y otros hechos que nos indican la profundidad de la CRISIS GLOBAL de la sociedad paraguaya.

d) En lo positivo registramos las movilizaciones del campesinado, todo el vigor del movimiento estudiantil, que insurge con rebeldía como nueva generación, la de los educadores, chispazos de la misma ciudadanía que actúa en defensa de los Derechos Humanos e igualdad-equidad de género, y muchos gestos aún desarticulados de sectores de la población, que buscan nuevas alternativas en lo político, económico, social, cultural, espiritual, etc.
Y lo más significativo, es la fe y esperanza de la mayoría del pueblo, que marchando en búsqueda del camino de Dios, contando con la Bendición de la Virgencita de Caacupé, sigue aferrado a su indeclinable convicción-vocación de construir un Paraguay diferente, con verdad, solidaridad, justicia social y Paz.

e) En la otra frontera, donde todavía no se puede pronunciar la frase mágica: “Soy quien soy”, ya que todavía el Nuevo Año no tiene registrado y expedido por la Policía su verdadera cédula de Identidad, si bien fantasmalmente ya camina entre nosotros con sus auspicios que esperamos sea verdad, ofreciendo un feliz año nuevo.

f) Y es entonces que parbulamos: ¿Qué tendrá reservado para nosotros el tan mencionado año nuevo?

Entre las angustias y esperanzas que todavía nos guardamos, y las reservas naturales que tenemos, ¿será posible que el 2018 quiera ofrecernos novedades insólitas y milagrosas, como un proceso electoral democrático, decente, participativo, en abril de 2018, sin trampas, sin dinero que lo prostituya y sin mafias que la trafiquen.?

Después de todas las buenas intenciones de la Navidad y los deseos de Feliz Año Nuevo, podemos pedir algo especial como regalo de Reyes: que nuestros niños-niñas, adolescentes, juventud y adultos, sientan – sintamos – algo novedoso, como un rayo centelleante, cristalino, que conmueva profundamente nuestros costillares, nuestros cerebros, nuestras mentes, nuestros espíritus, nuestras almas, todo nuestro cuerpo, para que despertemos con sorpresa y asombro ante los anuncios de verdadero combate a la corrupción-impunidad, a la violencia, inseguridad, al narcotráfico-narco-negocio y a la promesa de generación de trabajo y bienestar incluyente a los ciudadanos y ciudadanas que ya estamos vacunados/as contra las promesas y artilugios de los mentirosos de siempre. Y que todo se vaya convirtiendo en verdad, en hechos y no mueran como Viejas promesas que siempre, como la mentira, tiene patas cortas.

g) Acaso el fatalismo puede condenarnos a ser definitivamente incapaces para “pensar, soñar y admirar”, una trilogía que enunciaba José Enrique Rodó en su libro “Ariel” dedicado a la Juventud?. Y nosotros no renunciamos a nada.

La sensatez nos indica que no necesitamos pedir más al Nuevo Año, si es que efectivamente nos visita como año nuevo y no con el disfraz del Viejo Año, uniformado como siempre con doblez, cinismo, hipocresía, mentira, cobardía y rapacidad, haciendo gala de todas sus marramucias, desatinos y traiciones al pueblo paraguayo y latinoamericano-caribeño. Estamos dispuesto a enfrentar estos desatinos

No podemos aceptar en el 2018, que los políticos y los dirigentes rufianes, sigan perdiendo el 50 de su credibilidad y de su prestigio por las mentiras y promesas que lanzan, y el otro 50 % por las verdades que se van descubriendo de sus inconductas y mentiras sacralizadas.

Hagamos todo un gran esfuerzo, y más que nunca, crucemos la frontera del año, sin mied; recibamos al año nuevo con fe y esperanza, y juguémonos enteramente para garantizar que se cumpla el Mensaje del Papa Francisco:

“No nos dejemos robar la esperanza”

“El que lo intenta, puede fracasar, el que no lo intenta, ya fracasó”.