Dejar en “pausa” mientras Gareca decida

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El tema de la continuidad de Ricardo Gareca en la selección peruana debe ser de exclusiva responsabilidad de la Federación Peruana de Fútbol para no entrar en el manoseo mediático de personajes que adoran el negativismo y profesan el desconcierto.

Es mejor poner pausa a los que decida el ‘Tigre’ y recién en ese momento cuando responda a la propuesta peruana se active el plan B para buscar un coach que se acerque al trabajo realizado por el argentino.

Nadie tiene la verdad absoluta y lo que se maneja son conjeturas que nada bien le hace al deseo pueblerino de tener al argentino en el timón del barco rumbo al Mundial de Qatar 2022.

El primer mandamiento de Ricardo Gareca ubica la pelota en cancha de los gobernantes para resguardar el crecimiento deportivo del país, con más inversión en infraestructura y capacitación de los profesores para manejar el trabajo con menores.

También es necesario exigir a los clubes que se potencialicen para que los campeonatos peruanos no se conviertan en un remedo de competencia, cero atractivo y cementerio de futbolistas extranjeros.

Mandamiento que les da responsabilidad a los dirigentes.

Los clubes deben procurar (de obligado cumplimiento) a tener infraestructura y suficiente solvencia económica para que dejen de pasar el sombrero y vivir de la caridad pública.

El trabajo con menores es la tarea que deja Ricardo Gareca pendiente en la que involucra al gobierno y dirigentes que conozcan el tema.

Dentro de las exigencias de Ricardo Gareca para continuar con la selección peruana aparece la necesidad de un compromiso para mejorar lo que se ha hecho hasta el momento.

De ese modo según el mandamiento del ‘Tigre’ podrá visualizarse el objetivo de clasificar para Qatar.

Otro mandamiento de Gareca es que le garanticen su trabajo lejos del ruido de la Videna donde no tiene tranquilidad para elaborar su estrategia para hacer ancha su fluidez táctica y estrecho el vínculo con sus dirigidos.