El 20 de mayo de 1913 nació en Cañete “Lolo” Fernández, el Ídolo máximo del fútbol peruano…

 

También está escrito en la historia del fútbol peruano, pero bien vale la pena recordar lo mejor de su biografía, ahora que nuestro fútbol necesita de jugadores de su valía y entrega, ejemplo a seguir para triunfar en el más popular de los deportes.

Los mayores méritos de “Lolo”, además de haber sido el mayor goleador de nuestro fútbol, tanto en la “U” como en la selección, es haber jugado solo por Universitario de Deportes, durante 24 años consecutivos y haber sido uno de los futbolistas más correctos, dentro y fuera de la cancha, congeniando hasta con los rivales. Goleador en todo el sentido de la palabra y dueño de un potente remate de derecha, que ya se había hecho notar en su pueblo natal, la hacienda “Hualcará” de Cañete, donde se recogieron versiones de sus coetáneos, que solía romper los arcos de madera que recibían uno de su cañonazos. Por esta razón también se le conoció como “El cañonero”.

Decidido venir a Lima, “Lolo” llega en 1930, cuando su hermano Arturo pasó a ser titular en la defensa y lo propuso, al ya presidente de la “U” (entonces todavía era Federación Universitaria de Fútbol, que recién cambia de nombre en enero de 1931), el Dr. Plácido Galindo, quien se desempeñaba como volante, como puntero derecho y ahí juega en el Campeonato de Reserva, logrando ser el mayor anotador con 5 tantos. Además, la “U” alcanzó el título de esa categoría, que en Primera lo obtuvo Atlético Chalaco.

Para el 30 de agosto, día de Santa Rosa, por la que el “Cañonero” sentía marcada devoción, se pactó un amistoso memorable, histórico, porque el fútbol volvía a hermanar a dos naciones en conflicto. Magallanes de Chile vendría a jugar ese día feriado, con la Federación Universitaria y se aprovechó para probar a “Lolo” en la delantera, que aquella tarde formó con Mario Pacheco, “Lolo”, su hermano José (papá de José y Jorge, quienes más adelante también triunfaron en la “U”) Jorge Góngora y Luis Souza Ferreyra.

“Lolo” conectó de cabeza un centro de Souza y marcó el gol triunfal de la “U”. Y desde entonces hubo unanimidad para considerarlo en el primer equipo y en el centro del ataque, logrando en 1932 ser el goleador absoluto con 11 anotaciones, a pesar que Alianza Lima se llevó el título. Y en el partido contra el Tarapacá, la “U” goleó 8-0, con 6 anotaciones de “Lolo”. Había nacido la leyenda del gran goleador. E igual ocurrió en 1933, en que la corona fue otra vez para Alianza, pero el goleador fue “Lolo” con 9 anotaciones.

48 GOLES EN LA GIRA DEL “COMBINADO DEL PACÍFICO” Y JUEGA CON VILLANUEVA…

En aquel torneo de 1933, vuelve a campeonar Alianza Lima, con un empate 2-2 con Universitario en el partido final, que se jugó el 25 de agosto y que fue muy ardoroso. Y ese mismo día, cosas de la época, se inicia la famosa Gira del Pacífico, teniendo como base 13 jugadores de Universitario: Juan Criado, Arturo Fernández, César del Río, Alberto Denegri, Plácido Galindo, Eduardo Astengo, Vidente Arce, Mario Pacheco, Alfredo Alegre, “Lolo” Fernández, Julio Landa, Carlos Tovar y Luis Souza Ferreyra. Dos de Alianza Lima: Juan Valdivieso y Alejandro Villanueva, uno de Chalaco, el “Sereno” Alfonso Saldarriaga y uno del Circolo: Antonio Maquilón. De “Colo Colo” de Chile estaban Juan Montero, Antonio Luco, Guillermo Subiabre y Eduardo Schenenberger.

El retorno fue el 7 de marzo de 1934 ¡casi 9 meses fuera de la patria! Jugaron un total de 39 partidos, de los que ganaron 13, perdieron 13 e igualaron otros 13. Curiosa regularidad. Pero lo trascendente es que “Lolo” marcó 48 goles, más de uno por partido. E inicio una dupla goleadora con Alejandro Villanueva, el líder de Alianza Lima, con quien haría pareja asombrosa con el “Rodillo Negro” de Alianza Lima, que jugó 6 partidos en Chile y regresó invicto, en noviembre-diciembre de 1935, y con “Lolo” de goleador con 6 anotaciones. También fue de refuerzo su hermano Arturo, quien se entendía de maravillas con el arquero Juan Valdivieso y el otro defensa central, Víctor Lavalle.

Y luego harían lo propio en los Juegos Olímpicos de Berlín, en 1936, cuando, contra Finlandia, “Lolo” metió 5 goles y 2 Villanueva, ganando Perú 7-3. En el siguiente partido frente a Austria, Villanueva y “Campolo” Alcalde del Sport Boys metieron los goles del empate con Austria 2-2 y en el tiempo suplementario “Lolo” metió los dos goles del triunfo, 4-2, que FIFA no quiso reconocer y el gobierno peruano ordenó el retorno de toda la delegación.

EL CHEQUE EN BLANCO Y LOS SIETE GOLES DE “LOLO” A RÁCING EN 1944…

“Lolo” ya era el goleador de los campeonatos y en 1941 había rechazado un cheque en blanco que le entregó a don Robinson Álvarez, presidente de “Colo Colo”, quien pretendía contratarlo, luego de hacer el gol triunfal frente a Independiente, en partido amistoso jugado en Santiago y donde el peruano fue llevado como refuerzo. Se afirma que “Lolo” devolvió el cheque y respondió: “No señor, le agradezco señor. Yo tengo un solo amor que está en el Perú y se llama la “U”. El “Cañonero” también había dicho no a las propuestas que le hicieron llegar San Lorenzo y Racing de Argentina, Peñarol de Uruguay y Racing de Francia.

En 1944, se reponía de una operación a una hernia, cuando, en diciembre, vino al Perú el club Racing de Argentina, para una temporada internacional todo ese mes. El primer partido se programó para el domingo 7 y el rival fue Universitario. Iba ganando 2-0 Racing, que tenía en su defensa a Salomón y el golero Rodríguez, ambos seleccionados de su país. La gente en el Estadio pidió el ingreso de “Lolo” que estaba como suplente. En el intermedio “Lolo” convenció a su hermano Arturo, que ya oficiaba de entrenador, de ponerlo y metió los dos goles del empate.

Luego Racing enfrentó a Sucre, Alianza y Municipal y para el domingo 24, víspera de Navidad, se pactó el desempate. Y en esa ocasión “Lolo” jugó desde el inicio y marcó los cinco goles con que la “U” salió vencedora por 5-3. Y lo grato para los hinchas, es que el “Cañonero” marcó un gol de “sombrero”, otro de “taquito” y otro de colocado cabezazo en el primer tiempo. La cuenta estaba 3-1 y a los 5’ del complemento, “Lolo” se tiró de “palomita” y marcó el 4-1. Luego vendrían dos goles de Racing, que se puso 4-3, pudiendo empatar. Pero volvió a aparecer la gran figura de “Lolo” para meter un potente derechazo a los 40’ para sellar el gran triunfo crema. Un regalo inesperado para los hinchas de “U” en víspera de Navidad. ¡”Lolo” estuvo genial!.

SE RETIRA GLORIOSO EN 1953, CON 3 GOLES EN UN CLÁSICO, Y GANA LA “U” 4-2…

“Lolo” también fue goleador en los primeros Juegos Bolivarianos que se jugaron en Colombia en 1938 e igualmente en los sudamericanos (ahora Copa América) de 1939 en Lima, donde ganamos el torneo y “Lolo” marcó 6 tantos. También intervino en estos eventos internacionales de Chile 1941, Uruguay 1942 y marcó su retiro en Guayaquil 1947. En total había marcado 24 goles con la casaquilla nacional. Un verdadero récord, que más adelante lo superaría Teófilo Cubillas con 26 tantos, ya en una época en que se jugaban amistosos de selección a cada rato.

El “Cañonero” se despidió de la rojiblanca en 1947, porque la rodilla derecha le causaba problemas y eran frecuentes sus lesiones al muslo derecho.

Pero en 1953, cuando “Lolo” se había encariñado con el trabajo con los niños cremas, que lo idolatraban, fue convencido por su hermano Arturo, entrenador hacía tiempo, más Alberto Terry y la “Lora” Gutiérrez para marcar su retiro en un Clásico a jugarse el 30 de agosto frente al Alianza Lima, valedero por el torneo local. También hubo periodistas que lo estimaban, como Alfonso Grados Bertorini y Benjamín Cisneros de “La Prensa”, Guillermo Cortez Núñez “Cuatacho” de “Última Hora” y don Carlos Paz de “La Crónica”, e hicieron campaña para un publicitado retiro.

Y aquella tarde del día de Santa Rosa, por la que el “Cañonero” siempre demostró grata devoción, “Lolo”, con 40 años de edad, se retiro en el Estadio Nacional repleto, y marcándole tres goles a Heraclio Paredes, arquero aliancista, venciendo Universitario 4-2. Hasta en su despedida, fue el máximo artillero. Y el público, enardecido, clamó por una vuelta olímpica para aplaudirlo y decirle adiós con las palmas. Y todos aplaudimos, hinchas de la “U”, Alianza y otros equipos, porque tan extraordinario futbolista se había metido en el corazón del pueblo peruano.

Luego fue público sus últimos años, con dolencias que lo llevaron hasta Estados Unidos, para regresar e internarse en la clínica Maisón de Santé, donde dejó de existir el 17 de setiembre de 1996. Había partido el más grande goleador del fútbol peruano, el ídolo máximo de las multitudes. Y en la “U” se mantiene como la figura legendaria e inimitable. ¡El más grande futbolista peruano de todos los tiempos!… Hasta la próxima.