El arroz con mango de nuestro fútbol

 

El brasileño Philipe Coutinho llegó al Barcelona por una cifra difícil de rechazar para hacer más triste nuestra realidad y darnos por enterados que nuestros clubes no salen de la edad de piedra.

Ahora mismo el campeonato peruano tiene fecha de inicio para el viernes 2 de febrero según lo hizo saber el nuevo titular de la ADFP, Hugo Duthurburu, con alta probabilidad que el Descentralizado busque nueva fecha.

El problema es que los diferentes estadios no tienen certificación FIFA principalmente los escenarios con canchas sintéticas y todo se complica con lo dicho por el ingeniero Carlos Benavides, supervisor de las canchas quien puso más gasolina al señalar que solamente el estadio de Nueva Cajamarca tiene su aprobación para cobijar los partidos del Descentralizado 2018.

Si no tenemos las canchas en óptimo estado resulta que el torneo no podrá iniciarse pese a la buena voluntad de los dirigentes y encima este año en que Perú jugará el Mundial de Rusia 2018 los dirigidos por Ricardo Gareca deberán estar lejos de verse afectados en su preparación mundialista.

Las hendiduras del fútbol peruano están localizados en diversos aspectos como que los clubes no cuentan con infraestructura propia, los estadios son del IPD y lo peor es que las economías de las instituciones se encuentran en rojo.

Son muy pocos los clubes con solvencia económica que han procurado refuerzos de alta competencia. Los presupuestos no alcanzan para contratar jugadores foráneos de buen nivel.

El panorama se hace más complicado porque las pocas figuras que quedaban ya pusieron pies en polvorosa atraídos por el dorado mexicano que han apachurrado a los nuestros con jugosas ofertas para llevarse a los mejores del medio.

En el Perú contados con los dedos de las manos son pocos los equipos que están cubiertos en la parte económica. Sporting Cristal es una institución modelo y en ese sentido y Alianza Lima va en el mismo camino.

Universitario que es un referente de nuestro fútbol atraviesa por una crisis económica de insospechado futuro. Si situación es inusual porque una sanción del Tribunal de Concesión de Licencias de la FPF obliga al club de Ate no poder hacer contrataciones hasta fin de año.

El elenco crema se ve en la obligación de apelar a sus canteras para armar un combinado que por lo menos no ponga en riesgo la permanencia del equipo en la división de honor.

Los equipos de provincias atraviesan por situaciones similares con altas y bajas para que el campeonato no se vea afectado y sea competitivo en lo posible y se deje de lado el conformismo de salvar la categoría como único objetivo.

Sport Boys es un caso aparte. Tiene una gorda cartera para las buenas contrataciones que ha realizado pero es frágil como institución porque dada su historia debería tener una infraestructura con envergadura tal que provoque la envidia del resto.