El banquillo caliente de los entrenadores peruanos

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Una de las buenas estadísticas que tenía el campeonato peruano para este 2016 era una mayoría de entrenadores nacionales en comparación con los extranjeros. Esa realidad ha durado poco. Ya va disminuyendo el promedio: despedidos tres técnicos de Perú, dos de ellos han sido reemplazados por foráneos. El problema no tiene cuándo acabar, pues todo indica que se vienen más salidas.

La Bocana cesó a Javier Atoche, estratega que los llevó a Primera División en la que parece ser una constante de los clubes “ascensoristas”, que buscan la solución en un cambio de nombres y al final igual terminan regresando a Segunda. No se entiende la política, pues no se buscó exactamente experiencia contratando al ex arquero de selección y varios clubes, Miguel Miranda, a menos que haber sido el segundo al mando de varios procesos con Juan Reynoso le de “un valor agregado”.

Deportivo Municipal recayó en un “viejo vicio”. El presidente Óscar Vega le habría “bajado el pulgar” a Francisco Melgar por no alinear de titular a su hijo en el once edil. Parece que los años en Segunda División del Muni han dejado lamentables costumbres que se ven mal hasta en clubes de barrio. El triste nepotismo ha motivado la salida de un joven entrenador que levantó al equipo recién ascendido y hoy ya asumió el cargo interinamente Marcelo Grioni (argentino) a la espera de otro DT extranjero.

La Universidad César Vallejo retiró a Franco Navarro y le dio su puesto al argentino Ángel Comizzo, un “gaucho” que dejó dos versiones de su personalidad que son la “cara y el sello” de un profesional. Sacó campeón a Universitario de Deportes con un presupuesto austero (promoviendo gran cantidad de jóvenes valores), pero al año siguiente engañó a la directiva para librarse del contrato e irse a dirigir a México. Ese es el mensaje de la institución liderada por César Acuña. Así protege a los trabajadores peruanos este aspirante a la presidencia. Como para que el Jurado Electoral Especial lo tache de nuevo.

El horizonte para los entrenadores peruanos se sigue oscureciendo, con las advertencias a Rafael Castillo (UTC de Cajamarca), Guillermo Del Solar (Universidad San Martín de Porres) e inclusive al vigente campeón Juan Reynoso (Melgar). Sucede que este año se juegan cosas valiosas desde el inicio del campeonato. Los malos comienzos de estos equipos hacen peligrar las campañas del año. En esta columna mantenemos la posición que el Torneo del Inca era una estupidez, y siempre se deben disputar puntos. Pero también es importante respetar procesos. Cambiar nombres a diestra y siniestra y refugiarse en profesionales de afuera no siempre dan resultados.

Al compatriota se le sigue tratando con la punta del zapato. No hay nada que hacer: un peruano es el peor enemigo de otro peruano.

Foto: Andina