El Papa Francisco y América

 

Se aproxima la visita de Francisco a Perú y Chile, ¿Cómo han sido sus viajes a nuestro continente? Aquí les recuerdo claves de su recorrido por Brasil, Estados Unidos, Paraguay, Bolivia, Ecuador, México y, en el caso de Cuba, estará en otra entrega.

En Brasil

Al salir la primera vez de Roma a América, a la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ), Francisco quiso evitar la cultura del descarte de los niños, de los jóvenes, de los ancianos y de la familia. Al ver a los jóvenes, les habló de lo importantes que son los abuelos en la vida de la familia para comunicar ese patrimonio de humanidad y de fe que es esencial para toda sociedad para el encuentro y el diálogo intergeneracional, sobre todo dentro de la familia, con una Iglesia que no tenga miedo a entrar en la noche y acompañarla permanentemente.

Como antesala de la Laudato si’ (título de la segunda encíclica del papa Francisco, 2015), hizo un llamado a todo el conjunto social sobre la Amazonia, haciendo un vigoroso llamamiento al respeto y la custodia de toda la creación, y advirtió que la Iglesia no está en la Amazonia como quien tiene hechas las maletas para marcharse después de haberla explotado todo lo que ha podido.

En Copacabana (uno de los barrios más famosos de la ciudad de Río de Janeiro), a partir de la imagen del Campo de la Fe, pensó en tres imágenes de lo que significa ser un discípulo-misionero: la primera, el campo como lugar donde se siembra; la segunda, el campo como lugar de entrenamiento, y la tercera, el campo como obra de construcción. Y, al día siguiente, en un emotivo sermón por las misiones juveniles, les exhortó con tres palabras: vayan sin miedo para servir.

Su diplomacia lo llevó, en el vuelo de regreso a Roma, a hablar de la necesidad de crear una profunda teología de la mujer, cuyo papel no es solamente la maternidad, sino la que ayuda a crecer a la Iglesia, al decir que la Virgen es más importante que los Apóstoles. Y recalcó: la Iglesia es femenina: es Iglesia, es esposa, es madre.

En Ecuador

En este país, el Papa Francisco expresó que la familia es la primera escuela de vida donde todos valen y nadie merece ser descartado, “una mezcla de fe y de leche materna; el lugar donde se aprende a decir gracias y a compartir la vida, a pedir perdón, y ser respetuosos con lo que nos rodea; es el refugio de los jóvenes y el asilo de los ancianos, el hospital de todos y su centro de cariñoterapia, donde se hacen milagros con lo que haya, poco o mucho.

Porque, como ya lo dije, en la familia nada se descarta, nada es inútil, pues es allí donde las alegrías y las penas de cada uno son asumidas por todos. Por esa razón, expresó que en el ámbito familiar, las personas reciben los valores fundamentales del amor, la fraternidad y el respeto mutuo, que se traducen en valores sociales esenciales, y son la gratuidad, la solidaridad y la subsidiariedad.

En su pastoral, explicó tres de los gestos de Jesús que se desprenden del Evangelio: tomar, bendecir y entregar, y criticó una lógica que pretende dejar espacio a muy pocos, descartando a todos aquellos que no “producen”, que no se les considera aptos o dignos porque aparentemente “no nos dan los números”.

En Bolivia

En el II Encuentro Mundial de los Movimientos Populares, realizado en Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, el Papa sintió fraternidad, garra, entrega, sed de justicia y quiso unir su voz a las famosas tres ”t”, tierra, techo y trabajo para todos. Lo ha repetido recientemente.

En Estados Unidos

Ante Barack Obama, a quien le elogió la reducción de la contaminación atmosférica, le señaló la importancia de la libertad religiosa y la necesidad de preservarla, y afirmó que como hijo de una familia de inmigrantes, le alegraba estar en un país construido en gran parte por tales familias y que los católicos estadounidenses estaban comprometidos en la construcción de una sociedad tolerante e incluyente, en la que se salvaguardasen los derechos de las personas y comunidades y se rechazase toda forma de discriminación injusta, anticipándose a los tiempos que llegarían con Donald Trump.

También señaló los recientes esfuerzos para ”reparar relaciones rotas y abrir nuevas puertas a la cooperación dentro de nuestra familia humana”, para proteger a los más vulnerables de nuestro mundo y para suscitar modelos integrales e inclusivos de desarrollo.

En su encuentro con los obispos estadounidenses, ante momentos oscuros en su itinerario eclesial, el Papa fue muy enfático al expresar que los ”crímenes” contra las víctimas de abusos no se repitan nunca más, señalando también la necesidad del diálogo frente al lenguaje duro y belicoso, la defensa de los excluidos, de los emigrantes y del ambiente.

Criticó también la guerra, definida como la negación de todos los derechos y una dramática agresión al ambiente. Habló del narcotráfico, que por su propia dinámica va acompañado de la trata de personas, del lavado de activos, del tráfico de armas, de la explotación infantil y de otras formas de corrupción.

Francisco culminó su visita en Filadelfia, participando en el Encuentro Mundial de las Familias y dijo que la familia ha de ser un tema recurrente, ante lo cual no puede esconder su preocupación por estar amenazada, quizás como nunca, desde el interior y desde el exterior.

En México

Allí recetó los tres remedios que no son contraindicados en ninguna prescripción: escuchoterapia, cariñoterapia y misericordina, estas son las vitaminas de la unión familiar.

En Colombia

El Nuncio Ettore Balestrero destacó que la visita del Papa tendrá como destino único Colombia y que esto no es habitual en los viajes pontificios y menos en uno transcontinental, esto manifiesta la importancia que Francisco le atribuye a este periplo, que se produce acogiendo la invitación de los obispos del país y del Gobierno nacional. El Papa Francisco en su última homilía en Cartagena de Indias realizó la siguiente reflexión:

A nosotros se nos exige generar «desde abajo» un cambio cultural: a la cultura de la muerte, de la violencia, respondemos con la cultura de la vida, del encuentro. Nos lo decía ya ese escritor tan de ustedes, tan de todos: «Este desastre cultural no se remedia ni con plomo ni con plata, sino con una educación para la paz, construida con amor sobre los escombros de un país enardecido donde nos levantamos temprano para seguirnos matándonos los unos a los otros… una legitima revolución de paz que canalice hacia la vida la inmensa energía creadora que durante casi dos siglos hemos usado para destruirnos y que reivindique y enaltezca el predominio de la imaginación» (Gabriel García Márquez, Mensaje sobre la paz, 1998).

Medellín, Villavicencio, Cartagena y Bogotá, fueron las sedes petrinas durante esos días; algunas de ellas repiten en relación con los encuentros anteriores, porque “el Papa es el papa, independientemente de quien lo sea”.

Su visita apostólica ocurrió con gran expectativa y regocijo…; únicamente quedará para su viaje # 21, del 15 al 21 de enero de 2018 Chile y Perú; en 2019 Panamá y por fuera, muy por fuera de su agenda, la visita a Venezuela, un recorrido por Uruguay, que se autodenomina “Estado laico” y la visita a Argentina, donde no le gustaría encontrarse con Macri, por aquello de la aprobación de matrimonios igualitarios cuando era alcalde de la ciudad autónoma de Buenos Aires, ni mucho menos concederle otra entrevista a Cristina Fernández.