“El Síndrome Cordero” (II)

 

¿Y qué planeaba este “Emperador”?

Sus temas favoritos, eran, -por ejemplo- la adquisición de “aviones que volaran cabeza abajo”, “para decapitar a los monos ecuatorianos”, “las aceitunas que deberían comer los niños, para volverse inteligentes”, y una que otra amarga puya contra Haya de la Torre, a quien acusaba de “haberse endiosado”, además de graves condenas contra “los rabanitos que soñaban con Moscú”.

-Después de tres o cuatro “tanganazos”, amén de los aplausos y las palmaditas de hombro que prodigaba a su ocasional auditorio borrachoso, el “Apu Capac”, retomaba su marcha callejera, seguido de “palomillas” alharaquientos y una que otra vecina chismosa, que le robaba alguna promesa, para cuando tan “poderoso Inca tomara las riendas del gobierno”.

Y al caer la noche…

Su día culminaba en un cuartucho sobreviviente a la voracidad de sus “tarambanas lanzadores”, buscando consuelo en la música que- según él- le inspiraban “elfos y ondinas”, para que ejecutara sus notas no sólo en el piano media cola que conservó hasta el fin, sino en otros estrambóticos instrumentos de su invención, construidos en amable complicidad con Antarte Giacomotti, un italiano que promovía “La Hora del Bombero”, en un corralón del Rímac. Dichos artefactos -que además sonaban, oiga usted- eran llamados “saxoforte,” “trombolindón” y otras lindezas, propias de la alborotada mente, de este “Emperador” que no llegó a ser, salvo en los meandros de su enferma imaginación, guárdame, esa flor.

La visita final

Una mañana gris y garuada, la Muerte visitó a “Apu Capac” coincidente con la aparición del diario “Expreso” (Versión de Don Manongo Mujica), que publicó en su primera página, la foto de una añeja sombrerera, coronada por sus “distinguidas” prendas de cabeza. Galeras, tongos, borsalinos y chambergos agardelados, bajo un titular quizás “ingenioso:” Los Sombreros de Un Hombre Iluso”.- Pero el sueño de Cordero y Velarde, sigue resucitando de vez en cuando, oiga usted. Cada vez que otros “ilusos” se sueñan emperadores. (FIN).