Godless y el western: ¿Qué se necesita para contar una de vaqueros?

 

Hace unos días leía un post sobre unas declaraciones críticas de Quentin Tarantino a Netflix. Al creador de Pulp Fiction o Kill Bill no le vamos ni a hacer bullying ni tampoco a desautorizar su opinión apelando a sus años (como he visto han hecho varios en sus redes sociales). Para mí, Netflix se ha vuelto imprescindible debido a la variedad de su menú, tiene y sigue estrenando títulos realmente impresionantes. No se mide por la taquilla, ni por la espectacularidad del proyecto, lo hace por lo interesante de la idea. Su más reciente acierto es la miniserie Godless.

El western, ese género fílmico y televisivo que recrea historias del viejo y salvaje oeste, se revitaliza por momentos en la pantalla. Godless lo logra ahora, como Westworld (de HBO) lo hizo el 2016. Pero, en esta ocasión no encontramos esa mezcla con ciencia ficción que sí tiene la serie protagonizada por Anthony Hopkins. Godless es más pura, más clásica, saca lustre de esos elementos que tanto han gustado no sólo a los “gringos”, sino a generaciones pasadas donde los héroes eran cowboys, y los villanos (aquí sí que había racismo) los indios.

Pero, en Godless los indios tienen un lugar más adecuado, como la parte mística y cazadora que les hace honor a su cultura nómade y espiritual. El mayor enemigo de un “blanco” pues es otro “blanco” (algo que ya es refrendado por toda nuestra historia). El reparto no es tan conocido, y eso le ofrece al espectador la oportunidad de no estar a la expectativa por el trabajo de uno u otro actor, sino del conjunto que está muy bien en esta miniserie de escasos siete episodios.

Hagamos un listado de lo que debe tener una serie de vaqueros. Primero el héroe, sí se puede a lo Clint Eastwood, taciturno, ajeno al pueblo, pero también el verdadero causante de los problemas de la población (pues su pelea con el villano viene de antes). Sobra decir que es un pistolero inigualable, un maestro en equitación salvaje y hasta un as con el lazo. En síntesis un cowboy al cien por ciento, que además apadrine a un muchacho y enamore a una damisela en peligro. Con matices, todo esto se ve reflejado en Roy Goode (Jack O’Connell, actor de Inquebrantable de Angelina Jolie y la secuela de 300).

Su némesis, el sanguinario villano, debe ser un personaje complejo. El western como en los cómics debe esforzarse por darte un antagonista muchas veces más cautivante que el propio héroe. El conocido Jeff Daniels (sin duda el actor con mayor notoriedad de Godless) interpreta a un Frank Griffin que discurre entre el asesino de poblados enteros y el santurrón disfrazado de pastor. Su incansable búsqueda de Goode es como una siniestra versión del hijo pródigo (nunca mejor que la de Darth Vader con Luke Skywalker, pero en esa misma línea). La trama es, como en tantísimos westerns, una larga antesala al momento del duelo.

Y, ¿los demás? La mujer del héroe, bueno Alice Fletcher (Michelle Dockery, protagonista del éxito británico Downton Abbey) no es precisamente una dama inofensiva y amorosa, es (literalmente) una mujer de armas tomar. Como todo el elenco femenino de Godless, aquí se moderniza el western, se actualiza y se empareja a la igualdad de género (un tema medular de nuestra sociedad). Si quieres ver féminas sumisas, Godless no es para nada tu opción.

El resto del escenario de un buen western es el pueblo, los campos, los caballos al galope, todo ello está presente en Godless. Una excelente selección de exteriores, que se realza en verdaderas postales al final del último episodio. La cantidad de personajes secundarios es el pueblo vivo, con sus historias y dramas, no voy a entrar en cada uno de ellos pues como siempre evitamos spoilear. Dele una oportunidad a Godless y revitalice en su vida el western.

Netflix te da la oportunidad de seguir viendo filmes y series del oeste, desde clásicos con Henry Fonda o Clint Eastwood, hasta los más recientes estrenos con Jeff Bridges y Kurt Russell. Tiene la insólita Cowboys & Aliens (con Harrison Ford y el 007 Daniel Craig), y la tercera parte de Volver al Futuro (cuando Marty McFly y Doc Brown llegan al viejo oeste). Y, otra muy recomendable miniserie: Hatfields & McCoys (2012, con Kevin Costner y Bill Paxton).