Juegos Olímpicos Modernos y las medallas de oro, plata y bronce

 

Luego de los Juegos Olímpicos de la Antigüedad, concluidos en 393, después de Cristo, debió pasar un milenio y medio para que en 1896 volvieran a repetirse, esta vez en Atenas y siempre promovidos por los griegos. En el antiguo estadio de Panathinaiko, cuentan los historiadores, que se realizaron Juegos previos muy concurridos, especialmente el de 1870 donde alcanzó una asistencia de 35 mil espectadores. También hubo otro en 1875.

Pero luego de la tercera versión de estos Juegos que pretendían revivir los Juegos Olímpicos tradicionales, surgió el genio creativo y futurista del barón francés Pierre de Coubertin, quien se inspiró para crear una entidad oficial que promoviese los Juegos Olímpicos con la intervención juvenil de todo el mundo. Por supuesto que había ideas griegas al respecto, pero sin pensar en la descentralización.

Coubertin tenía en mente la creación del Comité Olímpico Internacional, con el objetivo de establecer unos Juegos Olímpicos internacionales, que se celebrasen cada cuatro años, en distintas sedes. Presentó su proyecto durante el Primer Congreso Olímpico, celebrado del 16 al 23 de junio de 1894 en la Universidad de París.

El 23 de junio se adoptó unánimemente una resolución que definía el renacimiento de los Juegos Olímpicos; además se estableció que la primera versión de estos sería celebrada en Atenas dos años después. También se asentaron las bases para la creación del COI. Se eligió al escritor griego Dimitrius Vikelas como su primer presidente. Dos años más tarde, Coubertin sustituyó a Vikelas como presidente de ese organismo.

Nacen los primeros Juegos Olímpicos de la modernidad

Los primeros Juegos Olímpicos de la era moderna se efectuaron en Atenas en 1896 y participaron 245 atletas de 14 países, en las disciplinas de atletismo, ciclismo, esgrima, gimnasia, halterofilia, lucha, natación y tiro. Hubo aportes de filántropos griegos, como el de George Averoff, quien financió la remodelación del estadio. El gobierno griego también aportó fondos. Se esperaba que estos fueran recuperados con la venta de entradas y de la venta de estampillas conmemorativas.

Los funcionarios griegos y público en general estaban entusiasmados con la experiencia de albergar estos Juegos Olímpicos. Este sentimiento fue compartido por muchos de los atletas, que incluso exigieron que Atenas fuese la ciudad sede permanente de este evento. Sin embargo, el COI buscó rotar a ciudades de todo el mundo la sede, y de esta manera se eligió a Paris, como la ciudad sede de los Segundos Juegos Olímpicos.

Debutan las mujeres en tres disciplinas

Y estos Juegos de Paris atrajeron cuatro veces más atletas que en la primera edición, incluyendo la primera participación de mujeres en las competencias de croquet, golf y tenis. Posteriormente intervinieron en atletismo, gimnasia y otros deportes.

En los siguientes Juegos de San Luis, Estados Unidos, de 1904, se redujo considerablemente el número de atletas, debido principalmente a los largos viajes por mar, que imposibilitaron la presencia de deportistas europeos. Por eso fue normal que estos Juegos fuesen ganados por el país anfitrión que presentó deportistas en todas las especialidades. De 650 competidores, 580 eran norteamericanos.

Para los siguientes Juegos de Londres 1908 el número de participantes se volvió a incrementar, con gran mayoría de europeos y de la Gran Bretaña. El hecho más importante es que se fija la distancia para la competencia de maratón en 42 kilómetros con 195 metros.

Y en los Juegos de Estocolmo de 1912 intervinieron 2504 deportistas y por primera vez provenientes delos cinco continentes.

Posteriormente, las Guerras europeas impidieron el normal desarrollo de los Juegos, hasta Inglaterra 1948, en que todo vuelve a la normalidad y Perú gana su única medalla de oro de la historia, con Edwin Vásquez, con pistola libre.

Las medallas olímpicas

Para todo deportista que se estima, su máximo anhelo es lograr una medalla olímpica. Pero la historia de estas preseas también es interesante, pues en los Juegos de la Antigüedad no se concedían y el máximo premio era un ramo de olivos, que se entregaba a los atletas vencedores. Se afirma que la medalla olímpica es un símbolo global de la excelencia deportiva y uno de los premios más codiciados en el deporte.

En los primeros Juegos Modernos de 1896 en Atenas no hubo oro como premio. Los ganadores recibieron medallas de plata y los segundos de cobre y ambos se hacían merecedores a ramas de olivo y diplomas. En la cara de la medalla esta impresa la figura de Zeus, padre de los dioses griegos, sosteniendo a Niké, la diosa de la victoria. Al otro lado estaba la imagen de Acrópolis, ciudad olímpica de Atenas.

Para los siguientes Juegos de Paris en 1900, recién se concedió medalla de oro a los triunfadores, pero eran de forma rectangular, cosa que no volvió a ocurrir en las siguientes competencias. Los segundos recibían medallas de plata y los terceros de bronce.

En los siguientes Juegos de San Luis en 1904 las medallas recién llevaron cintas de colores, con un ganchito para pegárselas a los atletas en el pecho.

Recién en Roma 1960 las medallas fueron colgadas en el cuello de los deportistas vencedores, con una cadena de hojas de laurel de bronce, incorporadas al diseño.

Para estos Juegos Olímpicos de Río de Janeiro, las medallas conservarán forma de la hoja de laurel, el antiguo símbolo de la victoria. Los organizadores sostienen que son preseas de diseño sostenible y que el oro fue producido sin el uso de mercurio y que el 30% del material usado para las de plata y bronce es reciclado. En la siguiente cuento el boicot FIFA en Berlín 1936 y las medallas logradas por deportistas peruanos… Hasta entonces.