La Copa Libertadores. Un reto que se hace inalcanzable

 

La Copa Libertadores convertida en traviesa y esquiva anida en cualquier otro lugar menos en nuestros pagos porque somos pretendientes pobres semejantes a que en lugar de beber un sorbo de gloria alcanzamos a saborear hiel amarga.

Llega la Copa Libertadores 2019 con un miedo terrible de cómo podría irnos en el torneo ante los antecedentes impúdicos de nuestros equipos que no abrigan nada bueno.

La campaña aliancista en la edición de este año 2018 fue una lágrima, apenas un punto y una dolorosa eliminación para el olvido con derrotas vergonzosas y acabar en sentencia anunciada como último en el Grupo H.

Alianza Lima jugó 540 minutos, hizo un gol y recibió 13 en contra. Ese grupo lo ganó Palmeiras con 16 puntos y Boca Juniors hizo 9. Luego estuvo Junior de Barranquilla y último el team aliancista.

La Copa Libertadores se viste de hojalata para pretendientes como los nuestros sin mística. En los últimos 10 años de 178 partidos que jugaron nuestros clubes, solamente se ganó en 36 ocasiones.

La diferencia es abrumadora, una especie ruinosa que apenas el orgullo se salva con dos subtítulos, Universitario en 1972 y Sporting Cristal en 1997. Poca cosa, casi nada para una puja insolente.

Como será de nefasta nuestra participación copera que hace cuatro años un equipo peruano pasó a octavos de final. Ese fue Garcilaso y en adelante todo fue oscuro sin que la luz brille al final del túnel.

Llega 2019 y la Copa Libertadores nuevamente como plato de fondo con la esperanza de que alguito nos toque en el festín liderado por los equipos del Atlántico.

Sporting Cristal como campeón le toca integrar el Grupo C donde enfrentará a Olimpia, Godoy Cruz y Universidad de Concepción de Chile.

Un poco más y Alianza Lima lo mandan al paredón sin jugar. Integra el Grupo A y tendrá como rivales a River Plate (campeón vigente), Inter de Porto Alegre y un rival más que saldrá del Grupo 4. Podría ser DIM, Palestino, Talleres de Córdoba o Sao Paulo.

Se puede pecar de pesimista pero torcer esa idea es como que los Piratas recién ascendido para el Descentralizado del 2019, en su primer año como profesional arrase con pecaminosa vocación el título.

Sporting Cristal y Alianza Lima tendrán que darse un chapuzón de refuerzos, con buenas contrataciones para que el papelón no se convierta en una constante. De ello ya tenemos bastante.