Las “joyas” que no brillan

 

La aparición de las nuevas “joyas” del fútbol peruano resulta ser un cuento porque precoces futbolistas de kilates tardan en moldearse, y en ese sentido, perdemos el tiempo en buscarlos cuando mejor sería concentrarse en formar jugadores de forma integral.

La búsqueda de talentos se ha hecho de necesidad nacional y la porfía traspasa cualquier argumento razonable para llegar a la conclusión que no estamos para encontrar astros en ciernes. Ojalá los hubiera, en eso debemos ser claros. Para llevarnos a la boca un manjar elevado a pura ambrosía.

Lo mejor sería no distraer en búsquedas innecesarias cuando en todos años no hemos encontrado algún hallazgo que se parezca a Neymar, Messi, Ronaldo o Luis Suárez solamente por citar a los más emblemáticos del fútbol europeo.

De modo que los clubes puedan concentrarse en la formación de futbolistas que se acerquen al nuevo biotipo que embardunados de masa muscular y atletas potenciados estén preparados para enfrentar a rivales de envergadura alucinante.

Seamos sinceros. Al hincha peruano le gusta el fútbol de picardía, de talento y magia. Esas apariciones no se dan lamentablemente. No aparecen en la medida que quisiéramos.

No es tampoco que nos vayamos a convertir en tractores destructores para demoler la aparición de un prodigio, un iluminado del fútbol. No es esa la intención. El deleite de tener al Nene o Cueto nuevamente en nuestras canchas haciendo uso de la máquina del tiempo, sería colosal.

Pero no nos metan el cuento que tal fulano o mengano es una ‘joya’ del fútbol cuando bien sabemos que jugadores de talla mundial no los tenemos pese a al esfuerzo y respeto a los que ya traspasaron las fronteras y están en la convulsionada marea de los que se esmeran para hacerse de un nombre.

El técnico de la selección peruana, Ricardo Gareca, sabe bien lo que tiene a mano. Conoce lo que es el futbolista y lo que ofrece el medio peruano. Por eso no se arriesga a dejar de lado a Manzaneda o Alexi Gómez porque necesitará siempre del futbolista diferente.

Carlos Lobatón en su momento le fue útil al ‘Tigre’ porque aportaban con su toque distinto la oportunidad de darle vuelta un resultado. O la mejor ocasión de darle fluidez a un equipo peruano que sufre para ganar con holgura.

Los equipos peruanos tienen que acomodarse a lo que tienen. Alianza, Crista y Universitario no tienen por bandera el fútbol bonito pero en medio de la espesa oscuridad alentamos que aparezcan las ‘joyas’ que por ahora están escondidas.