Masacre de Pativilca: ¿Crimen sin castigo?

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Ha trascurrido más de un cuarto de siglo desde que el Grupo Colina secuestró, torturó y asesinó a 6 pobladores de Pativica, en una ejecución “por encargo” del alto mando castrense, al estilo de los sicarios del crimen organizado, donde fue involucrado el indultado expresidente, Alberto Fujimori, en la cadena de mando.

Este caso, rodeado de una crueldad espeluznante , había quedado relegado solo a los verdugos del Grupo Colina, pese a que el patrón de conducta era similar a lo sucedido con las matanzas de Barrios Altos y La Cantuta, por los que el mandatario fue condenado a 25 años de prisión, de la que salió bien librado con el polémico indulto.

Los expedientes de ambos casos, donde se configura la cadena de mando, determinaron que el Tercer Juzgado  Penal Nacional elevase el requerimiento de la ampliación de la extradición del Alberto Fujimori  al encontrarse  suficiente evidencia de su responsabilidad.

De acuerdo con la resolución de la Sala Penal Nacional que solicitó investigar al destacamento Colina por el crimen de Pativilca, la confesión del técnico de segunda EP(r) Jorge Ortiz fue clave para descubrir a los autores materiales e intelectuales del séxtuple homicidio.

Los ex agentes del siniestro Grupo Colina que confesaron que su destacamento dependía directamente por cadena de mando de Alberto Fujimori, de su exasesor de inteligencia Vladimiro Montesinos, y del ex comandante general del Ejército, Nicolás Hermoza Ríos.

En la sesión del 27 de febrero de 2007 del proceso seguido al destacamento Colina, el ex agente Jorge Ortiz Mantas reveló ante la Sala Anticorrupción que en 1992 (el equipo de agentes del SIE) realizó operaciones especiales, que incluían acciones de vigilancia, secuestro y aniquilamiento“, señaló.

El operativo al que se refería Ortiz, y que fuera corroborado por otros miembros del destacamento Colina, fue el secuestro y asesinato de seis pobladores de los anexos Pampa San José y Caraqueño, en Pativilca“, menciona el expediente judicial.

Justicia chilena amplió extradición

La Corte Suprema de  Justicia de Chile aprobó la ampliación de la extradición del entonces encarcelado expresidente Alberto Fujimori, por delitos de “lesa humanidad” que quedaron fuera de la condena de 25 años que purgaba en el penal de la DIROES

En un fallo unánime, la II Sala del máximo tribunal chileno ratificó la resolución adoptada por el magistrado Ricardo Blanco, instructor del caso, respecto de dos delitos y la revocó respecto de un tercero.

De esa manera los magistrados aprobaron ampliar la extradición de Fujimori por delitos de homicidio y asociación ilícita cometidos en la localidad de Pativilca, al norte de Lima, “por tratarse de delitos de lesa humanidad, imprescriptibles desde el punto de vista de la responsabilidad penal“.

Dichos delitos, señala el fallo, “constituyen un ultraje a la dignidad humana y representan una violación grave y manifiesta de los derechos y libertades proclamadas en la Declaración Universal de los Derechos Humanos“.

La matanza

El 29 de enero de 1992, ocho semanas después de la masacre en Barrios Altos, los efectivos del destacamento Colina se desplazaron a dos anexos de Pativilca, Barranca, donde secuestraron, torturaron y ejecutaron a seis personas.

En este caso el Grupo Colina había dejado dejó de lado la máscara de la guerra antisubversiva para actuar como sicarios el 2 mayo de 1992, por un “encargo” que le dio el  entonces todopoderoso general Nicolás Hermoza al mayor Santiago Martin Rivas.

El técnico de segunda EP(r) Jorge Ortiz reveló los entretelones de la masacre perpetrada contra seis pobladores de Pativilca

Esn esa oportunidad un empresario chino , quien enfrentaba una disputa por unos terrenos, acusó falsamente a las víctimas de senderistas y pidió a un familiar cercano al general Hermoza que se hiciera cargo de los pobladores.

Con escalofriante sadismo, los verdugos del Grupo Colina torturaron a los seis rehenes de Pativilca con quemaduras de soplete en diferentes partes del cuerpo, incluido el ano, y los patearon hasta el cansancio , para después rematarlos con balazos en la cabeza.

Los cadáveres fueron lanzados en un cañaveral y nunca se esclareció los motivos que llevaron a los asesinos del Grupo Colina actuar con ese ensañamiento inusitado.

César Rodríguez al pie de la tumba de su padre, César Rodríguez Esquivel, secuestrado y ejecutado por el Grupo Colina en Pativilca. Foto: La República/ Luis Centurión.

Mi hermano Felandro era el cuarto de 8 hermanos. Era un muchacho muy tranquilo, el más sano de todos. No estaba metido en actividades políticas, o con los del partido (senderista), para decir que lo mataron por eso”, declaró Domingo Castillo Manrique.

 “Si hubiera sido terrorista, él hubiera estado escondido. Pero estaba con nosotros, durmiendo. No sabemos por qué se lo llevaron. Acá mucha gente ha sido confundida. Nosotros sabíamos quiénes estaban metidos con el terrorismo, pero esa gente desapareció días antes“, agregó.

Un cuarto de siglo  después de la masacre de Pativilca, los familiares John Calderón Ríos (18), Toribio Ortiz Aponte (25), Felandro Castillo Manrique (38), Pedro Agüero Rivera (35), Ernesto Arias Velásquez (17) y César Rodríguez Esquivel (29) no saben con certeza por qué los mataron entre las 2 y 4 de la madrugada  del 29 de enero de 1992.