PPK y el pavo de Navidad

 

Según una receta tradicional, antes de matar al pavo se le hace tomar una copa de pisco porque esto le da sabor a la carne.

En casa de mis abuelos, durante una vieja Navidad, mi primo Jorge, un gran aficionado al licor, fue encargado de esa tarea. Sin embargo, al mismo tiempo que le ofrecía una copa a su futura víctima, se servía otra para acompañarlo.

Cuando estaban terminando la botella, hombre y ave se habían hecho tan amigos que Jorge le perdonó la vida a su compañero.

Esta no es una receta de cocina. Más bien, intenta ser una analogía de lo que ha ocurrido en el Congreso del Perú durante el proceso de vacancia del Presidente de la República.

Es necesario que PPK sepa- o que le hagan saber- que la suya no fue una victoria para celebrarla bailando las calles. Más bien, debería recordar que el resultado fue de 79 votos a favor de la vacancia, 19 en contra y 21 abstenciones.

Eso significa que no es un gladiador triunfante sino un pavo afortunado que ahora se salvó, pero podría ser sacrificado en la próxima Navidad…o antes.

1) Ingredientes: Es posible que el Presidente suponga que su gran habilidad de palabra le conquistó “la inteligencia” de los 10 fujimoristas abstinentes.
Esa sería una equivocación motivada por la creencia de que el fujimorismo es un partido político, y, en realidad, no lo es. Es una banda. Y en una banda, cada asociado defiende sus propios intereses. Sin ideología que los vincule, los componentes protegen la inversión que les permitió llegar al Congreso- a veces, sin pasar por la escuela.
Y la posibilidad de perder sus curules tras una eventual disolución del Congreso no los dejaba dormir.

2) Preparación: El presidente debería recordar además que la historia no termina aquí. Todavía está pendiente el affaire Lava Jato así como las investigaciones legislativas y judiciales sobre sus consultorías y los todavía no justificados pagos que recibió de Oderbrecht. Y en todo ese proceso debería, aunque le cueste, evitar ser mentiroso. O le crecerá la nariz.

PPK debería saber asimismo que, aparte de los albertistas abstinentes, los otros parlamentarios que evitaron su vacancia, lo hicieron para evitar un virtual golpe. Todos sabemos que Fujimori y García ya tomaron el BCR y ahora, quieren cesar al Fiscal de la Nación, intervenir al Tribunal Constitucional, presionar al Poder Judicial y hacerse dueños de Palacio de Gobierno y sus panetones.

3) Botanas: En condiciones como ésta, sería triste y negativo que el jefe de Estado asumiera otra vez sus actitudes pusilánimes.

Lo hemos visto arrodillado en una capilla al lado de la lideresa y bajo la mirada del chulo cardenal Cipriani. Lo hemos escuchado enviándole “saludos para su papacito”. Somos testigos de sus múltiples ofrecimientos de indulto.

Y más, todavía existen los vídeos en los cuales-para congraciarse con fujimoristas y golpistas-justifica el golpe legislativo de Brasil y la vacancia de la señora Dilma Roussef. ¿Habrá estado recordando sus palabras anoche?

En las presentes circunstancias, la sociedad peruana y el Presidente-si de veras es inocente -deberían movilizarse contra la corrupción y por el retorno de la Constitución de 1979.

¿Qué queda de la democracia y de la república de hombres libres que estábamos construyendo hasta antes de la era Fujimori? Nada.

La tiranía de Fujimori, el terrorista y genocida preso en Barbadillo, enfermó al Perú de rapiña, cinismo, perversidad y oligofrenia, y si no acabamos con el acta supuestamente constitucional que nos dejó continuaremos haciendo lo que hemos hecho desde el año 2000, o sea un fujimorismo sin Fujimori.

4) El plato fuerte: es que PPK firme con mano temblorosa el indulto del carnicero Fujimori, y ensamble un gabinete de ancha base aprofujimorista. Será el mayor de sus errores. A cada concesión que haga, habrá una nueva demanda. Y terminará, en la próxima Navidad, como el pavo que recibe su última copa en estas fiestas.