Selección peruana: ¿Cuál es la solución?

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La selección peruana de fútbol cerrará el 2018 con dos partidos amistosos ante Ecuador y Costa Rica rodeado de un clima de euforia y calentura entendible de un equipo con limitaciones que no vacila en su propósito de sostenerse en la cresta de la suficiencia en la región.

Sudamérica es una buena plaza por la presencia de Brasil, Uruguay y Argentina como locomotoras de atracción con selecciones como Chile, Ecuador y Colombia, con menor sesgo, gatillando sus propias armas para no ser furgones de cola.

Perú no es potencia, razonablemente un selección que se ha insertado en el mapa futbolístico con una clasificación impensada a Rusia 2018 tras 36 años de ausencia mundialista.

Creemos que hay un trabajo aceptable, con tropezones e irracional mezcolanza de cuestionamiento a su presidente Edwin Oviedo pero en medio este tour áspero la selección bicolor supera problemas.
Con amenazas de haber un castigo FIFA por intromisión del Congreso en la llamada Ley Oviedo, lo avanzado podría acarrear un retroceso terrible si perdemos la organización del Mundial Sub 17, la participación en la Copa América, Copa Libertadores y Copa Sudamericana.

Solo nos queda el Mundialito de El Porvenir siempre y cuando a Gianni Infantino no se le antoje que se borre este torneo porque la pelota es redonda y se juega con árbitros y futbolistas (¿?).

No queda duda de que Edwin Oviedo tenga que dar un paso al costado y deje el fútbol que navegue en aguas tranquilas.

Si Oviedo deja la Videna el pueblo futbolero podrá celebrar con una estabilidad que bien merecemos porque la clasificación a Rusia 2018 nos dejó con una visita pendiente con el sicólogo.

Y si todo vuelve a la normalidad podremos ocuparnos de lo futbolístico como que Ricardo Gareca ya hizo la convocación para la fecha FIFA de este mes en el que enfrentaremos a Ecuador y Costa Rica.

En la nómina no aparece Christian Cueva siendo la primera vez que el ‘Tigre’ deje a Aladino para darle frescura al equipo con la cantada convocatoria de Cristian Benavente y con cierta sorpresa la de Christofer González.

Estamos ante un escenario en que el equipo necesita tener una amplitud de jugadores para afrontar los compromisos del 2019. Hay que cuidar todos los detalles y no tener que buscar renovación a mitad del río.