Todos tenemos derecho a saber la verdad

 

Gracias, Gustavo Gorriti, por confirmar cómo fue realmente la captura del líder de Sendero Luminoso en septiembre de 1992. Bien vale tu testimonio para el registro de la historia, porque muchos peruanos no lo saben, especialmente los que no vivieron este importante hecho que fue decisivo para vencer a Sendero Luminoso, o los que sin haberlo vivido escucharon versiones ajenas a la realidad.

Desde joven, gracias a las sabias conversaciones que tuve con mi abuelo Gustavo Chevalier Vacareza, quien seguía con atención especial las noticias de Francia de comienzo de los años 1960, supe que la mejor manera de acabar con el terrorismo es ubicar al cabecilla. Eso era lo que me decía cuando me hablaba del General De Gaulle, presidente de Francia, y La violencia terrorista del FLN y la OAS.

Por ello, doy gracias mil a Agustín Mantilla del Campo, por haber tenido la sabiduría y el liderazgo necesario para crear con un puñado de altos oficiales de la policía el GEIN, ciertamente con el apoyo total del presidente García.

El GEIN, tal como sabemos, fue el grupo especial de inteligencia policial que tenía como objetivo capturar al cabecilla de Sendero Luminoso y que finalmente lo logró en septiembre de 1992, haciendo uso para ello de toda la información acopiada y analizada desde su creación en 1989, incluyendo la preciosa información obtenida a comienzos de junio de 1990, en su casa de Monterrico, minutos después que fugó de la misma, luego de ser alertado por algún campana que vio o supo de la llegada del grupo del GEIN para detenerlo.

Me acuerdo que cuando Guzmán fue capturado, el presidente Fujimori estaba pescando en un río del oriente peruano y el virtual jefe de Servicio de Inteligencia nacional, Vladimiro Montesinos, asistía a una reunión en la embajada de EEUU.

Me acuerdo también, cómo me voy a olvidar, del atentado de un grupo armado de Sendero Luminoso contra mi persona, en calidad de funcionario público, poco tiempo después que haber sido nombrado viceministro de Economía, el 28 de julio de 1985.

Todavía mis amigos, que en esos momentos comíamos en un restaurante de Santiago de Surco, me reprochan cordialmente el haber estado dispuesto a defender, con las armas que legalmente portaba, mi vida y la de los que estaban conmigo, incluyendo a mi esposa Dora, junto con los guardias de seguridad proporcionada por Prosegur.

Cuatro guardias armados con escopetas de retrocarga, se comportaron a la altura de las circunstancias e hicieron huir a los senderistas luego que su principal arma, un gran “queso ruso”, con el cual pensaban abrir el portón blindado de entrada, que había sido cerrada al primer disparo, no explosionó. Gracias pues, también, a estos nobles compatriotas que expusieron su vida y pelearon con un gran coraje para defender la vida de más 80 personas que comían dentro del antes mencionado restaurante.

Respecto a la captura de Abimael Guzmán, he aquí el relato de Gustavo Gorriti, que fue detenido y encarcelado en el Pentagonito, el mismo día del Golpe de Estado del 5 abril, así como también fueron detenidos Jorge del Castillo, Agustín Mantilla, Abel Salinas, Luis Negreiros, César Barrera Bazán, Mirtha Lazarrauri, entre otros compatriotas demócratas más, quienes fueron liberados por la presión pública nacional e internacional. Golpe, que, ciertamente puso en peligro la vida de Alan García, luego de que su casa fuera rodeada por un gran número de comandos militares, bien armado, con el fin de detenerlo, por orden de la cúpula fujimontesinista.

Cito, pues, a Gustavo Gorriti:
“¿Fue necesario el golpe del 5 de abril para vencer a Sendero Luminoso? Esa es quizá la mayor falacia entre los argumentos avanzados y sostenidos para justificar el golpe de Estado”.

“En cuanto a la insurrección senderista: 1989 fue un año crucial. Las acciones de la guerra interna cubrían ya casi toda la Nación y era evidente que el desenlace se acercaba. Sendero proclamaba haber alcanzado la paridad estratégica y declaraba la década siguiente, la de los 90, como la de “conquista del poder”. Las fuerzas de seguridad, por su lado, concentraron el planeamiento y control de operaciones en el Comando Conjunto. El sistema tuvo muchas imperfecciones, pero fue, con tardanza, la respuesta integral a una insurrección nacional”.

“Ese mismo año, de manera mucho más modesta y silenciosa, se constituyó la pequeña unidad del GEIN dentro de la Dircote. Por humilde que fuera, se trataba de un concepto audaz en la lucha antisenderista, auspiciado por el ministro Agustín Mantilla y el jefe policial Fernando Reyes Roca, con antecedentes en la labor de oficiales ilustrados de la Dincote de los 80, como Javier Palacios; y en la metodología del primer GEIN: el grupo antidrogas que dirigió el general PIP Edgar Luque en los años 70”.

“Con la poca ayuda que pudo proporcionar un gobierno en debacle económica, el GEIN empezó a funcionar y algunos meses después, en junio de 1990, siendo todavía Alan García presidente, incursionó en la casa de Monterrico y capturó un verdadero tesoro documentario, que supo analizar rápido y bien; y con eso cambió el curso de la guerra”.

“Con pistas firmes y metodología impecable, el GEIN desbarató aparato tras aparato de Sendero Luminoso, sin darles descanso; y pronto ese grupo policial se convirtió en la mejor esperanza de victoria”.

Fuente: http://larepublica.pe/05-04-2012/gustavo-gorriti-decir-que-se-necesito-el-5-de-abril-para-vencer-sendero-luminoso-es-falso

Sobran, pues, más palabras.

(El Dr. Gustavo A. Saberbein ha sido catedrático en la UNMS, fundador de uno de los primeros centros privados de investigación económica y formulación de políticas públicas en el Perú (CIEPA), consultor económico de organismos internacionales, Gobernador del Banco Mundial, Viceministro de Economía y Ministro de Economía y Finanzas en Perú. Asimismo, Profesor Asociado, Director del departamento de Administración de Negocios y Vicepresidente de la Universidad San Agustín en Chicago. Actualmente se desempeña como Consultor Económico y Conferencista en EEUU).