Venezuela es el examinador de turno

 

El tropiezo de la selección peruana en el partido amistoso del domingo último ante Colombia ha provocado un deslizamiento de amargura en bloque de los peruanos. Si antes del domingo podíamos soñar con la selección haciendo un buen desempeño en la Copa América, hoy el encanto se esfumó casi por completo.

Muchos han cambiado su forma de pensar, la duda pasa a ser un condimento de incertidumbre y el aval que tenía la selección pasó a ser un papel sin valor. Muy fácil se pasa de la gloria triunfadora al pesimismo contagioso.

La selección de Ricardo Gareca desperdicia su fútbol en contorneos innecesarios como jugar de forma lejana  lo que antes se podía ver en el proceso eliminatorio al Mundial de Rusia 2018.

El equipo luce se desarmado por el desprendimiento futbolístico de piezas importantes como André Carrillo que en el partido contra los cafeteros solamente hizo una jugada de validez colectiva.

Christian Cueva no fue aliado de Paolo Guerrero y tampoco aportó alguna individualidad que valiera la pena y acabó por desaparecer de la cancha porque para ser mago, sabe la técnica de esfumarse y perder protagonismo.

Joshimar Yotún no puede tener un comportamiento de matón de esquina para ganarse la tarjeta roja por agresión a Jerry Mina, el gigante de ébano que trabajó a la boquilla al jugador del Cruz Azul.

Christopher González le puso ganas y fue al menos el que marcó distancia de los que no querían saber nada del partido. Un amistoso de un inicio amigable que Colombia cambió de pronto el libreto para hacerlo ‘oficial’ para que el ensayo sea lo más cercano posible a lo que vendrá cuando a Argentina en su debut en la Copa América.

La defensa con la dupla central conformada por Abram y Araujo no se mostró del todo compacta con desubicaciones puntuales para cerrar los espacios que los cafeteros buscaron como arma de eficacia para desbaratar a la defensa peruana.

Y como si fuera poco, Pedro Gallese a quien celebrábamos sus atajadas de arrojo y valentía, también se contagió de la pobreza del grupo. Pasó a ser un punto bajo aunque se debe también a que el ‘Tigre’ metió a la suplencia para que pueda decir que Colombia terminó goleando al equipo ‘B‘.

Con todo, el examen ante los colombianos fue un torrente de desaciertos que no sirvió para sacar conclusiones, salvo que Ricardo Gareca tenga oculto un esquema distinto que exhibirá contra la vinotinto.

Necesitamos que la bicolor tenga a más del 80% de jugadores que tengan un comportamiento promedio de 9 puntos de eficacia. Esto para que el debut ante los llaneros sea el inicio de la reconciliación de la selección con su hinchada, la mejor del mundo.