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La ex reina del 'talk show' Laura Bozzo y la periodista cubana María Elvira Salazar, son el vivo ejemplo de que la amistad no es tan cierta cuando existe intereses competitivos de fama y poder. De allí, que una relación que se presume íntima e integra, a veces, esconde inspiración maquiavélica para determinado fin.
Laura Bozzo, “ídolo caído de Telemundo” – así la llama Salazar –, inició su ficta “amistad” con la periodista, cuando ambas trabajan en la cadena de televisión Telemundo. María Elvira, aduce, que Laura era la “reina de la industria de la televisión en español”, generando millonarias ganancias para la televisora norteamericana. Y ella, era la figura del noticiero estelar, notoriedad alcanzada por entrevistas logradas a Pinochet y Fidel Castro. Más tarde, haría lo propio con Vladimiro Montesinos, gracias a Estela Valdivida. Aunque esa es otra historia. Esta amistad difícil idealizarla, de intimidades expuestas y reciprocidad de intereses, gracias al poder que atrae y a las ganas de fama, seguía su juego. Laura, iba tras el poder, recubierta de lo que ahora llama “mal gusto”, pero que igual lo asume como un gran amor por Montesinos. La periodista, envuelta en sus propios intereses, iba tras el poder atrayente del reinado de Laura. Pero aquella inerte amistad, llegaría a su fin. Dejando espacios de dudas, de aquella razón inevitable de rivalidad iniciada. Ahora, en un intento de audiencia y de nuevos intereses, ambas se presentan al público y expectoran temas tan íntimos reflejando la pobreza de la ética y la moral en una piel harta conocida de la Bozzo. Así mismo, la periodista evidencia poco profesionalismo, al no haberle dado a su entrevista un valor noticioso de argumentos sólidos y pruebas de las tantas imputaciones contra Laura. Más bien, hizo hincapié de su rabia y dolor, con razón o no, de lo que parece haber sido esa desafortunada relación con Laura Bozzo. Laura la acusa de un complot en su contra. Para ello, en su momento presentó una grabación donde se escucha a la periodista pedirle 100 mil dólares en nombre de Montesinos. En tanto, la periodista imputa a Laura no sólo haber sido la amante de Montesinos, sino haber sido la causante de su expulsión de Telemundo, quedándose al borde del abismo, con dos niñas pequeñas, y al borde de la bancarrota. La entrevista ilustra mejor el panorama de estas dos alguna vez amigas, hoy no sabemos si aún rivales. Por eso hay que andarse con cuidado con lo que se dice o se hace cuando se camina sobre millones, pues nadie asegura que algún día, el amigo o la amiga, pueda pasarte la factura. Comente este artículo | Visitas: 298 |