
En la soledad de la prisión, lejos de los vacilones y la farándula, Malú Costa enfrentó otro demonio que angustiaba su cuerpo de diosa, la ausencia de las drogas que ella en sus vacilones se jactaba de dominar.
Esta vez no habían paseros en el camino, los pacos de marihuana eran una especie de tesoro en el penal Santa Mónica de Chorrillos y la ausencia de las “líneas” de cocaína sobre las mesas de vidrio se convirtieron en pesadilla para la actriz caída en desgracia.
En su primera salida de la cárcel, Malú confesó al programa “Entre Amigos” de RPP, que se dio cuenta que era una adicta a las drogas a las 6 semanas de estar en prisión, por lo que dijo “agradecer esa experiencia que la ayudo a liberarse de ese mal”.
Con gesto triunfante declaró : “Cierta prensa ponía cualquier cosa en sus titulares y luego adentro lo arreglaban, decían que iba a estar presa durante 25 años, pero al final se dieron cuenta que no habían pruebas y que todo era un globo inflado que tuvo que reventar”.
En esos momentos, la actriz desbordaba optimismo porque era la única de los detenidos que había salido del penal con libertad condicional. Se creía otra vez ganadora sin presagiar que a los pocos días el tribunal ordenaría su retorno a la cárcel para garantizar su presencia en el proceso oral.
Al ser capturada por los agentes de la Dirandro, junto a su entonces novio, la modelo había asegurado "Si consumí alguna vez, es cosa del pasado. Todos saben que me dedico y vivo del arte...". La cárcel se encargó de desmentirla.
La verdad de Malú

“Siempre he sentido que no he hecho tan feliz a mi padre como hubiese querido, en cambio mi mamá siempre me ha apoyado. Quizá será porque soy la hija menor, la luz de sus ojos, y por eso siento que algunos momentos no lo hecho feliz. Si retrocediera el tiempo creo que habría cosas que nunca hubiera probado”, declaró Malú Costa a los periodistas Chema Salcedo y Milagros Leiva en el programa “Entre Amigos”.
La bella dejaba traslucir su experiencia con el consumo de drogas pero tratando de mantener distancia, como una vencedora de un vicio que, lamentablemente, tiene cadenas pesadas que tardan mucho en romperse.
Refiriéndose al período que estuvo en la cárcel dijo que se trata de un momento en que siente que uno toca el fondo. “Hay que agarrase de algo y en mi caso fue tomar a Dios quien me dio la tranquilidad para sentir que todo iba a salir bien y que no me preocupara. Mi pastor me ha dicho que quizá fue pagar ese precio para saber quién me quiere y quién no. Este fue el momento más difícil que pasaron mis padres”, agregó.
Recordó que en el penal de Santa Mónica se encuentran chicas de su edad y que ya tenían varios años presas, la mayoría acusadas de burriers o lavado de coca dólares. “Me caía de espaldas cuando me decían que tenían condenas de 20 años sin derecho a salir hasta el final. Me causó pena que las extranjeras no tengan familia o abogados, sólo tienen a sus embajadas pero están solas”, expresó.
Tratamiento

La actriz confesó que antes de verse envuelta en el problema que la llevó a prisión se sentía como una persona normal pese a que consumía drogas pero dentro del encierro reflexionó que no estaba consciente de la realidad y ese fue uno de los factores que la llevó a caer en lo que cayó.
“Actualmente estoy en un tratamiento que lleva nueve meses, voy al sicólogo y ahora soy abstemia. Sí se puede salir de este problema. Es una cuestión de decisión personal”, señaló.
Confesó que come de todo y que le encanta sobre todo el pan. “Es tan rico comer. Me encanta el Lomo saltado y mi mamá me lo prepara. No soy una buena cocinera pero me defiendo con mi Pollo al sillau”, contó.
¿Y usted ha sacado alguna vez los pies del plato?, se le preguntó.
- A mi primer enamorado le saqué la vuelta luego que nos peleáramos horrible y mi venganza fue serle infiel pese a que teníamos tres años de relación. Se lo conté, reaccionó horrible, me dijo que no me quería ver más pero al final regresamos pero ya no era lo mismo. La herida estaba allí y si regresamos fue para hacernos sufrir y faltarnos el respeto. Ahora estoy sola y creo que me voy a tomar el tiempo para disfrutar mis cosas y mi trabajo.
Eran sus últimas declaraciones antes de retornar a la prisión.