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Ricardo Dancourt Delion.- No pocos analistas políticos serios empiezan a preocuparse más de la cuenta por la supuesta candidatura presidencial del escritor y periodista Jaime Bayly. Para algunos es una simple candidatura chacotera, excéntrica y muy entretenida por cierto. Y para otros es una candidatura preocupante que puede captar más y más adeptos en pocas semanas, pues el hoy "Tío Terrible" posee un extraño carisma y sus disparatadas ocurrencias suelen despertar la atención de la opinión pública.
¿Bayly es un peligro? -Para los candidatos con posibilidades de victoria en las ánforas como el alcalde Luis Castañeda Lossio, Ollanta Humala o Keiko Fujimori definitivamente la presencia de Jaime es una molesta piedra en el zapato pues el conductor dominical puede arrebatarles los votos que tanto ansían entre la clase media, los pobres y hasta entre la gentita más pudiente que percibe al Francotirador como una escopeta de su misma marca y linaje social. Jaime es un periodista muy inteligente que desde joven se codeó con los mejores políticos del país. En sus inicios no era irónico y bromista como hoy. Fue todo lo contrario. Un tipo que preguntaba muy bien y que iba sacando hasta con cucharita la verdad a mañosos políticos de antaño. Los años pasaron y Bayly se percató que la broma, la tomadura de pelo y la ironía contra sus entrevistados daban buenos dividendos en cuanto a rating y ya no volvió más a sus inicios de niño seriecito y buen columnista amiguito de Alvarito Vargas Llosa. Hoy su programa es un chiste y el regordete Tongo es casi un jefe de campaña, el encargado de componer pegajosas canciones lanzando la sorprendente candidatura con una alegría contagiante. Le temen Bayly es un peligro para la clase política tan desprestigiada en los últimos tiempos pues no dudará en cortar el caño en el Congreso de la República para aumentar un poco a los sufridos maestros que perciben sueldos de hambre. También es un enemigo de la Iglesia Católica pues el escritor es agnóstico y no ve con buenos ojos que papá gobierno deba solventar los gastos de los curas. Hasta personalidades de nuestras fuerzas armadas están preocupadas pues en un presunto y muy hipotético quinquenio de los Bayly-Tongo al frente del país propondrían una Guardia Nacional. Eso significa que la Marina, Aviación y el Ejército desaparecerían y todititos vestirían una especie de uniforme único colegial como en la época del generalísimo Juan Velasco Alvarado. ¿Quiénes apoyan a Jaime? -Los jóvenes que les interesa un pepino la política y no les gusta ningún candidato. Las señoras que se ríen todos los domingos con sus locuras y desde luego las mujeres que ven en Bayly, más allá de su conocida tendencia sexual, un hombre guapo e inteligente que les habla claro. Y ahora gracias a la astuta intervención de Tongo los pobres empiezan a verlo con cierta simpatía. No me cabe la menor duda que el Francotirador seguirá subiendo más puntos en las encuestas así Alan García salte hasta el techo y sus ministros tengan una rabieta como los Tres Chiflados. Todos analizan con entusiasmo la previsible candidatura de Jaime Bayly pero nadie se pregunta qué pasará si la broma toma cuerpo y resulta el ganador. ¿Podrá casi un bufón social gobernar con seriedad? o se limitará a darse el gusto de ser el ganador y luego agradecer por el apoyo del pueblo y renunciar muy asustado como un niño malcriado por la tremenda responsabilidad de gobernar un país a veces casi ingobernable. El pueblo será tan ciego que un par de bromas bien hechas de un apuesto conductor valdrán más que un plan de gobierno coherente. Todo es posible en la Villa del Señor. Sí Jaime Bayly logra la hazaña y vence el Perú puede ser un caos y el Palacio de Gobierno la sucursal de la Pantera Rosa. Salvo mejor parecer.
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