|
Para implementar la información del Grupo 3, debo agregar que en su segundo encuentro, Uruguay dio fácil cuenta de Rumania por 4-0 y calificó para la siguiente etapa, Semifinales, donde estarían los cuatro ganadores de sus grupos respectivos. En el Grupo 1, Argentina venció a Francia 1-0 en disputadísimo encuentro y en el que se dio el primer error garrafal de un árbitro, pues el juez brasileño Almeida Rego, dio por finalizado el encuentro cuando los franceses atacaban decididamente en búsqueda del empate. Estalló un escándalo mayúsculo, con invasión de hinchas a la cancha, que felizmente fue controlado por la policía montada.. El juez debió reanudar el juego para cumplir los seis minutos restantes, pero el incidente había afectado a los franceses quienes perdieron el énfasis de sus ataque y cayeron por la mínima diferencia. Luego, Argentina se banqueteó con México 6-3, para rematar con inobjetable 3-1 frente a Chile y pasar a Semifinales.
En el grupo 2, Brasil, que recién asomaba con su fútbol habilidoso, pero incontundente, perdió en el debut ante Yugoslavia por 2-1. Los eslavos le dieron un baile al patito feo del grupo, Bolivia, con claro 4-0, marcador que se repitió ante Brasil, que quedó eliminado por su derrota ante Yugoslavia que calificó a Semifinales. Y finalmente en el grupo 4 la gran sorpresa la dio Estados Unidos al golear sucesivamente a Bélgica por 3-0 y a Paraguay con el mismo marcador.¿Ya era potencia mundial en fútbol Estados Unidos?. No; lo que ocurrió es que varios jugadores ingleses y escoceses, cuyos países no jugaban el mundial, se unieron al equipo. (1) Semifinales del 6-1 Los organizadores estaban seguros que la final Uruguay -Argentina, sería un éxito de taquilla, por lo que el dueño de casa enfrentó en Semifinales a Yugoslavia, mientras que los argentinos lo hacían contra Estados Unidos. Los dos grandes de Sudamérica no tuvieron problemas ni apremios para ganar por amplia diferencia su partidos semifinales. Argentina goleó sin problemas a Estados Unidos por 6-1, con algarabía notoria en la tribunas, pues unos 30 mil argentinos habían cruzado “el charco” (como le llaman jocosamente al Río de la Plata) para alentar a sus jugadores, donde destacaba el goleador Guillermo Stábile, así como sus compañeros de ataque Peucelle y Scopelli. Precisamente los dos primeros marcaron dos goles cada uno, mientras el tercero y el volante Monti convirtieron los dos restantes. Cuando le tocó el turno a Uruguay, el Centenario era un hervidero. Las crónicas de la época cuentan que o se vendieron más entradas de las 60 mil, que brindaba su capacidad o, como siempre suele ocurrir el fútbol, hinchas ingeniosos se zamparon, porque ls medidas de seguridad no habían alcanzado la eficacia que les dio el paso de los años. Lo cierto es que la celeste también salió triunfante por inapelable 6-1, teniendo en el vasco Pedro Cea, su mejor anotados con tres goles. Pero quien se llevó las más sonoras palmas fue el zaguero y capitán José Nasázzi, el caudillo que había llevado a Uruguay a ganar los dos últimos títulos olímpicos y quien lucía impetuoso en la cancha. Y también fue gratificante la excelente actuación de su estrella Héctor Scarone, denominado “El Mago”, por sus jugadas impredecibles y su exacto servicio para que marcaran sus compañeros. Todo quedó listo para la gran final, fijada para el 30 de julio, aunque debo advertir que ya los hinchas abrían el mal camino de la violencia y las actitudes antisociales, como anoto más abajo. (2) ¡Uruguay primer Campeón del Mundo! La ansiada Final –repetición de los Juegos Olímpicos de 1928- ponía frente a frente a los dos equipos del Río de la Plata, cuya rivalidad ya era oficial y hasta esperada. Los días previos al partido resultaron tensos, con declaraciones altivas de uno y otro plantel, mientras las calles de Montevideo pretendieron ser tomadas por los iracundos hinchas argentinos. Como sería el asunto que el árbitro belga Jean Langenus, designado para dirigir la final, hubo de pedir protección policial desde el momento de su nombramiento, durante el partido y después de él.. Otro hecho curioso, que registra la historia es que cada selección llevó su pelota y quería jugar con ella. El árbitro Langenus decidió por el sorteo que favoreció a Argentina. El mundo futbolístico seguía la vibrante final por la radio. A los doce minutos el Centenario estalló cuando Pablo Dorado marcó el primer gol uruguayo. Pero la inmensa barra argentina gritó de júbilo cuando su goleador Carlos Paucelle marcó la igualdad a los 20 minutos y aumentó el volumen a los 37 cuando “el Filtrador” Stábile, en posición dudosa, marcó el 2-1. ante el inútil reclamo de los dueños de casa.(3) Surge la “Garra charrúa” Para la complementaria los uruguayos salieron con mayor decisión y el gesto adusto denotaba lo bravío de su estado de ánimo. Una extraordinaria jugada de Pedro Cea, puntero zurdo, marcó la igualdad en dos tantos. Santos Iriarte marcó el tercero para los uruguayos cuando faltaban cinco minuto para terminar. La gradería uruguaya teníe el temor la igualdad por la profundidad de los ataques argentinos, cuando, a escasos segundos del final el “Manco” (había perdido la mano derecha a los 13 años en un accidente laboral) Héctor Castro anotó el 4-2 definitivo La garra charrúa, que mas tarde escribiría páginas de gloria para el fútbol uruguayo, había determinado un nuevo título, el primero de un Mundial, al que debían sumarse las dos coronas al hilo que ganaron en los Juegos Olímpicos de Paris (1924) y Amsterdan (1928). Las calles de Montevideo eran un loquerío, mientras en la cancha el presidente FIFA, Jules Rimet, hacía entrega de la estatuilla al capitán José Nasazzi. La fiesta se extendió a todo Uruguay, mientras las sirenas de los barcos no cesaban de sonar. El gobierno decretó fiesta nacional, mientras en Argentina había un silencio total, aunque no exactamente, porque centenares de desadaptados intentaron asaltar la Embajada de Uruguay en Buenos Aires poniendo en peligro el edificio y sus ocupantes. Hubo rompimiento de relaciones entre ambas federaciones y poco faltó para que también se rompiesen las diplomáticas. (4) Citas Bibliográficas: 1) Los Mundiales de Fútbol, de Uruguay 1930 a Francia 1992. 2) “Vamos al Mundial” de Fernando Fiore, 2,006. 3) Mismo libro de Los Mundiales de Fútbol. 4) “El Comercio” 31. 07. 1930. Resumen del torneo: Selecciones inscritas: 13 Selecciones participantes: 13 Selección Campeona: Uruguay. Partidos disputados: 18 Goles: 70 (promedio 3.88). Selección más goleadora: Argentina, 18 Goleadores; Stábile (Argentina) 8, Cea (Uruguay) 5, Subiabre (Chile) 4, Anselmo (Uruguay), Beck (Yugoslavia), Neto (Brasil), Patenaude )Estados Unidos) y Peucelle (Argentina) 3.
Visitas: 211
|