|
Los científicos de las Universidades Leicester y el King's College ubicadas en Londres, descubrieron las variantes genéticas que mostrarían con qué rapidez envejece el cuerpo del ser humano, lo cual ayudaría a detectar en las personas los riesgos de desarrollar enfermedades relacionadas con la vejez.
Los investigadores aseguran que las personas que poseen alguna de las variantes muestran diferencias en el "reloj biológico" de sus células. Además, el hallazgo podría conducir a nuevas formas de prevenir las enfermedades cardiovasculares, así informa el portal de noticias BBC mundo tomando de la nota de la revista Nature Genetics. También indica que en la actualidad los médicos saben que a medida que la edad avanza las personas tienen más riesgo de contraer enfermedades como el mal de Alzeimer, Parkinson y trastornos cardiovasculares, aun que existen casos que hay seres humanos que son presa de estos males mucho antes de lo que se espera. Tal como explican los científicos existen dos formas de envejecimiento: el cronológico -que equivale a los años que ha vivido una persona- y el biológico, en el que las células de algunos individuos son más viejas (o más jóvenes) de lo que sugiere su edad real. En el nuevo estudio, los científicos analizaron más de 500.000 variantes genéticas en todo el genoma humano para identificar cuáles surgían con más frecuencia en la gente que se sabe tiene telómeros más cortos. Lograron identificar varias variantes localizadas cerca de un gen, llamado TERC, que al parecer agregan el equivalente de tres o cuatro años de envejecimiento biológico en las personas que las tienen. "Existe cada vez más evidencia de que el riesgo de enfermedades relacionadas a la vejez, incluida la enfermedad del corazón y algunos tipos de cáncer, están más cercanamente asociadas a la edad biológica que a la edad cronológica" explica el profesor Nilesh Smani, quien dirigió el estudio. "En este estudio encontramos que los individuos que portan una variante genética particular tienen telómeros más cortos, es decir, parecerían biológicamente más viejos". "Dada la asociación que existe entre los telómeros más cortos y las enfermedades vinculadas a la vejez, este hallazgo plantea la pregunta de si los individuos que tienen esta variante están en mayor riesgo de desarrollar dichas enfermedades", expresa el científico. Desde el nacimiento cada vez que una célula se divide los telómeros se hacen más cortos y existe evidencia de que la gente con telómeros más cortos, ya sea porque se redujeron más rápidamente o porque nacieron con versiones más cortas, podrían estar en más riesgo de enfermedades relacionadas a la vejez. Por su parte, el profesor Tim Spector, codirector del estudio, agrega que "lo que nuestro estudio sugiere es que algunas personas están genéticamente programadas para envejecer a un ritmo más rápido". "O bien, la gente genéticamente susceptible podría envejecer más rápido cuando se le expone a ambientes que han sido comprobados como "malos" para los telómeros, como el tabaquismo, la obesidad o la falta de ejercicio, y termina siendo varios años biológicamente más vieja o sucumbiendo a más enfermedades vinculadas a la vejez", afirma el investigador. (Fuente: BBC mundo) El estudio, afirman los expertos, podría conducir a nuevas formas de identificar a personas que están más en riesgo de sufrir ciertos trastornos. "No está claro todavía pero es posible que los telómeros más cortos puedan contribuir a que algunas personas tengan más riesgo de enfermedades vinculadas a la vejez, como las enfermedades del corazón" afirma el profesor Jeremy Pearson, director médico de la Fundación Británica del Corazón. "Entender cómo envejecen nuestras células es un paso importante hacia la búsqueda de mejores formas de prevenir y tratar la enfermedad cardíaca". "Quizás en el futuro una de las formas que trataremos para reducir este riesgo o para tratar esta enfermedad será utilizar el enfoque de "antienvejecimiento" en nuestras arterias". Finalmente, cabe mencionar que, todo este trabajo de investigación, que ayudará mucho en la ciencia médica, fue financiada por la Fundación Británica del Corazón, junto con la organización británica The Wellcome Trust. Visitas: 286
|