| Mexicano espera ejecución desde hace 27 años |
| viernes, 20/07/2007 | ||||||
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Aislado en una diminuta celda durante más de un cuarto de siglo, su imagen y su comportamiento actual muestran signos evidentes de que junto con la esperanza, Fierro parece estar perdiendo la razón, quebrantado por las torturantes condiciones de continuo aislamiento a las que son sometidos quienes son sentenciados en Texas al castigo capital.
Lo inaudito es que Fierro sobrepasó en más del doble el tiempo promedio que un reo permanece en prisión antes de recibir la inyección letal, el cual según estimaciones de las mismas autoridades carcelarias de Texas es de 10 años cinco meses. Desde su celda de aislamiento, el mexicano ha visto desfilar a los 321 prisioneros que han sido ejecutados desde que esta entidad reactivó la aplicación del castigo capital en 1982, preguntándose siempre cuándo le tocará el turno de partir al cadalso. Él mismo ha estado a punto de recibir la inyección letal en siete ocasiones, pero hábiles maniobras legales han logrado rescatarlo de la cámara de la muerte, aunque ahora se han vuelto a agotar todos sus recursos y está en riesgo inminente de que se le fije una nueva fecha de ejecución. Como es obvio, esa torturante situación ha desembocado en un permanente estrés que ha hecho mella a su estado físico y mental. Ha perdido peso en forma drástica, descuidado su aseo personal y parece tener dificultades en sostener una conversación, todos signos que evidencian la posibilidad de que padezca un grave quebranto mental. Su aislamiento solo se interrumpe cuando sale por una hora a un pequeño patio interno de la prisión para tomar el sol, dos o tres veces por semana, sin la compañía de otros reos. Su hija Cindy En los últimos años, su único contacto con el exterior ha sido su hija Cindy, quien esporádicamente lo visita en la cárcel de máxima seguridad Allan Polunsky en las afueras de Livingston, en el noreste de Texas, donde las autoridades estatales mantienen confinados a los 452 reos sentenciados a la pena máxima.
Sin embargo Fierro aceptó ser visitado por la agencia mexicana de noticias Notimex, a raíz del fallo de la Corte Internacional de Justicia de la Haya (CIJ) en el que se ordenó a Estados Unidos revisar los casos de 51 mexicanos en pena de muerte. El fallo condena a Estados Unidos por haber violado los derechos de los mexicanos a recibir la ayuda legal de las autoridades de su país y menciona específicamente a Fierro, a Roberto Moreno Ramos y a Osvaldo Torres Aguilera, como a los tres a los que se le cometieron mayor cúmulo de violaciones. (ECHA) Escribir Comentario
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En uno de los casos más dramáticos en la cárcel estatal de Texas, el mexicano César Roberto Fierro Reyna, fue condenado a la pena capital hace 27 años y se le suspendieron 14 fechas la ejecución con inyección letal, algunas de ellas el mismo día programado para su muerte.
De 50 años de edad y originario de Ciudad Juárez, en el estado mexicano de Chihuahua, el condenado ha pasado más de la mitad de su vida en la cárcel, a pesar de existir evidencias que apuntan a que es inocente del homicidio de un taxista en El Paso, por el que fue condenado a muerte en 1980.
Cindy era una bebé cuando su padre fue recluido. La joven de 29 años nunca ha podido abrazar a su padre, a quien ha visto sólo a través del plástico transparente de los cubículos de la sala de visitas de la prisión. 
La posibilidad (aún no confirmada) que varios de los mundialistas de la Sub 17 queden fuera de la delegación del seleccionado Sub 20 peruano ha sa...

