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Salud Dinero y Amor
Las virtudes curativas y nutritivas del nabo
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Las virtudes curativas y nutritivas del nabo | Las virtudes curativas y nutritivas del nabo |
| domingo, 29/07/2007 | ||||||
El gran poder curativo de esta hortaliza se debe a su alto contenido en sales minerales y vitaminas tan esenciales para la salud, mientras que su escaso aporte calórico la convierte en el alimento ideal para un régimen dietético que sea esencialmente nutritivo. Son útiles en el tratamiento del estreñimiento y las partes superiores cocidas al vapor en fuego lento tiene un definido efecto laxante, además de ser antioxidante, tener buena fibra y ser recomendable para la prevención y cura de múltiples enfermedades.. Aporta una apreciable cantidad de vitamina C lo que le permite, paralelamente a su potente acción antioxidante, intervenir en la formación de colágeno, huesos, dientes y glóbulos rojos. Favorece la absorción del hierro de los alimentos y la resistencia a las infecciones. Los folatos que contiene son de suma importancia en la producción de glóbulos rojos y blancos, en la síntesis de material genético y la formación de anticuerpos del sistema inmunológico. Tiene discretas de vitaminas del grupo B (B6, B3, B1 y B2). Carece de provitamina A y de vitamina E, abundantes en otras verduras y hortalizas. En cuanto a su composición en minerales, el más abundante es el potasio, seguido del calcio, el fósforo y el yodo. El calcio de estas raíces no se asimila apenas en relación con los lácteos y otros alimentos ricos en dicho mineral. El potasio es un mineral necesario para la transmisión y generación del impulso nervioso y para la actividad muscular normal, además de regular el equilibrio de agua dentro y fuera de la célula. El yodo es indispensable para el buen funcionamiento de la glándula tiroides, que regula el metabolismo. El fósforo juega un papel importante en la formación de huesos y dientes, al igual que el calcio, y participa en procesos de obtención de energía del organismo. Importancia de las hojas Pese a que generalmente son cortadas y arrojadas al tacho, las hojas del nabo o grelos son más nutritivas que el propio nabo. Aportan casi el doble de proteínas y de fibra que la raíz y mucho calcio. Lo más destacable de los grelos es su composición en vitaminas y minerales. Contiene cantidades varias veces superiores a las del nabo de provitamina A o beta-caroteno, vitamina C y folatos. El beta-caroteno se transforma en vitamina A en nuestro organismo conforme éste lo necesita y posee una acción antioxidante. La vitamina A es esencial para la visión, el buen estado de la piel, el cabello, las mucosas, los huesos y para el buen funcionamiento del sistema inmunológico. Inflamaciones intestinales Se recomienda usar la raíz del nabo en forma de caldo o sopa y se beberá 2 tazas al día. El mismo tratamiento es excelente en los males del pecho y si se le añade azúcar constituye un remedio eficaz para combatir el asma y la tos. La cocción de la raíz, se emplea como pectoral, en una dosis de 10 a 20 gramos por litro de agua. Jarabe La raíz cortada en rodajes sirve para preparar un extraordinario jarabe contra la bronquitis, tos asma y coqueluche. Las dosis en cucharadas se aplican de acuerdo el grado de enfermedad. Hemorragias El zumo de nabo actúa como hemostático, es decir para detener las hemorragias, dando especialmente resultados favorables en las hemorragias uterinas Debe ser administrado en cucharaditas. Cataplasmas Para su uso externo en forma de cataplasmas se emplea la pulpa de la raíz, previamente sometida a cocción, magnificas para combatir los sabañones y especialmente para disipar el molestoso escozor . Es recomendable los lavados continuos. La pulpa también es buena aplicada exteriormente contra las inflamaciones en general y puesto detrás de las orejas calma los dolores de muela. Los baños tibios de las hojas de nabo son excelentes para tonificar el sistema nervioso y vigorizar todo el organismo. Origen Hace casi cuatro milenios se cultivó por vez primera y, con posterioridad, fue muy apreciado por griegos y romanos que desarrollaron nuevas variedades a partir del nabo silvestre. Durante la Edad Media, uno de los alimentos de mayor relevancia. Se consumió casi a diario en muchos países europeos hasta que se vio desplazado por la papa en el siglo XVIII, cuando ésta llegó a Europa procedente de América. Sin embargo, tanto la raíz como las hojas del nabo están volviendo a cobrar protagonismo en nuestros días tras conocerse mejor su composición y propiedades. Hay diversas variedades, incluso raíces que llegan a pesar hasta 30 kilos (ver foto). Su forma es redondeada, aplanada o cilíndrica. Es de color blanco o amarillento, está cubierto por una piel fina de color amarillo o blanco que, en ocasiones, puede llegar a presentar una coloración roja verde o púrpura en el extremo superior. Cómo elegirlos Deben seleccionarse nabos de tamaño pequeño o mediano, de piel lisa, redondeados, firmes y pesados con relación a su tamaño, de color blanco a violeta. Si se venden en manojos, los cuellos deberán tener una apariencia fresca de color verde. Se recomienda rechazar los ejemplares de tamaño demasiado grande, con marcas en la piel o que presenten raíces fibrosas. Se aconseja no lavarlos hasta el momento de su consumo para evitar pérdidas nutritivas de vitaminas y minerales. También se pueden conservar congelados, siempre que se escalden con anterioridad en agua hirviendo durante un par de minutos. En la cocina Algunas variedades del nabo pueden consumirse crudas resultando muy sabrosas, sin embargo lo más frecuente es cocinarlos para acompañar generalmente a platos de arroz y legumbres. Se lavan y cepillan para eliminar posibles restos de suciedad. Si son pequeños, frescos y no presentan la piel dura, no es necesario pelarlos. El empleo de los nabos en diferentes guisos, hace que estos platos tengan un sabor más suave. Sus hojas, "conocidas como grelos", también pueden consumirse cocinándose de modo similar a las espinacas o como ingrediente en crudo en diversas ensaladas. Escribir Comentario
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El gran poder curativo de esta hortaliza se debe a su alto contenido en sales minerales y vitaminas tan esenciales para la salud, mientras que su escaso aporte calórico la convierte en el alimento ideal para un régimen dietético que sea esencialmente nutritivo.
Pese a que generalmente son cortadas y arrojadas al tacho, las hojas del nabo o grelos son más nutritivas que el propio nabo. Aportan casi el doble de proteínas y de fibra que la raíz y mucho calcio.
Para su uso externo en forma de cataplasmas se emplea la pulpa de la raíz, previamente sometida a cocción, magnificas para combatir los sabañones y especialmente para disipar el molestoso escozor . Es recomendable los lavados continuos.
Algunas variedades del nabo pueden consumirse crudas resultando muy sabrosas, sin embargo lo más frecuente es cocinarlos para acompañar generalmente a platos de arroz y legumbres. 

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