
Palta
Su valor calórico es elevado debido a su gran contenido de grasas, mayoritariamente monoinsaturada y cuyo 72% es ácido oleico, característico del aceite de oliva. Es rico en minerales y vitaminas que lo convierten en energético, antioxidante y, desde hace siglos, recomendado para elevar la fertilidad.
La palabra aguacate, como se le conoce en varios países de Centroamérica viene del náhuatl ahuácatl, lo que también significa testículos. En Sudamérica se le denomina palta (Perú, Chile, Uruguay, Bolivia y Argentina).
Minerales
Es rico en minerales como el potasio, el magnesio y pobre en sodio.
El potasio es necesario para la transmisión y generación del impulso nervioso, para la actividad muscular normal e interviene en el equilibrio de agua dentro y fuera de la célula.
El magnesio se relaciona con el funcionamiento de intestino, nervios y músculos, forma parte de huesos y dientes, mejora la inmunidad y posee un suave efecto laxante.
Vitaminas

Destaca su contenido de vitamina E (antioxidante, interviene en la estabilidad de las células sanguíneas y en la fertilidad) y de ciertas vitaminas hidrosolubles del grupo B, como la B6 o piridoxina, que colabora en el buen funcionamiento del sistema nervioso.
Asimilable
La composición química es similar en todas las variedades como también su biodisponibilidad nutricional por lo que destaca con relación a todo lo conocido, ya que su fácil preparación y su estado natural sin necesidad de cocción hacen que permanezcan intactas todas las concentraciones de vitaminas , minerales y nutrientes que posee.
Cada porción de palta equivale en calorías a 50 gramos de pan, a un plato de fideos, a un plato de ensalada de tomate y zanahoria con aceite, o a un huevo relleno, pero en ninguno de los ejemplos mencionados se alcanza el valor bioenergético de éste vegetal, especialmente en lo que se refiere a las proteínas, las vitaminas y los minerales.
Todo el aceite que contiene la palta es perfectamente asimilable, no contiene colesterol y por el contrario, la ingestión regular de palta favorece el balance positivo entre el llamado "colesterol bueno" (HDL) y el llamado "colesterol malo" (LDL).
Este hecho se ve reforzado notablemente por el alto contenido de potasio y el bajo contenido de sodio de la palta, como así también por su contenido de ácido ascórbico, cobre, manganeso, magnesio, hierro y también calcio.
La palta contiene todas las vitaminas liposolubles en cantidades muy significativas respecto de los requerimientos diarios de las mismas, lo cuál la transforma en un alimento de altísimo valor biológico.
Esto representa un hecho trascendente desde el punto de vista nutricional ya que en general, los alimentos que poseen una proporción de vitaminas y minerales equivalentes, tienen colesterol en su composición.
Lo mismo ocurre cuando se balancea cantidad y calidad de unas vitaminas y minerales en detrimento de otros, al preparar una dieta, el colesterol y los ácidos grasos saturados están siempre presentes.
Consumiendo apenas 100 gramos de palta diarios, se obtienen prácticamente el 20% de todas las necesidades de minerales y proteínas, aunque en algunos casos como el de la vitamina D, ese requerimiento es cubierto en un 100%.

Palta Rellena
Para ejemplificar mejor el valor de la palta comparemos su composición con la del aceite de oliva (recomendado para los problemas cardiovasculares e hipercolesterolemias y dislipemias en general); mientras que 100 gramos de aceite de oliva contienen 14 gramos de ácidos grasos saturados, 72 gramos de ácidos grasos monoinsaturados y 9 gramos de ácidos grasos polinsaturados, la palta tiene 10, 78 y 10 gramos respectivamente, lo que la coloca en mejor posición que aquel ya que además tiene valores nutritivos que ni el aceite de oliva ni la propia aceituna poseen.
En resumen de lo expuesto podemos afirmar que la palta no sólo carece de colesterol, sino que su consumo regular favorece el descenso del mismo y aporta minerales, vitaminas y calorías suficientes como para constituirse en un alimento de elección en la composición de una dieta natural.
Realmente la palta ha sido dotada de una composición química notable y de ello están dando cuenta numerosos países del mundo que comienzan a adoptarla en sus programas de alimentación.
Variedades
En México, el aguacate es importante y tradicional en la dieta diaria desde antes de la llegada de los europeos, se utiliza como parte de ensaladas, como guarnición, y para preparar guacamole, entre muchos otros usos.
Se cultivan distintas variedades con características distintas como el grosor y color de la cáscara y de distintos tamaños del fruto.
En Perú, se produce un tipo de palta verde que es originaria de nuestro paìs, donde su tamaño puede llegar hasta los quince centímetros según la zona de producción.
Es ideal para preparar palta rellena, palta rellena con camarones, sopa de palta y como acompañamiento en diversos platos de la variada gastronomía peruana.
Chile desde tiempos precolombinos se data la existencia de un tipo de palta negra de origen desconocido, que posteriormente paso a ser chilena, la cual esta familiarizada con las paltas mexicanas.
Cómo seleccionarlo

Se ha de comprobar que la piel no presente ningún tipo de defecto como manchas, puntos negros o signos de excesiva maduración.
El fruto está maduro si al sacudirlo se nota que el hueso se mueve o cede a la leve presión con el dedo.
Si no está del todo maduro, se debe dejar a temperatura ambiente durante el tiempo necesario, 1-3 días. Su proceso de maduración puede acelerarse si se envuelve en papel de periódico junto con una manzana o un plátano.
Si por el contrario está en su punto de sazón, para detener la maduración se ha de guardar en la parte menos fría de la nevera (no a menos de 6ºC ).
También se puede congelar. Para ello, hay que extraer la pulpa, aplastarla bien y mezclarla con un poco de zumo de limón.
Para su degustación, se ha de abrir justo antes de su consumo, ya que la pulpa se ennegrece con rapidez. Esto se puede evitar rociándola inmediatamente con zumo de limón.
Por otro lado, si al consumirlo sólo empleamos una mitad, la que sobra se puede conservar en óptimas condiciones para el día siguiente dejándole el hueso, rociada con zumo de limón en la nevera y protegida con papel film o en un recipiente de cierre hermético.