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Por Ernesto Chávez Álvarez Enceguecido por los celos, ató del cuello a su amante al parachoques de su camioneta y en espeluznante venganza la arrastró dos kilómetros, regando por la pista restos despedazados del cadáver, en una cruda realidad que superaba las novelas más escabrosas.
Este brutal asesinato perpetrado por el mexicano José Luis Rubi Nava, de 36 años de edad, contra María Franco Fierros, de 49, es el centro del debate de sociólogos, psicólogos y abogados en la ciudad estadounidense de Denver, donde el homicida ha sido condenado a la pena de muerte. En una última apelación, la defensora de oficio, Tamara Brady, afirma que las pericias preliminares demostrarían que Rubi Nava padece de retraso mental, por lo cual no se lo podría condenar a la pena capital ya que una ley aprobada en Colorado en 1993 prohíbe aplicar esa sentencia a personas con capacidades intelectuales disminuidas. Triángulo fatal María Franco era oriunda de Chilpancingo, la capital del estado sureño mexicano de Guerrero, y conoció en Denver a Rubí Nava, un hombre fortachón que le ofreció el paraíso, sin comunicarle que tenía esposa y tres hijos en su país.
La relación se torno tensa cuando ella descubrió que Rubí Nava era casado. El hombre le prometía que se divorciaría pero todo quedaba en palabras hasta que María Franco decidió cortar el romance clandestino. Fueron varias semanas de peleas, acusaciones de infidelidad y amenazas de abandono. Los investigadores afirman que, tras una discusión pasional en la que Rubí Nava acusó a Fierros de tener un amante, se desencadenó la tragedia el 18 de septiembre del 2006 tal como confesó inicialmente el homicida en una versión de la que luego se retractó. El reporte policial indica que Rubi Nava habría confesado "sin ningún remordimiento" que tras una pelea pasional con Franco Fierros él ató una cuerda de tres metros de largo al parachoques trasero de su camioneta y anudó el otro extremo al cuello de la víctima. Con cruel ensañamiento, arrastró a la aterrada mujer durante dos kilómetros por las calles de un suburbio ubicado unos treinta kilómetros al sur de Denver. Los gritos de María cesaron pero el homicida siguió apretando el acelerador mientras el cadáver se deshacía en pedazos. El cuerpo de la víctima estaba totalmente irreconocible cuando se lo descubrió a las 2:40 de la mañana del lunes 18 de septiembre, al oeste de la salida 191 de la carretera Interestatal 25, unos 15 km al sur de Denver. La policía llegó a ese lugar luego recibir varios llamados al número de emergencia 911 sobre “ atroces gritos ” cerca de la carretera. La mayoría de los vecinos supusieron que un automovilista había atropellado a un ciervo. La línea de sangre en la calle donde se cometió el crimen medía más de 1,5 km. y la autopsia confirmó que la víctima estaba viva en el momento en que era arrastrada. La causa oficial de la muerte de la mujer es “ golpe severo en la cabeza ” y “ asfixia ”. La foto acusadora “Es uno de los casos más horrendos en nuestra historia policial”, comentó consternado el alguacil del condado de Douglas, al sur de Denver, Daver Weawer.
Los detectives encontraron una fotografía cerca del cuerpo de la víctima donde se observa a Rubí Nava con su esposa, escena que al parecer habría precipitado la pelea. El homicida fue detenido a los dos días en Glendale, una pequeña ciudad dentro de Denver. Cercado por las evidencias, Rubí relató con escalofriante lujo de detalles los pormenores del crimen pero luego, al enfrentar cargos de asesinato en primer grado, lo que conlleva a la pena de muerte, se retractó. ¿ Retrasado mental? La defensora de oficio, Tamara Brady, aseguró que en mayo pasado la fiscalía recibió el primer informe sobre el retraso mental de Rubi Nava. Sin embargo, además de ese informe, para la Corte la defensa deberá demostrar que Rubí Nava ya padecía de ese impedimento antes de cumplir los 18 años de edad y que su cociente intelectual está por debajo de los 70 puntos. Asimismo señala que el hecho que el acusado tuvo varios empleos (en jardinería y restaurante de comidas rápidas) no significa que no tenga problemas de retraso mental. La abogada enfatizó que "no se trata de una táctica para evitar la pena de muerte, sino que es la ley" y agregó que, además del retraso mental, Rubi Nava "sufre de otros problemas cognitivos, incluido incapacidad de comprensión". Según Tamara Brady, defensora de oficio de José Luis Rubi Nava, las pericias preliminares demostrarían que Rubí Nava padece de retraso mental, por lo cual no se lo podría condenar a la pena capital ya que una ley aprobada en Colorado en 1993 prohíbe aplicar esa sentencia a personas con capacidades intelectuales disminuidas. Además se debe tener en cuenta que, tanto Rubí Nava como Franco Fierros eran de México y ambos compartían un departamento cerca de Denver. Las familias La familia de María Franco Fierros espera en medio de la consternación que las autoridades hagan justicia en ese crimen.
"No queremos que esto quede así y queremos saber bien qué fue realmente lo que pasó, porque nadie se merece esto", dijo declaró Blanca Anel Leyva Franco, de 27 años, y una de los cuatro hijos de la mexicana. (ver foto) "Ni al más miserable de los miserables que hay en el mundo le deseo esto. Yo quería para ella una muerte natural", señaló en una breve conversación. "No queremos que sea un crimen más, que se busque a alguien, porque fue una manera tan cruel", añadió Leyva. Comentó que su madre salió sola rumbo a Denver en mayo del 2005, después de la celebración del Día de las Madres. Viajó sin documentos. En Chilpancingo se quedaron sus cuatro hijos: Natividad López Franco, de 31 años; Blanca Anel Leyva Franco, 27; Esmeralda Leyva Franco, 26, y Diego Dionisio Franco, de 17. Blanca Anel Leyva comentó que su madre trabajaba en un restaurante Taco Bell y hablaba a diario con ella, quien en Denver conoció al hombre identificado como Rubí Nava. Aseguró que nunca les comentó que tuviera problemas con él o incluso con otras personas. "Ella tenía muchas ilusiones de irse para allá (Estados Unidos) para mejorar, porque siempre fue madre soltera", recordó Leyva y refirió que lo único que le comentó su mamá sobre Rubí Nava es que él había estado detenido en territorio estadounidense al parecer por su situación de indocumentado. Añadió que su madre les había dicho que "ya se quería regresar" a México, y que lo haría una vez que terminara de pagar algunas deudas. Mientras tanto, la cuenta regresiva ha quedado suspendida hasta que se resuelvan las apelaciones. ¿ Retrasado mental, loco de amor o asesino diabólico?. Es la interrogante sin respuesta.
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