Es originaria del Oriente Medio, cultivado en Egipto, Asia Menor y en las islas griegas hasta que el Impero Romano lo extendió al Mediterráneo, Francia e Inglaterra. Con el descubrimiento de América y las rutas al África, la primera globalización planetaria, se extendió rápidamente en los cinco continentes.
En el siglo XIV se hizo famoso en el Reino Unido en la preparación de tortas, pan y golosinas, entre ellos el famoso pan de jengibre, vendido en las ferias de pueblo ya desde la época isabelina. Y, como no podía ser de otra manera, también formó parte de los llamados “hechizos de amor”,
Eran conocidas sus propiedades digestivas y contra las flatulencias. En la Edad Media se hacia confitura de Anís. Se hacen licores con sus semillas. Y en la India mastican sus semillas para combatir el mal aliento.
La destilación de las semillas libera un aceite volátil que se utiliza en el tratamiento de cólicos flatulentos. Como infusión sirve para trastornos digestivos.
El elemento principal del aceite (más del 90%) es el anetol. También contiene chavicol metileno, aldehído anísico, ácido anísico y un terpeno.

Si bien no son parientes, desde el punto botánico, hay tres plantas que responden al nombre de anís, estas son: el anís verde (Pimpinella anisum), el anís estrellado (Illicium verum) y el anís picante (Xanthoxylum piperitium).
Propiedades medicinales

La especie del anís verde forma matas de más de 50 cm. de altura, con hojas pinnadas en la base y más profundamente divididas en la parte superior del tallo. Las diminutas flores blancas son pentapétalas. Los frutos-semillas , ovoides y grises se cubren de pelosa y consisten en dos carpelos unidos, llamados cremocarpos, que tienen un fuerte sabor aromático.
Masticar las semillas ayuda a conciliar el sueño y tomarlas con agua contribuye a desaparecer el hipo. Su contenido de hasta un 20 % en proteínas, una vez secas y destiladas, son indicadas para mujeres que amamantan al estimular la producción de leche.
Las frotaciones al cuero cabelludo con el aceite es indicado para matar piojos mientras que en el vientre contribuyen a calmar los cólicos por causas menores, como gases.
Males estomacales
Las semillas son digestivas y recomendables para las diarreas infantiles. Dulcificada con miel , su infusión alivia la flatulencia y combate el asma. Si se le añade hinojos es excelente para las afección es bronquiales.
En los casos de acidez y digestión difícil se recomienda el siguiente tratamiento:
Carbón digestivo: mezclar30 g. de semillas de anís en polvo, 50 g. de carbón de tilo en polvo y 50 g. de azúcar. Tomar una cucharadita de esa mezcla después de las comidas.
Afecciones intestinales
Infusión: en un litro de agua caliente verter 30 g. de semillas de anís y dejar reposar hasta que entibie- Filtrar y beber una taza después de las comidas.
Nervios, insomnios y calambres
Tintura: macerar en 50 g. de alcohol a 70 grados trece gramos de semillas. Después de semana y media filtrar el líquido conservándolo en frasco de cuentagotas. Tomar diez gotas después de las comidas o cuando se manifiesten las afecciones.
Tenga cuidado de que la dosis nunca exceda las 50 gotas por día.
Este tratamiento también está indicado para los casos de digestión difícil o meteorismo (flatulencia)
Dental
Elíxir dentífrico: dejar en maceración 30 g. de anís en polvo, 8 g. de clavo en polvo, 8 g. de canela en polvo, 1 g. de esencia de menta y 850 g. de aguardiente puro. Después de 10 días filtrar el líquido. Hacer gárgaras con algunas gotas del elíxir en una copa de agua tibia.
Refresca y desinfecta la boca, purifica el aliento, blanquea los dientes y tonifica las encías.
En la cocina
Sus semillas se utilizan como condimento en panadería y repostería, en la elaboración de licores (anís, anisette) así como en algunos curries y platos de marisco.
Con las hojas se pueden condimentar ensaladas; verduras: habas, guisantes, zanahorias; infusiones; carnes como: cerdo, pato; mariscos; alcoholes.
Se debe tener en cuenta que todas las partes de la joven planta son comestibles. Los tallos tienen una textura parecida al apio y son mucho más suaves de sabor que las semillas.
Otras variedades
El anís estrellado obtenido de los pericarpos en forma de estrella de la planta Illicium verum, nativa de China, también contiene anetol, pero no está emparentado botánicamente con el anís, aunque debido a su sabor y aroma similar se utiliza frecuentemente como un sustituto más barato en panadería y elaboración de licores.
Los frutos en forma de estrella son desecados y constituyen el ingrediente de base de muchas recetas chinas a base de cerdo, pato, pollo y buey.
El anís picante, en suma, muy picante y aromático es usado, sobre todo, en la comida china y es una de las especias, junto al anís estrellado, el clavo de olor, las semillas de hinojo y la casia, que constituye la mezcla en polvo conocida como "cinco especias chinas".
Hechizos de amor
Desde hace siglos se utilizaban los llamados filtros o hechizos de amor con cáscara seca de un durazno, una cucharadita de anís (grano) y otra de canela en polvo. Un brasero o sahumador, un trozo de papel blanco sin líneas. Un lapicero tinta roja.
Repetimos que damos a conocer las prácticas de esos hechizos como un ángulo pintoresco antes que como una recomendación para el mal de amores.
Los chamanes modernos recomiendan prender el brasero, esparcir la cáscara, el anís en grano y la canela. Escribir en el papel el nombre de los dos. Antes de que se consuman los ingredientes, arroja el papel al brasero para que se queme.
El hechizo de amor se practica los días día viernes por estar asociado con Venus que rige el amor. El durazno estimula el deseo, el anís en grano desarrolla el poder de seducción y la canela ayuda a resolver cualquier resentimiento o malentendido.
Dicen que estos sencillos hechizos de amor tienen la virtud de allanar el camino del amor.