
Las castigadas ciudades del sur Ica, Chincha, Pisco y Cañete han sido siempre cunas de grandes deportistas, inmensos en su mayoría, por haber alcanzado fama mundial sea en el voleibol, fútbol o atletismo.
La incomparable Lucha Fuentes es iqueña, siempre menciona su ciudad de origen con mucho orgullo por haber discurrido los primeros años de existencia en la bella ciudad de la Huacachina y excelente vino.
El cañonero del fútbol peruano, Teodoro Fernández, nació en Cañete y desde ese mismo punto del Perú es Héctor Chumpitaz, el gran capitán de nuestros combinados nacionales.
Los cañetanos viven orgullosos de ser paisanos del gran Lolo Fernández y del granítico Chumpitaz, héroes del fútbol peruano en generosas actuaciones en el ámbito internacional.
Rodulfo Manzo, quien jugara en Defensor Lima y fue integrante de la selección peruana en el Mundial de Argentina 78, es cañetano y vive actualmente en su querida tierra dedicado a la agricultura.
Chincha, tierra de campeones, acunó a una enorme cantidad de deportistas, entre ellos, Fernando Acevedo, la saeta de ébano que lograra consagratorias actuaciones en el atletismo.
Alianza Lima tiene identificación chinchana, desde siempre, por el color moreno y raíces étnicas. Don Cornelio Heredia, otrora figura legendaria del elenco blanquiazul, nació Chincha. De esa época de Manguera Villanueva, el Mago Juan Valdivieso y Lavalle, se hizo costumbre que a Matute llegara futbolistas de Chincha a quienes cariñosamente apodaron los «bombones».
Don Víctor Nagaro, quien fuera jefe del Comité Nacional de Deportes, antes de ser Instituto Peruano del Deporte (IPD) se jactaba de ser chinchano. En toda conversación amical con los periodistas nombraba a su ciudad natal.
El legendario Mauro Mina, uno de los mejores boxeadores que ha tenido el Perú, recibió el apodo de «Bombardero de Chincha» en honor a su ciudad natal.
Más recientemente han llegado de esos pares jugadores como los hermanos Galliquio que son de Pisco al igual que Pedro García el goleador de la Universidad San Martín, campeón del torneo Apertura.
Los Torrealva, son también de Pisco. Uno de ellos que jugó en Universitario ha perdido a casi toda su familia, incluida su esposa.
La lista es interminable y la evocación de esta columna tiene como finalidad resaltar que estas castigadas ciudades por el terremoto, es cantera de grandes deportistas.
Por ello la familia del deporte está sumamente consternada por lo ocurrido con la esperanza que no se apague esa luz que alumbra el nacimiento de deportistas que han dado gloria al Perú.