Si el carnaval provinciano llegase a Lima, con sus pasacalles, licores de cada región, desde la chicha de jora, el masato y el pisco, las bellezas de costa, sierra y selva, nuestra fiesta sería tan o más espectacular que el desfile de comparsas en Brasil, consagrando una expresión popular y abriendo un nuevo filón turístico. Pero los estrategas de escritorio solo piensan en prohibir los juegos con agua y pintura sin ver más allá de sus narices.
El carnaval provinciano tiene un matiz especial, en la que se entremezcla lo natural, con lo sobrenatural; lo religioso con lo pagano; lo terrenal con lo cósmico, donde la fiesta del Rey Momo se mezcla con ritos en honor a la tierra, los animales y plantas.
RITMO AFROPERUANOLa tumba, el bongó y el criollo cajón retumban en Ica cuando empieza el Carnaval Negro Azul que se realiza en el malecón de la ciudad del mismo nombre, cuando se elige entre el ramillete de candidatas de color, una reina de belleza.
Chincha festeja su Carnaval Negro en el distrito de El Carmen; con inolvidables concursos de cajón, festejo, zapateo y el de "El Negro más Negro". En otros distritos la Yunza Negra se prolonga hasta la madrugada así como también el "Festival Verano Negro", con la participación de grandes artistas del ritmo negroide.

En Ica sólo se juega con agua los fines de semana de Febrero pero ya no los tres días seguidos antes del Miercoles , día en que terminan los festejos con el Palo Encebado y el Entierro del Violín.
Mientras tanto en la sierra se impone el ritual de la yunza, conocida como umisha en la selva o cortamonte en la costa. La fiesta empieza con el sembrado de un árbol cargado de regalos, en torno al cual se baila hasta tumbarlo con los cortes de un machete o hacha. La pareja que da el corte con el que se derriba al árbol queda emparentada y a cargo de la organización de la yunza del siguiente año.
Como en todo el país el juego con agua se ha extendido, pese a las anunciadas prohibiciones, se advierte a los asistentes que durante toda la fiesta es conveniente andar prevenido, lo que, por supuesto, nadie hace caso porque todos terminan más remojados que patos en la laguna.
VAMOS A CAJAMARCACon visión futurista, las autoridades cajamarquinas han convertido han logrado que el carnaval tenga características propias y una organización especial de tal manera que medio año antes se preparan los disfraces y cada barrio elige a sus representantes para designar a la Reina del Carnaval que presidirá el corso y otras actividades.
Diversas son las manifestaciones de esta fiesta de color y alegría: coplas y contrapuntos, coloridas Unshas (árboles decorados con frutas, regalos, serpentinas, etc) el juego con agua, el consumo de comidas típicas propias de esta festividad como el puchero o sancochado, el cuy con papa picante y la tradicional chicha.

La alegría desborda arrasando las diferencias sociales con la famosa copla:
"Qué bonito es el carnaval,
pa´l que lo sabe gozar,
para el rico, para el pobre,
para todos por igual".
Hay comparsas, desfiles de grupos, bailes y otras actividades que no cesan. Los juegos con globos de agua se repiten a diario y nadie queda sin participar. Los cajamarquinos se ufanan de que su ciudad es la capital del Carnaval, título que sin embargo disputan ahora otras regiones. .
El espectáculo pintoresco surgió en 1930 con los corsos de carros alegóricos adornados con flores y engalanados por la presencia de bellas reinas, cuyo desfile se realizaba alrededor de la Plaza de Armas de la ciudad.
Entre las actividades más conocidas destacan el Bando de Carnaval, realizado ocho días antes de la fiesta, encabezado por las principales autoridades de la ciudad y el comité organizador del carnaval, con lo cual se anuncia la llegada del "Rey Momo" y el inicio de la festividad. La presentación de candidatas, bellas damas de los diferentes barrios e instituciones, son convocadas para la elección de la reina del carnaval.

"El Jueves de Compadres" se celebra quince días antes del carnaval, actividad tradicional del barrio San Pedro. Consiste en el juego de cintas de colores que al ser desatadas por dos personas quienes al coincidir en jalar la misma de ambos extremos, se convierten en compadres.
El sábado, víspera a la celebración de la fiesta se lleva a cabo el ingreso del Ño Carnavalón y su corte, acompañado por una fervorizada multitud, al cual en los últimos días de la celebración, se velará y enterrará, como parte de la tradición.
El carnaval empieza oficialmente con el singular bando;
Ayer se ha muerto mi suegra
ya lo llevan a enterrar,
pónganle bastante tierra
no se vaya a levantar.
CARNAVAL AREQUIPEÑOHasta hace cuatro décadas el carnaval duraba tres días en la Ciudad Blanca. La fecha central el Domingo de Carnaval y acababa en el miercoles "de ceniza", después de una juerga de 72 horas por calles y plazuelas, donde se jugaba con agua y pintura en jaranas de rompe y raja.
Al igual que en Lima desfilaban los carros alegóricos, la reina del carnaval; y reinas de colegios o clubes. Días antes del carnaval, la gente agujereaba las cáscaras de huevo para sacar el contenido y llenarlo con anilina. Aquí nació el popular "matacholas" que se preparaban con una media de nylon a la cual se le colocaba polvos de color formando como una pelotita.

En este tiempo se almorzaba generalmente caldos: Chupe de camarones, puchero,chaque, etc. Para estas fiestas se obsequiaban los "Confites", a una especie de dulces de colores son redondos, de azucar y de sabores: Aniz, Coco, Nuez, de acuerdo al relleno que llevaba por dentro.
Ahora los pasacalles son la expresión popular de alegría y libertad. Como en los valles hay mucha fruta, en algunos lugares se utilizan sandías y melones para embadurnar la cara.
JUNIN: PARA TODOS LOS GUSTOSEn el valle del Mantaro hay fiestas para todos los gustos. En Orcotuna, Chupaca, Mito, Concepción y el mismo Huancayo, la variedad parece infinita en los corsos donde se observa hasta a los famosos avelinos, en homenaje a las tropas del legendario general de la resistencia contra los invasores chilenos, Andrés Avelino Cáceres.
Hace varios años robaron al Señor de la Caña y los chupurinos tuvieron que crear una imagen parecida que les permitiera seguir celebrando, aunque se quejan que no sea tan milagrosa como la auténtica. Pero igual le arman su festejo recordando a cada rato que el patrono fue traído al Valle del Mantaro por la orden dominica entre 1776 y 177 7.

Su destino final era el poblado de Santiago León de Chongos Bajo y en este recorrido, en el lugar denominado Casachuna o Casapata los caballos que llevaban la carga se inquietaron y de repente cayó el equipaje. Los dominicos decidieron allí levantar una capilla, dejar al Cristo, la caña y una cruz. Ha pasado el tiempo y a pesar de que el patrono no ha defraudado a sus fieles, quienes se han convertido en los verdaderos protagonistas de la festividad son los morenos, encopetados personajes de máscara, terno y látigo, quienes por devoción suben apurados por un liso árbol adornado de frutas, gaseosas y dulces. El decorado representa la zona tropical de donde vinieron los negros y la meta es alcanzar la punta para bajar la caja de cerveza vacía y recibirla como premio. El acto máximo es azotarse y pasear disfrazados de mujeres en un ruidoso desfile en el atrio del templo.
HUANUCO: LA GUERRA DE LAS NARANJAS En el marco de las festividades carnavaleras de Huánuco, se viene imponiendo en toda la región, por su originalidad y alegría, la tradicional Guerra de las Naranjas, que tiene su epicentro en la localidad de Utao, en el distrito de Churubamba.
Los agricultores festejan la llegada del Rey Momo al estilo de una guerra donde los proyectiles son las naranjas y nadie se salva de recibir lo suyo, incluyendo los periodistas. Todo ello matizado con los baldazos de agua para refrescarse ante tanto ácido cítrico, sin dejar de bailar el ritmo de moda.
En la ceremonia denominada Tinkuy, las mujeres se disfrazan con ponchos y otras indumentarias masculinas al compás de tambores. Al sonar la campana de la iglesia, atacan a todos los hombres y comienza la guerra de las naranjas. Al final ellas son declaradas como las únicas vencedoras.
Los corsos de carros alegóricos, elección de reinas de belleza y desfile de pandillas (grupos de baile) constituyen un inolvidable regalo a los ojos hasta que llega el inevitable entierro del Ño carnavalón.
El último Boom son los Carapachos, tribu del Monzón que durante siglos protegió y defendió la soberanía de la Amazonía y el emporio de sus tierras, como la flora y la fauna. Su denominación significa desnudos porque sólo vestían con hojas secas de bombonaje, pieles y plumas silvestres (aves tropicales). Las guerreras del siglo XXI dejan al borde del infanto con el cimbrear de sus caderas.
AYACUCHO :PATRIMONIO NACIONAL Los pasacalles, yunzas y corsos de gran colorido en Ayacucho, la ciudad de las 33 iglesias, se coronó cuando el Instituto Nacional de Cultura, INC, declaró a sus fiestas del carnaval como Patrimonio Cultural de la Nación, y le dio al rincón de los muertos -ayacucho, en quechua- motivos de sobra para celebrar como nunca.
"Ahora el reto es mantener la pureza de esta celebración. En otros festivales se pierde la esencia cuando todo se vuelve comercial. Nosotros respetaremos nuestra propia diversidad", señaló el director del INC local, Severino Castillo
No importa si las canciones no riman, importa darle con palo verbal a la autoridad corrupta, al marido infiel, al hijo vago, al enfermo irresponsable o a la amiga casquivana entre globazos de agua, talco al pelo o nieve en spray. Una potente chicha de siete semillas (quinua, garbanzo, higo, maíz, kiwicha, arverja y haba) vale medio sol el vaso, suficiente para aguantar el baile hasta el amanecer.

El desfile de comparsas ya era una costumbre anual en Ayacucho cuando, en los años 50, el obispo de la ciudad declaró inmoral toda exposición femenina más allá de los tobillos. En señal de protesta, las panaderas desfilaron en fustán, y muy pronto todas las comparsas de Huamanga siguieron el ejemplo. El año pasado un fotógrafo local ajustó el lente cuando unas coquetas bailarinas levantaron sus fustanes sin llevar ropa interior. La imagen aún se consigue por 2 soles.
La danza Toril de Ayacucho satiriza la Fiesta Brava donde los jóvenes hacen alarde de habilidad y destreza y las mujeres son dirigidas por la "Capitana" quien en un despliegue de habilidad y energía demuestra su fuerza y agilidad venciendo al toro y celebrando con el grupo su triunfo al compás de la música interpretada por instrumentos típicos de la región.
PUNO: EL CARNAVAL MAS LARGO La alegría desbordante de los danzantes de Puno, la capital folklórica, se patentizó en el 2002 cuando en Juliaca se registró el carnaval más largo de la historia, con diez días de duración y conjuntos que sumaron más de dos mil integrantes, entre las cuatro bandas de músicos y 30 bloques de quince mil bailarines, incluso con invitados de diversos lugares del Perú y de Bolivia.
El principal evento de esta fiesta es la famosa parada en el centro de la ciudad a lo largo de seis kilómetros que paraliza por completo las actividades durante más de
de 18 horas de baile.
En la danza del distrito de Arapa, provincia de Azángaro, se expresa la alegría juvenil de los pastores quienes durante el desenvolvimiento del baile manifiestan sus sentimientos románticos previos al servinacuy. Los varones lucen atuendos adornados con madejas borleadas de lana multicolor y chuspas pequeñas tejidas. Durante el baile se desplazan blandiendo banderas blancas que representan el amor.

Las mujeres llevan la vestimenta del lugar, con sus respectivas banderas cantan al compás de la danza que generalmente es interpetada con el acompañamiento de instrumentos folklóricos de viento, tarqas o pinquillos.
El primer puesto se llevan las famosas Diabladas que, de acuerdo a una de las múltiples versiones, se origina su origen existen muchas versiones, pero al parecer esta danza se origina en la mente afiebrada de un grupo de mineros que quedaron atrapados en una mina y al salir los demonios a llevar sus armas se encomendaron a la Virgen del Socavón y como por milagro apareció el Arcángel San Gabriel, espada en mano vence a los diablos y los mineros al ser rescatados danzan la diablada y le ponen el nombre de Virgen de la Candelaria por el fuego que vieron en la mina.
Su vestuario es muy lujoso y lleva bordados de oro, plata y pedrerías. Destacan los Caporales con vestuarios que llegan a pesar hasta 30 kilos. Alcanzan su máximo esplendor en las festividades de la Virgen de la Candelaria y esencialmente su contenido es la lucha entre el bien y el mal
En el distrito de Pomata, provincia de Chucuito, se parodia la Fiesta Brava, en la que los toros, toreros y jovencitas elegantemente ataviadas danzan en medio del ruedo, demostrando la firmeza y decisión de nuestra raza. El Torero es el protagonista y la Lechera quien, a rítmicos golpes de cadera derrota al toro.
CUSCO: A HONDAZO LIMPIO El desfile de las danzas folklóricas en la antigua Ciudad Imperial de los Incas por los carnavales es un espectáculo de profundo significado donde se simboliza no solo la cosmovisión andina sino la larga lucha del pueblo contra el yugo de los conquistadores, gamonales y explotadores.
La danza de Saraspillu, de la comunidad de Lago, en la provincia de Quispicanchi, se basa en el Pelo del maíz. Saras = maíz y Pillu = pelo, de acuerdo a la deformación castellana, o la flor del maíz, en su verdadero mensaje inca.
Representa el festejo al maíz y se danzan en los carnavales para llamar a la lluvia o paray en quechua, porque se necesita aún de este liquido elemento, para efectuar la cosecha. Comienza el domingo de carnaval que el juego lunes suyo y martes suyo sigue el juego y el miércoles de ceniza concluye en la plaza de Marcapata con el Warkanakuy que es el enfrentamiento con hondas o warakas entre dos comunidades, que son en este caso: Laqo y Sabanka; el ganador se le festeja todo el día, para luego retirarse cada una a sus respectivos lugares.
En la comunidad de Santa Cruz de Sallaq, distrito de Urcos, nació la danza del Sargento Sallaq en recuerdo del fundo, de ese nombre, que fue vendido a un arriero argentino que lo convirtió en tambo lugar de descanso de los viajeros hacia el Cusco. Este personaje era bien apreciado por los comuneros que después del domingo de carnaval, le llevaron presentes como flores tika alferchaq, planta natural de dicha zona así como perdices andinas o lluthus que ellos tenían como gran significación para otorgar un presente; y, envueltos con dichas flores.
En Wara Wara el Haywanakuy que significa invitarse entre ellos las mujeres aceptan los requerimientos amorosos a través del lanzamiento de harina y flores en el rostro de sus parejas, siendo lanzados primeramente a piso para luego propinarles un retumbante puntapié en el estomago de sus parejas como señal de aceptación al juego entremezclado con el amor, para espolvorearles el rostro con harina, una vez repuestos de la caída y del pintado los varones realizan el cortejamiento mediante el ruedo a sus parejas.
TACNA: EL GRAN PASACALLES La ciudad de Tacna se engalana durante las fiestas de carnavales con el Gran Pasacalle, donde los distintos conjuntos de la costa, sierra y selva, desfilan por las principales calles de la ciudad , culminando en el estadio municipal Maracaná donde se pone en escena las coreografías, vistosos trajes típicos y pasos de baile.
Las autoridades locales han reiterado su interés por difundir y valorar las diversas costumbres carnestolendas que practica la población en la región y en el país; teniendo en cuenta, además, que es una oportunidad para generar movimiento comercial en este sector