
Los primeros grupos humanos que poblaron esta región fueron recolectores y cazadores de guanacos, vicuña y cuyes silvestres. En las cuevas de Toquepala aún quedan vestigios de sus pinturas rupestres, en donde se refugiaban 9 mil años antes de Cristo. Después la zona fue habitada por etnias provenientes de la meseta del Collao.
Los conquistadores españoles llegaron a Tacna en 1537, dejando en su arquitectura importantes huellas de arte colonial.
Los tacneños apoyaron la emancipación del Perú desde el inicio de los movimientos libertarios, con Francisco Antonio De Zela a la cabeza. El 26 de mayo de 1828, el presidente José de la Mar promulgó una ley que le otorgó el título de Ciudad Heroica.
Actualmente Tacna conserva en sus calles algunas casas con típicos techos de mojinete y en sus parques y avenidas proliferan monumentos, bustos y otros elementos en alusión a los héroes peruanos que lucharon en las guerras de la Independencia (1821-1824) y del Pacífico (1879-1883).
A 8 kilómetros de Tacna se encuentra el monumento del Alto de la Alianza, donde el ejército chileno venció a las tropas peruano-bolivianas y a cuyos pies se extiende un cementerio con cientos de cruces blancas.
Lugares turísticos
Museo Ferroviario 
Es un incomparable atractivo turístico. Único en su género en Sudamérica, tiene gran valor histórico y arquitectónico, entre otras razones porque la estación conserva el 90 por ciento de sus elementos originales.
Cuenta además con una biblioteca única en su género en el país, dedicada íntegramente a ferrocarriles, y con un salón de historia documental con planos, mapas, fotos, testimonios periodísticos, textos oficiales del Estado sobre la actividad del ferrocarril Tacna-Arica, etc.
Entre otras cosas, periódicos de la época del Cautiverio; en lugar primordial La Voz del Sur, del periodista Federico Barreto, iniciador de la famosa “Procesión de la Bandera”, el 28 de julio de 1901, cuando Tacna estaba cautiva.
En el área de fundición se conservan dos hornos para fierro y bronce, y en el área de máquinas se han reunido valiosas piezas como antiguas locomotoras, coches para pasajeros de 1ª, 2ª y 3ª clases, un coche comedor, un autocarril de 1924 de lujosa factura, y los vagones que sirvieron para llevar las tropas comandadas por José Joaquín Inclán rumbo a Arica.
Museo HistóricoEstá ubicado a una cuadra del Paseo Cívico, esquinas de las calles Apurímac con Bolívar en el edificio donde se encuentra la Biblioteca Pública de Tacna. Fue creada en 1957 en el gobierno del presidente Manuel Prado.
El Museo consta de dos salas, la primera referida a la Emancipación e Independencia, donde se resalta la ofrenda efectuada por los próceres Francisco Antonio de Zela, José Rosa Ara y Enrique Paillardelli, la segunda está relacionada con la Época Republicana, se encuentran aspectos de los acontecimientos de la Guerra del Pacífico y los años de la Época del Cautiverio.
Monumento a los defensores del Campo de la AlianzaSe encuentra ubicado actualmente, en el mismo lugar donde se realizó la Batalla del Alto de la Alianza, al Nor-Oeste del Cerro Intiorko a una distancia de 8 kilómetros de la ciudad.
Eregido en homenaje a los soldados peruanos y bolivianos que defendieron con sus vidas la integridad territorial del 26 de mayo de 1880, en la Batalla del alto de la Alianza. Héroes que nos legaron un ejemplo de valor, abnegación y entrega por las causas justas.
Las generaciones de hoy y del mañana deben sentirse orgullosas y defender la verdad histórica perennizando esas excelsas virtudes y contribuyendo a fortalecer, como antes, nuestro amor a la patria.
Por eso, con profunda reverencia, en medio de la soledad del desierto, todo peruano eleva una oración en memoria de los héroes de un pueblo cuyos hijos reverdecen los viejos laureles y glorias.
Hombres y mujeres creyeron en la paz de los hermanos. Hoy, seguimos creyendo en ella sin la inocencia del pasado pero con la sabiduría y la experiencia, amalgamadas con honor y valentía.
El Monumento se levanta sobre tres plataformas superpuestas que semejan las trincheras de la defensa.
En el primer nivel, el mundo de piedra engarza el recuerdo de instituciones peruanas y bolivianas. Son numerosas las placas que allí se han instalado.
En la segunda plataforma, el Asta Monumental permite que nuestra enseña sea observada en toda el área del venerado campo de batalla. Es una de las más altas del Perú.
La última plataforma sirve para el encendido de la Llama Votiva y conforma el techo del Museo.

El Monumento propiamente dicho esta formado por un primer bloque de Diez sólidos volúmenes de distintas alturas, erigidos en semi-círculo y dan acceso al Museo.
El Museo de Sitio tiene forma circular en cuyo interior se pueden apreciar armas de la época, fusiles Peabody, Remington, Comblain, sables, uniformes de gala de los principales jefes de la Batalla, cartas, documentos y un croquis de la Batalla entre otros. En la zona destacan también el campo de Batalla y el Campo Santo.
El Campo Santo compuesto por una monumental Cruz, enchapada en mármol y que contiene en su cara anterior la oración de los doctores tacneños Jorge Basadre y José Jiménez Borja.
Rodeando esta Cruz se ha colocado simbólicamente otras 700 blancas.
El conjunto representa, las decisiones de la alianza y su profundo criterio de unión y fervor patriótico.
Otras cinco columnas, también de diferentes alturas se agrupan en espiral truncada y orientada hacia el Sur. Ello significa el cautiverio de 50 años soportado por la Heroica Tacna.
Contra este conjunto choca una mole de rocas, apiladas de NE a SO que representa al invasor señalando la dirección del ataque en la mañana del 26 de mayo de 1880.