
La agricultura y la ganadería son actividades tradicionales importantes para el hombre andino por constituir uno de los principales medios de vida y desarrollo vigentes hasta la actualidad.
Estas actividades han dado origen a múltiples danzas, siendo una de ellas el Huaylarsh de Carnaval. Su nombre proviene de la palabra quechua walarsh, que significa "joven"
En la introducción los bailarines realizan una espera que refleja la preparación para la danza, luego el baile en sí donde se realizan diversos desplazamientos coreográficos, líneas, paralelas, cruces, círculos.

Finalmente el contrapunto de parejas en donde las parejas expresan enamoramiento, galanteo y acompañado por sus zapateos característicos tanto del varón como de la mujer.
En la actualidad, se conoce dos variantes de este género. El huaylarsh antiguo o tradicional es cantado por mujeres y acompañado con violines. En el huaylarsh moderno, intervienen orquestas tipicas formadas por hasta seis saxofones (dos tenores, dos barítonos y dos altos), un clarinete, un arpa y un violín. Se suele ejecutar en los carnavales.

El primer huaylarsh moderno data de 1949 y fue creado por el compositor huancaino Zenobio Dhaga. Su nombre es Chupurina Wambla (Mujer de Chupuro).