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Goles y Autogoles
Jefferson Farfán ejemplo de Waldir
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Jefferson Farfán ejemplo de Waldir | Jefferson Farfán ejemplo de Waldir |
| miércoles, 10/10/2007 | ||||||
Jefferson Farfán antes de ser contratado por el equipo holandés del PSV y hacía sus primeras declaraciones a la prensa, afirmaba que en Alianza Lima su ídolo era Waldir Sáenz e incluso, sin empacho, contó a manera de anécdota que limpiaba el auto del goleador histórico. Farfán se ha consolidado como goleador en Holanda y su ascenso futbolístico crece a fuerza de sacrificio y profesionalismo para ocupar el lugar que hoy se le reconoce. Waldir Sáenz está en el otro lado del ovillo. Decrece en lo futbolístico y cada vez está más cerca de jubilarse porque no atiende como debe de ser su cuidado personal en una profesión que no es compatible con las trasnochadas, el licor y la vida alegre. Sáenz que hace poco dijo que desearía volver a Matute fue pillado en pleno jolgorio en una discoteca. En las imágenes de la TV se ve a Waldir entregado al baile, el trago y la buena compañía de una damisela no identificada. Farfán goza de la admiración de los aliancistas porque en él todavía ven al jugador que no se ha ido de casa y sueñan con que algún día retorne a La Victoria, como lo hicieron Cubillas, Sotil, Velásquez y el maestro César Cueto. Waldir no va a regresar a ninguna parte. Es posible que más adelante juegue por los Masters pero lo que es hoy, su vigencia como futbolista no pasa de ser integrante de Municipal. Y que no se entienda que lo diga en forma peyorativa sino que tal vez el jugador no merezca siquiera ponerse la franja en el pecho. Waldir debería viajar a Arequipa para alinearse en el equipo que jugó y perdió con FBC Melgar. El moreno goleador se entregaba al baile hasta las cinco de la madrugada en momento en que la delegación hacía maletas para el viaje a suelo mistiano. Las vidas de Jefferson Farfán y Waldir Sáenz coincidieron en pocas ocasiones, fugazmente en una jocosa escena, pero se liberaron. Eligieron caminos distintos para encontrarlos en adversas circunstancias. Jefferson concentrado en jugar ante Paraguay un partido con la bicolor en el pecho por las eliminatorias al Mundial de Sudáfrica. Waldir estará consultando a su manual de las disculpas para convencer a Roberto Mosquera que las cámaras no han captado lo que se ve, que esas escenas pertenecen a un pasado lejano y que ahora es otro. Muy difícil que Mosquera se coma el cuento y lo perdone. Si lo hace, será porque Waldir lo ha convencido. Tantas veces habrá convencido a los entrenadores porque siempre aparece jugando. Eso sí, Waldir nunca más tendrá la oportunidad de jugar un Mundial. Farfán sí la tiene aunque a la selección se le haga difícil la clasificación. Se espera que en esta ocasión, se llegue al Mundial. Escribir Comentario
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Jefferson Farfán antes de ser contratado por el equipo holandés del PSV y hacía sus primeras declaraciones a la prensa, afirmaba que en Alianza Lima su ídolo era Waldir Sáenz e incluso, sin empacho, contó a manera de anécdota que limpiaba el auto del goleador histórico. 

El otro día leí una noticia que me devolvió el interés en el “deporte de las narices chatas”. Que había perdido l...

