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La buena comida
Puka Picante: el alma de la fiesta
La buena comida
Puka Picante: el alma de la fiesta | Puka Picante: el alma de la fiesta |
| miércoles, 30/01/2008 | ||||||
Cuando los hombres de los andes centrales terminan el techo de una casa, los anfitriones deben invitarles Puka. Así manda la tradición en Ayacucho, la papa cocida bañada con la crema rojiza, es la vianda de las celebraciones. Y es tan humilde este plato, en su preparación, como tan peruano por los ingredientes que le dan lugar: Papas, maní, ají panca, betarraga que si no conociéramos lo bueno de su sabor, tal vez lo haríamos de lado para invitarlo en los festejos. ¿Cómo se volvió de fiesta? obsérvelo usted ostentado su acompañamiento de chicharrones y lo habrá entendido todo. Simple, original y delicioso. Ingredientes: 1 kg de carne de cerdo ½ kg de papa blanca canchan 4 unidades de ají panca 5 dientes de ajos 2 cebollas 2 betarragas 150 gramos de maní pelado y molido 1 huevo Aceitunas Huacatay Sal, pimienta y comino al gusto Preparación: Trozar la carne de cerdo y freirla como para chicharrón. Aparte hacer un aderezo de ajos, cebolla picada e incorporar pimienta comino y aji panca molido. Dejar que el se dore bien el aji, luego agregar betarraga licuada con un poco de agua. Cocinar un poco y añadir el mani molido y sal al gusto. Finalmente un poco de huacatay picado o molido. Servir la salsa sobre papas sancochadas y colocar encima trozos de chicharron. Se puede decorar con huevo duro y aceitunas o comer con salada de betarraga y cebollas como en Ayacucho. Escribir Comentario
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Cuando los hombres de los andes centrales terminan el techo de una casa, los anfitriones deben invitarles Puka. Así manda la tradición en Ayacucho, la papa cocida bañada con la crema rojiza, es la vianda de las celebraciones.
1 kg de carne de cerdo
Trozar la carne de cerdo y freirla como para chicharrón. Aparte hacer un aderezo de ajos, cebolla picada e incorporar pimienta comino y aji panca molido. 


El otro día leí una noticia que me devolvió el interés en el “deporte de las narices chatas”. Que había perdido l...


