Un día un caza talento de la Asociación Deportiva de Bari se fijó en él cuando tenía 15 años y de inmediato hizo su ingresó en las filas del club. Su debut ocurrió en el año 1999 en un clásico del sur entre el US Lecce y su equipo el Bari, consiguiendo ese mismo año el ascenso a la Serie A del Calcio.
En su segundo partido, contra el Inter de Milán, anotó su primer gol en la categoría, un gol antológico: con un control de tacón a un pase largo, se enfrentó a los defensas interistas, tras romper la cintura de Christian Panucci y el francés Laurent Blanc, finalmente batió al portero. Ese año despertó las envidias de los grandes equipos italianos como la AS Roma o la Juventus de Turín.
Tras comprobar su gran calidad en la temporada 2000-2001 en la que jugó 27 partidos y anotó 3 goles, AS Roma desembolsó 30 millones de euros por el mediapunta de Bari.
Llegó a la Roma de la mano del único entrenador que ha sido capaz de controlar su díscolo carácter: Fabio Capello. Durante la estancia de Capello en la Roma, Cassano deslumbró con su mejor nivel de juego, pero ni siquiera el severo entrenador italiano estuvo fuera de discusiones con el delantero.
En su último año se enfadó con sus propios compañeros de la Roma, solo se hablaba con Francesco Totti, y estuvo apartado mucho tiempo sin jugar, hasta que en el invierno del 2005 el Real Madrid llamó a su puerta.
El pibe de Bari ha demostrado ya en muchas ocasiones ser capaz de lo mejor y de peor. En el partido entre la Sampdoria y el Torino volvió a sacar su lado oscuro. El partido discurría por los derroteros normales hasta que Cassano dio un indicio de lo sucedería.
Marcó el 2-2 y su rabia le hizo dar una patada al banderín de corner: le supuso la amarilla. Sin embargo, toda su furia no se acabó ahí. El partido se tornó bronco y el ex madridista protestó con vehemencia una jugada, lo que le valió la roja y Antonio le tiró la camiseta al árbitro, y le dijo que le esperaba fuera.
Sus memorias
Las memorias de Antonio Cassano, ex jugador del Real Madrid que actualmente milita en la Sampdoria, no han dejado indiferente a nadie. Y es que el italiano no tiene pelos en la lengua a la hora de explicar su particular manera de ver la vida o cómo prepara los partidos
Cassano carga duramente contra Capello en su biografía
Bajo el nombre de 'Dicco Tutto', y escritas por el periodista Pierluigi Pardo, Cassano empieza la historia de su vida recordando sus inicios: "Era pobre, aunque he de reconocer que en mi vida nunca he trabajado, más que nada porque no sé hacer nada". Es por eso que el italiano considera que acaba de cumplir 17 años de desgraciado y 9 de millonario. "Me faltan aún 8 para compensar", puntualiza.
Sexo y comida, la noche perfecta
Sobre su manera de preparar los partidos, Cassano asegura: "He jugado grandes partidos después de practicar el sexo. Por ejemplo, antes de la Roma-Juve (4-0) había estado hasta las seis de la mañana con una de las tantas amigas que tenía hasta el momento". Y es que según explica el propio jugador, su vida amorosa tiene unos cuantos capítulos: "Cuatro novias en once años son pocas, por eso para compensar he tenido alguna que otra aventura. En total calculo que habré mantenido relaciones entre 600 y 700 mujeres, una veintena de las cuales pertenecían al mundo del espectáculo".
Pero si ha habido una época donde Cassano ha podido dar rienda suelta a su faceta de "Don Juan", esa fue su etapa en el Real Madrid: "En Madrid aún era más fácil, porque estábamos en un hotel, todos en la misma planta, así que arriba y abajo podías invitar a quien querías en mitad de la noche. Tenía un amigo camarero. Su tarea era traerme 3 o 4 croissants después de hacer el amor. Traía los croissants a la escalera, yo acompañaba a la chica y hacíamos el intercambio: él se llevaba a la tipa, yo me zampaba los croissants. Sexo y comida, la noche perfecta".
Capello, mal parado
En cuanto a sus turbulentas relaciones con sus diferentes entrenadores, el italiano sólo elogia a Fascetti, con quien asegura "no haber discutido nunca". Quien no se salva de la afilada lengua de Cassano es Capello, que dirigió al delantero en su etapa blanca. "En Tarragona me hizo calentar por todo el segundo tiempo con Ronaldo. En el vestuario le dije 'eres una mierda de hombre, eres más falso que el dinero del Monopolio'", explica el italiano en las páginas de su biografía, en las que también acusa a Batistuta de tener "la peste debajo de la nariz".
