Cuestion Previa
Cárcel sin final para el Tigrillo de la Coca (I) | Cárcel sin final para el Tigrillo de la Coca (I) |
| miércoles, 07/11/2007 | ||||||
|
La sentencia a cadena perpetua para Francisco Javier Arellano Félix (a) “Tigrillo”, fue un duro golpe para la dinastía de los once hermanos mafiosos pero una transnacional como el Cartel de Tijuana que opera en quince estados mexicanos, introduce un promedio de 500 toneladas de cocaína anuales a Estados Unidos y tiene tentáculos en toda América Latina, no se derrumba fácilmente por la caída de uno o varios capos. Ante el desbande de algunos socios, el Cartel de Tijuana reaccionó con su salvajismo acostumbrado masacrando a los rivales que intentaron apoderarse de su territorio, en una especie de guerra relámpago que dejó una docena de decapitados y despedazados a dinamitazos con lo que, aparentemente, retornó la calma al negocio del polvillo blanco. Los de Tijuana aprendieron la lección de la muerte de Pablo Escobar y la caída del otrora poderoso Cartel de Medellín. Con la última detención del Trigillo y Arturo Villarreal (a) “ El Nalgón”, por parte de autoridades estadounidenses, la estructura operativa se recompuso encabezada por José Jorge Briceño, El Cholo, cuñado de Francisco Javier.
La PGR considera que desde hace por lo menos dos años los Arellano Félix, habían "diversificado" sus actividades (secuestros y robo de droga) debido a la captura de varios de sus operadores y líderes, entre ellos Benjamín Arellano, la muerte de Ramón, y la disputa de sus territorios con los cárteles de Juárez y el Golfo. Pero parece que el monstruo se recupera rápidamente de sus heridas. El semillero de Sinaloa ![]() Sandra ävila Pese a que existen versiones de que los hermanos Arellano Félix nacieron en el municipio de Badiraguato, en la zona serrana, hay datos que indican que son oriundos de Culiacán, donde vivieron durante muchos años en una céntrica zona de la capital sinaloense. ![]() Ismael Zambada A principios de la década del 70, los hermanos mayores, Benjamín y Francisco Rafael, se iniciaron en el comercio ilegal de pantalones jeans , cigarros, licor y calzado de contrabando. El negocio prosperó y fundaron también en Culiacán: la discoteca Stik y el centro nocturno La fogata, entrando en contacto con los traficantes de droga. Emigraron al puerto de Mazatlán, donde también fundaron una discoteca, Frankie Oh, que se ubicó sobre el malecón de esta ciudad y que posteriormente fue incautada por la PGR. Los once hermanos, siete hombres y cuatro mujeres, se convirtieron en una verdadera unidad de combate donde no existía frontera para las crueldades más espeluznantes.
Basta recordar que la Procuraduría General de Justicia de Baja California detuvo a Javier el 3 de marzo de 1994 , junto con Ismael Higuera, El Mayel. Esa noche los trasladaron a las instalaciones de la Policía Judicial en Tijuana y "desaparecieron" junto con el jefe de grupo de homicidios Francisco Fiol Santana, quien se integró de manera abierta a las actividades ilícitas. Las balas hablan ![]() Benjamín y Javier Arellano Félix Caro Payán fue quien se llevó como su “secretario” a Benjamín a la ciudad de Tijuana a mediados de los 80 y éste llevó consigo a sus hermanos. Un lejano tío muy involucrado en el espectáculo y el deporte local , los organiza y terminaría siendo su cerebro financiero: Jesús Chuy Labra. El hombre de acción, incluso hasta niveles irracionales de violencia, siempre fue Ramón que limpiaba el camino de amigos y enemigos. El mejor diálogo era con las armas de fuego porque, según decía, cuando las bala hablan nadie las discute. Lo que explica las guerras entre los Arellano Félix y las demás bandas durante trece largos años. Cuestión de negocios ![]() En la reunión se decidió que Tijuana sería para quien la controlaba en ese momento , Javier Caro Payán, el jefe formal de los Arellano Félix quienes, sin embargo, estaban decididos a no perder la oportunidad de acaparar el poder total. Ellos no creían que “era cuestión de negocios, nada personal”. Ante el riesgo de ser vinculado con el apresado Félix Gallardo se acordó que Con esa jugarreta Benjamín y Ramón Arellano y su tío Labra se apoderan de la organización que manejan con mano de hierro. Desesperado, Caro Payán logró salir de la cárcel en Canadá y tuvo la peregrina idea de regresar a Tijuana para asumir la jefatura del cártel. El hombre no sabía perder y en la mafia los errores se pagan. Ramón se encargó de organizar la “recepción” y el cándido Caro se dirigió sin escolta por una avenida a entrevistarse con los ariscos hermanos. Un joven se le acercó en plena calle y, sin mediar palabra alguna, le voló los sesos con una bala calibre 38. Para que no queden dudas, los hombres de Caro que osaron protestar fueron cruelmente asesinados en supuestos "asaltos" pero cuyo mensaje macabro los mafiosos interpretaron rápidamente. Solucionado ese pequeño inconveniente, los Arellano lograron llegar a la cima para controlar Tijuana y la península de Baja California, en una guerra abierta con los demás cárteles, particularmente, en la vertiente del Pacífico y sobre todo en Sinaloa. Así empezaron estos buenos muchachos su carrera en el crimen organizado pero, como reza el viejo adagio, el crimen nunca paga. Después de vivir como millonarios con trajes de mil dólares, ahora varios de los hermanos visten el uniforme naranja de las prisiones estadounidenses. La historia secreta de los Arellano Félix recién esta saliendo con su aureola de muerte y destrucción. Escribir Comentario
Visitas: 1440
|
||||||
| < Anterior | Siguiente > |
|---|



Y la dinastía Arellano Félix sigue imponiendo el Cartel de Tijuana a sangre y fuego
Los hermanos Eduardo y Enedina Arellano Félix mantendrían la dirección de la organización delictiva, de acuerdo con fuentes de la Procuraduría General de la República Méxicana, lo que significa que la caída de los jefes no representa lamentablemente el desmantelamiento de la organización. 

Allí conocieron a sus principales operadores para la venta de marihuana y, luego de cocaína bajo la conducción de Benjamín mientras Ramón se encargaba de la seguridad y con el tiempo de los ajustes de cuentas. Francisco Javier era un aplicado alumno cuyo alias, “Tigrillo”, le caía a pelo.



Se cumplirá un año de la payasada mediática , en el juicio por las matanzas de Barrios Altos y ...







.jpg)