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Todavía el fútbol está en pañales |
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viernes, 09/11/2007 |
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Hay que reconocer en Juan Carlos Oblitas su convencimiento de creer en la salvación de Sporting Cristal con el tema del descenso, para mal de muchos que ya veían a los bajopontinos en la Segunda Profesional. Oblitas no se quebró ni permitió que sus jugadores se entregaran al fracaso. Los hizo fuertes de espíritu en la adversidad para sacar al equipo de la zona roja. Ya logró lo convenido con los dirigentes pero Oblitas quiere más, tiene ambición para pensar que el título como una posibilidad que está en la sartén y listo para cocinar el guisado. El trabajo de técnico tiene un rastreo de inmolación porque mientras Oblitas saborea una buena cocción, en otras tiendas se mueve el piso a los que no obtienen resultados. El argentino Ricardo Careca está en salmuera porque no puede lograr dos triunfos seguidos, sin embargo está el equipo con 25 puntos y con el chance intacto de poder ganar el título. Puede que Chepe Torres tenga que dejar al Sport Ancash por el bajón que experimenta el equipo y se quede fuera de poder pelear una clasificación para un torneo internacional. Es fácil sacar cuenta que el actual campeonato es de lo más raro, con equipos irregulares en su accionar. Otros que pelean la baja, pueden campeonar. Y cabe también la posibilidad de en el enredo informal, se suprima la baja. Todo puede suceder, nada puede quedar fuera de alguna posibilidad si Manuel Burga continúa en el cargo de la Federación de Fútbol. El problema es que la informalidad no ahoga y se refleja en los torneos tan venidos a menos. Eso provoca pensar que el fútbol peruano se convierta en más competitivo si hay cambios estructurales. Los cambios deben realizarse en forma gradual y firme. Para que el espectáculo mejore y para que las mejoras se vean en la selección y sus esfuerzos vanos de clasificar al mundial venidero. Los clubes también deben cambiar, mejorar sus inversiones y trabajar con los menores. Hacerse más fuertes en lo económico y aspirar a convertirse en instituciones sólidas. Es lo que flota en el ambiente, es lo que se hace necesario para que el aparato del fútbol mejore. Todo esto puede ser posible mientras que Manuel Burga señala que es un chico bueno y no puede dejar la Videna.
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