Seguimos creciendo Con satisfacción recibió la población peruana el anuncio del ministro de Economía y Finanzas, Luis Carranza, sobre la expansión en 8.2 % de la economía al cierre del año 2007, tasa de crecimiento más alta de los últimos trece años.

Con cifras en la mano el ministro Carranza destacó que el Producto Bruto Interno por habitante alcanzó los 3,931 dólares, 554 dólares más que en el 2006; la inflación alcanzó 3.9 por ciento, la segunda menor de la región; un superávit en las cuentas del Sector Público No Financiero del 2,9 por ciento del PBI; la reducción de la deuda pública en 28.9 por ciento del PBI; la inversión privada creció 25.5 por ciento; los ingresos tributarios llegaron a 13.3 por ciento; el ingreso familiar promedio de Lima Metropolitana ascendió a 602 dólares mensuales.
Explicó que la expansión económica de 2007 se debió al incremento de la inversión y al consumo privados, los que llegaron a 25.5 y 7.4 por ciento, respectivamente. También el dinamismo de la inversión pública que alcanzó 26.7 por ciento, en términos reales.
Meritorio logro del gobierno, luego de aplicar una política de austeridad en el gasto público, de transparencia y de responsabilidad, política monetaria y política fiscal prudentes y serias, a pesar del escenario internacional difícil y con turbulencia económica mundial.
Son los primeros frutos alcanzados ante el reto de reducir la pobreza del 50 al 30 por ciento en el 2011.
Requerimos de mayor crecimiento En lo económico vamos bien. Pero en lo demás estamos mal. En lo político, en lo social, en lo ecológico y en lo educativo hay mucho por hacer. Problemas del ayer y de hoy persisten por doquier.

En lo político, hay mucho bla...bla...bla, mientras el poder ejecutivo se desplaza por ascensor con voluntad resolutiva de los problemas, el poder legislativo se moviliza por carreta, buscando más el contra que el pro de la agenda parlamentaria, o tratando de sacar provecho y ventaja personal o grupal de cualquier asunto.
En lo social, hay malestar o descontento. Los trabajadores, empleados y funcionarios aún no perciben ni sienten el inicio del chorreo económico. Los precios de los productos suben poco a poco, pero sus ingresos remunerativos permanecen congelados por mucho tiempo.
En lo ecológico, como país agro minero, los problemas de fuerte contaminación de suelos, ríos y aire continúan preocupando a la población.
En lo educativo, no hay cambios sustantivos y profundos, sólo hay parches y administración de la pobreza educativa.