En el Perú, la mayoría de las universidades públicas y privadas muy poco investigan o producen nuevos conocimientos. Se dedican más a la vulgarización del conocimiento científico. Sin embargo, según la ley universitaria 23733, la investigación científica es una de sus principales funciones.
La formación universitariaLa mayor parte de la formación universitaria de pre-grado se desarrolla con lecturas parciales de textos o de manuales o de informaciones extraídas de la Internet sin el menor estudio analítico y crítico. Los estudiantes universitarios no son capacitados, de manera rigurosa y responsable, en los métodos y técnicas de la investigación desde la Academia Pre Universitaria hasta la culminación de la carrera profesional. Las autoridades académicas se contentan si el plan curricular incluye uno, dos o tres asignaturas de investigación científica, en cuyo desarrollo se incide más en la parte teórica que en la práctica de la investigación. Hay cierto exceso de contenidos y de asignaturas en los planes de estudio de las diversas carreras profesionales que nos les da tiempo a los estudiantes para dedicarse a la búsqueda de nuevos conocimientos. Cabe destacar la existencia de centenares de tesis en las diferentes carreras profesionales pero que, lamentablemente, están casi apolillándose en las bibliotecas, muy poco o casi nada contribuyen a la solución de los problemas educacionales y del desarrollo del país. Falta de política general de investigaciónSin embargo a la fecha se carece de una política general de investigación científica y tecnológica a nivel de educación superior; hay deficiencias y limitaciones en el uso de metodologías e instrumentos válidos y confiables; pocas son las universidades que hacen un seguimiento permanente de la aplicación de los resultados de las investigaciones que efectúan los docentes y estudiantes en las diversas Facultades y carreras profesionales; un alto porcentaje de docentes universitarios no están capacitados y actualizados para la tarea de investigación científica y no dominan los métodos, las técnicas y los procedimientos de la investigación científica. Retroceso en investigación y desarrolloEl doctor Carlos Bustamante Monteverde, miembro de la Academia de Ciencias de Estados Unidos y Profesor Honorario de la UNMSM, al participar como expositor en el XI Encuentro Científico Internacional de Verano manifestó enfáticamente: “Yo creo que el Perú ha retrocedido en los últimos 30 años en términos de investigación y desarrollo. Nuestro país en los años 50 y 60 tenía una apuesta por la investigación y el desarrollo; sin embargo ahora ha ido perdiendo cada vez más esa capacidad. Nuestras universidades son en realidad institutos de enseñanza, no son propiamente universidades en el sentido cabal de la palabra…”. Otro de los aspectos negativos es la baja producción intelectual y científica promedio que se observa en las universidades. Se dice, por ejemplo, que no son más de diez (10) de las 84 existentes que publican investigaciones y difunden tecnologías demandadas por la sociedad peruana, y esto en cierta medida se explica por la existencia de un bajo porcentaje de docentes universitarios (15 a 20 %) que poseen los grados académicos de Maestro o de Doctor. Investigaciones poco desarrolladasCecilia Thorne señala que “Las investigaciones están poco desarrolladas o son casi inexistentes en las universidades peruanas. Sólo la mitad de los docentes ha realizado algún tipo de investigación, siendo el promedio de 2.4 investigaciones por profesor en un período de cinco años” (C. Thorne, “La calidad de la educación universitaria y el caso peruano”, en “La Universidad que el Perú necesita”, Foro Educativo-Consorcio de Universidades, Lima, 2001). Carencia de teoría pedagógica“En el Perú no existe una teoría que plantee retos para la afirmación de una educación coherente con la realidad pluricultural y multilingüe del país. La falta de investigaciones etnolingüísticas, de un sólido estudio de la realidad, ha conllevado a la asimilación acrítica y aplicación ciega de las tendencias y teorías surgidas en otros contextos culturales totalmente distintos a nuestra realidad, por ello éstas merecen ser interpretadas con profundidad y sometidas a un juicio crítico. Existe la necesidad de conformar una pedagogía específica que incluye la reflexión sobre la práctica. La falta de formación y reflexión pedagógica ha conducido al docente a la acomodación sumisa ante las exigencias externas” afirma la doctora Rosa Cervantes Palacios en su artículo “Reflexiones en torno a la concepción pedagógica en el Perú” (REVISTA del Colegio de Doctores en Educación del Perú, Año III, Nº 3, Lima, julio 1999). Presupuesto irrisorioEl presupuesto asignado por los gobiernos de turno para investigación científica y tecnológica es muy bajo: en 1999 destinó US$ 42 millones de dólares, de los cuales correspondieron el 30 % a las universidades, el 42 % a las empresas y el 28 % a instituciones de ciencia y tecnología. El Presidente del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología, Benjamín Marticorena, señala que el presupuesto fiscal para actividades de investigación y desarrollo fue de sólo US$ 35 millones de dólares americanos en el 2003, en tanto que en el año 1980 era de US$ 100 millones de dólares americanos; expresando que esa baja presupuestal ha desalentado el trabajo científico y ha propiciado la disgregación de los grupos de investigadores existentes en las universidades y en los institutos de investigación (Conferencia “El financiamiento de la educación superior en el Perú” de José Raúl González de la Cuba, en el Seminario “Educación Superior Universitaria en el Perú”, Lima, 22 y 23 de julio 2004, organizado por la Asamblea Nacional de Rectores y el Instituto de Educación Superior para América Latina y el Caribe). Referente a la producción científico-tecnológica y transferencia de conocimiento que se realiza en las universidades, la doctora Castro Ramos, precisa que «Una de las funciones básicas de la universidad es la investigación y la producción científica. Pese a ello en el Perú el número de investigaciones es relativamente reducido y la transferencia de sus resultados en aplicaciones concretas es menor aún. La falta de recursos económicos y físicos y la falta de voluntad de los profesores universitarios por realizar investigaciones agravan el problema…» (Op.cit., p.32). Pocos docentes investigadoresLa universidad tiene la misión social de generar Ciencia, Tecnología e Innovación a través de la Investigación Científica. La Ley Universitaria 23733 reconoce la categoría de profesor investigador a aquellos que por su excelencia académico-profesional (categoría extraordinaria) y sujeto a un régimen especial, participan en la conducción de proyectos de investigación, pudiendo haber sido o no profesores ordinarios de la Universidad y encontrarse o no en condiciones de cesante o jubilado. Actualmente las universidades cuentan con muy pocos docentes dedicados a la investigación, y en la mayoría de los casos el tiempo dedicado es muy limitado. La mayoría de nuestros docentes universitarios no tienen interés en motivar el desarrollo de investigaciones entre sus estudiantes, son pocos los que están genuinamente interesados en asesorarlos en la ejecución de proyectos de investigación para obtener los títulos profesionales. Esto explica que en algunas universidades cursos como Metodología de la Investigación o Seminarios de Tesis, no concluyan en informes de proyecto de investigación o tesis, requisito fundamental para acceder al respectivo título profesional por lo que los egresados recurren a otras formas para obtener los mismos» (Ibidem, p.34).
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