Mi Otro Yo
Explicando la guerra | Explicando la guerra |
| jueves, 06/03/2008 | ||||||
|
En el siglo XIX ALC vivió grandes conflictos, obviamente empezamos con la gesta anticolonial, independentista, la Guerra del Pacifico (Perú y Chile), solo en Colombia se vivieron mas de medio centenar de guerras civiles, igual que en otros países en formación. En el S.XX, podríamos pensar que las guerras disminuyeron, pero no es mucha la diferencia, a pesar que hay quienes creen que el siglo XX latinoamericano fue calmo, pacifico, con apenas, la Guerra del Chaco (1932-1935) y la Guerra Peruano –ecuatoriana de 1941, sin embargo, se abrieron paso las guerras nacionalistas, revolucionarias, continuaron las guerras por recursos. En los 80, la Guerra Civil que azotó a Guatemala, La Guerra de las Malvinas, la Guerra Civil en Colombia (1951-1953). En 1989 la Invasión Estadounidense a Panamá, en el 95 nuevamente la Guerra del Cenepa (Perú- Ecuador). Sin olvidar La Guerra del Fútbol de 1969 entre Honduras y El Salvador, entre otras. ¿Qué sucederá en el Siglo XXI? Contrariamente a lo que pensamos, la post modernidad no se diferencia mucho de la barbarie en este campo. A las guerras conocidas, que parecen ser muchas, demasiado para tan poco tiempo o por los eufónicos daños colaterales inflingidos a inocentes. Colombia es hoy un país en guerra, como también fue la confrontación entre el Estado Mexicano y el EZLN, que terminó apenas algunos meses atrás. En el mundo son 28 los países involucrados en cruenta guerra, a ellos parecen sumarse tres países latinoamericanos, que quieren empezar una nueva guerra, que nadie quiere. En ALC hay pocos núcleos de belicismo hoy, pero no es que todo vaya bien. Algunos expertos refieren que la paz de América del Sur, esa paz histórica que conocemos, tiene dos factores que la sostienen: el hegemonía de los Estados Unidos dentro del sistema interamericano desde 1899 (Child, 1980). Factor polémico toda vez que hay quienes sostienen todo lo contrario; y la tendencia, cada vez más frecuente entre nosotros, a recurrir a la solución pacífica de los conflictos entre los países de la región. Los últimos años han reforzado esta idea y han hecho de la guerra la última etapa de la política. El destacado Janowitz explicó hace años que era un problema la erosión continua de la presencia norteamericana en el hemisferio, al tiempo que EE.UU muestra un desinterés creciente y se acrecienta la crítica de sus aliados latinoamericanos. Por otro lado, desde los 70, se desarrollan nuevos conceptos en torno a la realidad estratégica de la región. Veamos, hace tiempo el mismo John Chil, advirtió que en materia de seguridad los intereses de EE.UU. y ALC son diferentes, por lo menos no son convergentes; la aventura norteamericana en el oriente, los ha llevado a abandonar sus relaciones y la asistencia a los latinoamericanos; las políticas de derechos humanos de los Estados Unidos han colisionado con gobiernos dictatoriales y también con los democráticos; hay la percepción de que Estados Unidos no es un aliado confiable; las amenazas subregionales, y el pensamiento geopolítico y geoestratégico cambia con la Doctrina de Seguridad Nacional, las visiones del desarrollo, las transformaciones globales y los nuevos roles para las fuerzas armadas, entre otros. No queremos desviar nuestro enfoque sobre lo que queremos decir. Que en ALC hay una tendencia sostenida hacia el armamentismo entre algunos Estados, que desde siempre, a pesar de circunstancias adversas, se arman y como Huntington, piensan que un Estado aumenta su dotación de armamentos a fin de alterar el equilibrio existente con otro (s) Estado (s). Cuando un estado se compara con otro, obtiene una visión de poderío militar comparable con otro u otros, dentro de una misma región. Aquí empieza una misión: armarse. En la medida de lo posible y aún en contra de la opinión pública nacional e internacional. Constatamos esta afirmación con el crecimiento de los gastos militares (incremento anormal) y, la presión competitiva (Michael Wallace) de dentro y de fuera del país que alimentan la rivalidad con otro Estado. Los países en todo momento, realizan gastos militares, por ello, distingamos entre competencia armamentista de carrera armamentista. Esta es resultado de una serie de presiones políticas, diplomáticas, estratégicas. Incluso podríamos graduarlas, si es un gasto equivalente al 5% de los gastos militares es competencia armamentista; la segunda, es un gasto de 10%. Los gastos militares en armamentos son relativos, considerando la diferenciación de los Estados. Se gasta poco, pero comparado con otros presupuestos del propio país, puede resultar excesivo. Hay estudios históricos que explican que el nivel del gasto militar esta en proporción directa con el crecimiento económico. Si tenemos este detalle en el horizonte, ¿Se producirán muchas guerras, entonces? Escribir Comentario
Visitas: 313
|
||||||
| < Anterior | Siguiente > |
|---|



¿La posibilidad de guerra en ALC es remota? ¿Lo que acontece en estos días es solo un episodio ingrato? o ¿Es la maduración de algunas variables permanentes en los procesos de nuestros pueblos?

Desde la toma como administrador de Panamericana Televisión, Genaro Delgado Parker ha sometido a dicha televisora, y a sus recursos humanos y materiales,...







