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El desnudo como protesta va tomando fuerza en Lima. Nuestra ciudad se pone a la par con otras del mundo, donde reclamar por un derecho como Dios nos trajo al mundo es cada vez más común, y tolerado.
La bicicleteada nudista del último sábado sorprendió gratamente a los limeños, y a diferencia de la realizada hace un año, cuando la policía amenazó con detener a quienes osaran quitarse la ropa, esta vez los elementos del orden resguardaron la protesta.
Quizás para muchos este tipo de protestas resulte escandalosa, pero hay que recordar que a nadie se le fuerza a quitarse la ropa, cada uno es mayor, y sabe lo que hace, y en lo que participa. Mientras no se obligue a nadie a desnudarse, ni se haga gestos obscenos u otras prácticas que no tienen nada que ver con una protesta, el derecho a ésta estará bien encaminado. En Europa es común las protestas al natural, especialmente, contra las corridas de toros y en favor de los derechos de los animales. En el Viejo Continente, democrático y respetuoso por tradición, este tipo de manifestaciones pretenden ser cada vez más originales, de tal manera que ya no es solo el desnudo lo más importante, sino la forma cómo se protesta, que incluye curiosos lemas, o encierros en jaulas.
En España, también se dan maratones nudistas, además de las ya tradicionales playas, donde "textiles" y nudistas se toleran. No se trata de hacer una apología del nudismo, sino reflejar un hecho que ocurre en sociedades democráticas y tolerantes, donde a quien no le interesa participar, simplemente no le da importancia. Con motivo de la guerra en Irak, en Chile un grupo de bronceados estudiantes universitarios se desnudó íntegramente en el verano 2004 dentro de un área establecida. La protesta denominada "Empelotados por la Guerra", no salió de ese ámbito, y aunque no fue tan numerosa como se esperaba, no se registraron problemas.
En Chile, también, en el 2007, una joven activista protestó desnuda y enjaulada contra el maltrato que sufren los animales de circo, en la propia Plaza de Armas de Santiago. En el Perú, quizás falte una mejor organización para este tipo de protestas. Hace tres años, un grupo de jóvenes intentó protestar al desnudo contra los maltratos a los animales en frente del coliseo Eduardo Dibos, en San Borja, pero prefirieron no hacerlo, debido a que el lugar no era el adecuado, por estar la zona llena de niños que concurrían al circo levantado en el área.
Y aunque muchos consideren la protesta al desnudo como inmoral, ¿acaso lo verdaderamente escandaloso no es la miseria y la pobreza en la que están inmersos aún millones de latinoamericanos? 


Por Raúl Graham Visitas: 626
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