Mi Otro Yo
La invasión pacífica | La invasión pacífica |
| domingo, 23/03/2008 | ||||||
|
La enseñanza o el aprendizaje de un idioma, movilizan en nuestros días, ingentes capitales, produce pingues ganancias, impresionantes edificios antipedagógicos, maestros mal pagados, elusión y evasión tributaria como desregulación en muchos aspectos de esta actividad. Es un gran negocio para sus promotores, que pueden ser particulares, universidades, organizaciones nacionales o internacionales y los propios profesores individualmente. Y como no puede ser de otro modo, se genera una gran asimetría entre las empresas de enseñanza de idiomas: el inglés predomina sobre todas las demás. Ningún otro idioma, ha alcanzado la preferencia de los usuarios. Es ocioso explicar las razones que anidan en la racionalidad y el imaginario colectivo en nuestros países. El resultado es que los centros culturales de hace 30 o algo mas, hoy son centros de masas de diversa composición social, cultural que contribuyen también a formar un ciudadano mas educado, por lo menos con mas instrucción. Efectivamente, mas ciudadanos conocen y hablan un idioma distinto al materno. En el panorama descrito, hay algunas observaciones no sistemáticas que me permito plantear. Tengo la impresión que son más las mujeres jóvenes las que estudian un idioma extranjero. Son muchos los que estudian pero quienes abandonan o, como lo dirían los pedagogos, las tasas de deserción son muy altas; el tiempo de aprendizaje promedio siempre es mayor para los persistentes y, el drama es éste: muchos no logran los aprendizajes deseados, no llegan a dominar el idioma, incluso trasladándose a los mismos países. Es el caso de muchos latinos, emigrantes ya radicados que apenas entienden algunas palabras y pronuncian menos de las necesarias. Todo un desafío para la ciudadanía latinoamericana en los tiempos de la post modernidad. Es pertinente señalar, el lado encomiable de este tema, muchos presidentes latinoamericanos hablan el inglés u otro idioma. En el caso del Perú, cuatro de los cinco presidentes constitucionales últimos, hablaban un idioma adicional, incluso en más de uno. Veamos el otro lado de la cuestión. ¿Qué pasa con el idioma español como segunda lengua? Bill Clinton, en alguna oportunidad manifestó que él sería el último presidente monolingüe. Un acierto que nos indica que en los EE.UU. es imposible ignorar la presencia del español. Y lo decimos, no solo porque en las campañas electorales, los candidatos “deben hablar” español; es evidente que el lenguaje coloquial cotidiano incluye una serie de palabras que están en la “boca de todos los gringos”: salud, fiesta, amigo, gringo, por supuesto, adiós, hasta la vista, entre otras. En Europa el panorama es diferente, a pesar de la presencia española, hay avances considerables, los hay. Por ejemplo, según turistas latinos en esos países, dicen sorprenderse que en hoteles y empresas turísticas ofrezcan servicios e información en español, una tendencia que se puede ver también en Japón en donde el castellano, no puede competir con el inglés, pero sus posibilidades como tercera lengua son inmejorables. ¿Es absurdo lo que afirmamos? Los animamos a revisar la publicidad japonesa de la industria automotriz y encontrará palabras como Rosa, Familia, Amigo, Presea y otras identificando modelos de vehículos. En el mundo de los restaurantes es fácil encontrar nombres como: gusto, mi casa, taberna, fiesta latina, tanto como nombres en japonés. Es probable que las razones de éste posicionamiento idiomático en una realidad tan lejana, pero sorprendentemente, mas afín de lo que creemos, esta en el retorno de los Nikkeis al Japón, un proceso que ya tiene varios años, especialmente de latinoamericanos descendientes de japoneses (con Koseki), en busca de mejores perspectivas en el Imperio del Sol Naciente. La forma de reinsertarse de estos Nikkeis, que no son latinoamericanos en strictu sensu y que sus ojos rasgados no nos dicen que son totalmente japoneses, es abrir negocios que los liguen a su pasado inmediato, el mundo que dejaron, al que vuelven abriendo bares, restaurantes, salas de baile, música. Instalados viven algunos inconvenientes idiomáticos y culturales pero terminan imponiendo la comida hispana, las bebidas latinas como el pisco sour, los ritmos de la salsa, mambo, tango, cumbias, merengue o algunas piezas folklóricas. Nada puede ser más exitoso para un nikkei que enseñar bailes latinoamericanos a los jóvenes japoneses, así como son imprevisibles los factores que –ojalá- aseguren estas tendencias en el lejano Japón Escribir Comentario
Visitas: 165
|
||||||
| < Anterior | Siguiente > |
|---|



Aprender un idioma, en el mundo actual, es un reto obsesivo que los ciudadanos pretenden resolver con mucho esfuerzo y frustrantes resultados. La tarea se descarga sobre todo en los niños y los mas jóvenes, pero cada vez, son los no jóvenes los que se suman a la ella. Las exigencias sociales son estrictas e implacables, saber un idioma es un valor agregado y una herramienta para el desempeño laboral y social en un mundo global. 

Desde la toma como administrador de Panamericana Televisión, Genaro Delgado Parker ha sometido a dicha televisora, y a sus recursos humanos y materiales,...







