
Es la cuarta montaña más alta de Perú y la decimosétima de los Andes. Se ubica muy cerca del gran centro turístico del Cusco, lo que la hace un destino muy accesible. Conforma un gran macizo con diversas cumbres que circundan su cima principal situada a 6.372 metros sobre el nivel del mar.
Las turquesas lagunas, extensas alto planicies y los bosques de piedra, convierten a la zona en un paraíso aislado totalmente de la modernidad.
Caminar por las inmediaciones del Ausangate es una aventura indescriptible. Es imposible no quedar maravillado ante la belleza de los atardeceres y las nieves eternas.
Es frecuente encontrarse con agujas de roca que se elevan a más de cinco mil metros de altura y también con lenguas de hielo que caen de manera vertiginosa y forman lagunas glaciales.
Su ascenso requiere de experiencia y equipo técnico. El trekking que lo circunvala, sin embargo, es una maravillosa caminata que bordea glaciares enormes y decenas de lagunas cordilleranas. Por el camino se puede encontrar enormes rebaños de alpacas y minúsculas aldeas que no han cambiado durante siglos. También puede encontrarse fuentes de aguas termales.
Durante los últimos años, han aumentado los intentos de ascensión al Ausangate, muchos de ellos por la vía normal que transcurre por la cara sur y que es bastante compleja, pues la demanda inclinadas escaladas en hielo. No obstante, a la montaña se le han abierto rutas por todas sus caras, todas ellas altamente técnicas.
Su nombre significa "cobre" en quechua y aún hoy es considerado monte sagrado por la gente local. De hecho, todavía es uno de los centros de peregrinación más importante para los descendientes de los Incas.
Para escalar esta montaña no es necesario un permiso especial.
Cómo llegar
La cordillera Vilcanota es liderada por el majestuoso Apu Ausangate que, con sus 6372 metros de altitud, es a menudo visible desde la fortaleza de Sacsayhuamán en la parte alta de la ciudad de Cusco.
Para llegar a la Cordillera es necesario tomar un colectivo o camión desde Cusco hasta el pueblo de Ocongate. Desde allí, siguiendo la difícil carretera que llega a Puerto Maldonado, se arriba al poblado de Tinqui.
Recorrido
Recorrer los ochenta kilómetros que comprende la vuelta al Ausangate toma seis días y se puede hacer caminando o a caballo. El circuito posee una serie de atractivos que lo convierten en una de las zonas turísticas de mayor potencial para el trekking y la escalada en el Perú.
Las bellísimas montañas nevadas, las turquesas lagunas glaciales, las cavernas de hielo y las aguas termales se suman a la posibilidad de alternar con simpáticos y amables campesinos de pequeños caseríos.
El recorrido remonta dos pasos de altura, uno de 5100 metros sobre el nivel del mar, por lo que es preciso contar con una previa y adecuada aclimatación en la ciudad del Cusco.
Se camina un promedio de cuatro a cinco horas diarias y tanto en Upis, campamento del primer día, como en Pacchanta al finalizar, es posible gozar de unas reconfortantes aguas termales.
Sumergidos a más de 40 grados de temperatura se goza de un calor reconfortante en un ambiente exterior muy frío que alcanza los cinco grados centígrados.

