|
Los temas “Nadie como ella”, “Volando entre tus brazos”, “Hasta ayer”, “Te conozco bien”, “Barco a la deriva”, “Dímelo”, “Ahora quien“, entre otras canciones, serán Interpretadas por el “flaco”, como muchos llaman, a Marc Anthony, en el concierto del próximo 7 de abril, en el Estado Nacional de Lima. Esto, en la primera parada de la gira que inicia por toda Sudamérica.
Marc Anthony le canta al amor a su estilo. De allí, que también le llaman el “Rey de la Salsa Romántica”. Sus baladas bailables, son el deleite de los amantes del movimiento. Una especie de frenesí tropical, que envuelve el cuerpo del bailador, en ese mágico sentir romántico de sus canciones. Quizás sea por ese "feeling" que este, ya inmortal famoso, al que su padre a los 15 años le dijo: "Hijo, eres feo, así que concéntrate en tener una buena personalidad'', ha logrado cautivar a mujeres tan hermosas y talentosas, como Dayanara Torres y Jennifer López. Pero el éxito de Marco Antonio Múñiz, como es su nombre original, no se debe sólo a la confianza en sí mismo, que ha logrado como marca indeleble. A ello se ha sumado el talento innato que posee. Él ha necesitado de ambos, para luego, fusionarlos con eso que llamamos pasión. Una pasión entregada al esfuerzo incondicional por lograr sus sueños. El "flaco" ya no es más el que gana poco. El que va a una presentación en carro alquilado y con ropa prestada. Tampoco es aquel que se sube a un escenario precedido de pocos aplausos. No, ya no lo es más. Ahora, al igual que en 1983, es el cantante que todos quieren escuchar. El mismo, que se sube a un escenario para cantar con el alma y hacer vibrar el corazón de quien lo escucha. Marc, canta en inglés o en español, con la misma dignidad de un virtuoso y la altivez de su sencillez. Por eso, regresa al Perú. Al público que lo respetó y aplaudió un día, cuando ni se olfateaba su fama de hoy. Bienvenido “flaco”, y continúa conspirando con el amor, para hacer realidad ese sueño de romance, que aún, algunos, contemplamos como posibilidad. Antes, transpórtanos a la nostalgia grata, de quienes un día nos amaron y quién sabe, nosotros, también amamos.
Visitas: 315
|