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Angie, es la cara de la rebeldía de un mundo que se dice cruel. Su encarnizada dolencia ante el silencio de una posible inocencia robada, llama nuestra atención. Algunos la observan con aturdido desconcierto y lastimero sentimiento.
Otros con ira incontrolable y súbito desprecio. Sí, es la chica mala, la rebelde sin causa. La que no logra dominar sus demonios internos y hace que el pozo de sus negros sueños cada día sea más profundo. La Jibaja pese a sus incontrolables vicios libertinos, logra lo que mucha gente desea: salir en portadas de diarios y revistas, ser la noticia en los medios, ser la invitada en proyectos para la televisión, el cine y la moda. ¿Entonces qué?, ¿hipocresías? Está claro que ella es un producto que vende y sus escándalos enervan la curiosidad del público y, eso, para muchos y muchas, es “primicia informativa”. ¿O no? Angie Jibaja, es el prototipo de mujer fatal, irresistible al ojo masculino y, para ser minimista, la que suscita alguna que otra envidia femenina. Su innata irreverencia ante las pasarelas, le ha dado un espacio importante, que le abrió significativas puertas en la actuación. De allí su participación en películas como “Mañana de cuento” o “El rey de los Huevones”. Actualmente ha sido convocada para participar del film americano You Don’t Want to Know (“Tú no quieres saberlo”). La vida de esta modelo seguro que no ha sido fácil. Aunque algunas acciones parecieran que lo fueran. Ya dijo que “la vida le dio con palo”. Por eso aduce su rebeldía. Una rebeldía, marcada por las sombrías calles donde vivió, entre ellas Barrios Altos. Su pasado, dicen algunos, la condena. Pues existen versiones de una cercanía con Vladimiro Montesinos, el otrora amo del poder. Esto en relación al sórdido tema de las “Suites de Barranco”. El mismo lugar, a donde el ex asesor invitaba a señores del poder, para que tuvieran la gentil compañía de una fémina, con el propósito de filmarlos y luego extorsionarlos. Pero, no sólo ese episodio es parte sombría en su vida. Existe, también, un parte policial, donde se indica que fue detenida en el aeropuerto de Lima, allá por el año 2000, por tráfico internacional de estupefacientes. De esa salió bienlibrada, según dicen, gracias al “Doc” que le ayudó. En los últimos días, la chica mala, ha tomado en control de las primeras planas. Ella ha recaído otra vez, en ese dudoso comportamiento, al que nos tiene acostumbrados ante cámaras. Ahora no fue el arrojo de una charola, seguido de un escupitajo, al propio estilo de la Campbell. Esta vez fue su triste actuación ante el público, en total estado de ebriedad, haciendo uso de un vocabulario ordinario y diciendo frases sin sentido que le afectan directamente a ella, pero quizás mucho más, a los seres que de seguro la aman. Angie, además, podría ser detenida, ya que pesa sobre ella una orden de captura y de grado fuerza, debido a que en un proceso por lesiones que se le sigue, habría hecho caso omiso al citatorio del juez. Sin embargo, esperemos que no sea internada en ningún establecimiento penal y su situación jurídica se solucione. Pues, las cárceles de nuestro país, no son un medio eficaz para personas como Angie. Pues, a veces, terminan hundiendo más. Angie, es mujer, pero también es madre. Lamentamos desde la fibra más profunda de nuestro ser, lo que pasa en su interior. En ese mundo, que sólo quienes, como ella, se atreven a ingresar. Pues, hay dolores que asesinan el corazón de una madre, la de un padre. Pero también, hay dolores que dejan sin vida el corazón de un hijo. Pensemos en ello.
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