
Debe ser el equipo pecho frío más caliente del ambiente pelotero éste Sporting Cristal que se muestra poco claro en lo que propone con su fútbol paupérrimo y a la vez contundente en los resultados. Tan difícil de entender es que al cabo de un partido que lo tenía perdido, aparece un genio que se alza con los créditos de ser el mejor, sin haber sudado siquiera para merecer tanto honor.
El once bajopontino está integrado por desquiciados y un genio como Carlos Lobatón que juega mal pero en un trazo de fútbol dibuja una perfecta ejecución de tiro libre y cambia todo el paisaje de un encuentro que lo tenía ganado José Gálvez.
En cinco minutos el cuadro chimbotano se chorrea y no se puede sostener en pie para entregar al cuadro cervecero el triunfo que permite al cuadro de Juan Carlos Oblitas agarrarse de la certeza de ser protagonista fastidioso para obtener el título del torneo Apertura.
Lo cremoso de todo este lío es que Cristal no se cansa de meter presión al puntero con intención de acomodarse en brazos de esa dama imaginaria donde pocos llegan para colocarse en el liderazgo del campeonato.
Eso sí, el saludo va por partida doble. Para Gálvez que hizo un partido inteligente, vertical y decidido y también para Cristal que no puede desterrar su chapa de equipo frío pero se calienta cuando se siente acorralado y logra resultados increíbles.
El partido del pasado sábado entre Cristal y Gálvez de repente no fue el mejor del torneo Apertura pero no puede negarse que fue un excelente partido, con dos rivales encrespados y decididos a desechar el empate por un triunfo.
El triunfo fue para Cristal pero pudo ser para los pupilos de Rafael Castillo. La diferencia estuvo cuando apareció el genial Carlos Lobatón para desvanecer la ilusión de la visita. El gol de Lobatón fue un obsequio para los ojos, por la perfección del tiro de libre y la pelota colocada lejos del «Gato» Fernández quien puede aparentar ser un felino pero ante la maestría de la ejecución, aceptó su derrota.
Cristal desde el partido que ganó a Universidad San Martín delató sus miserias futbolísticas y contra Gálvez ofreció otra dosis de su fútbol chato. Sin embargo el elenco de Oblitas se recompone y muestra el pecho caliente para sumar seis puntos que caen muy bien y nadie desprecia.
Cristal es el equipo que tiene muchas luces y no se queda a oscuras, si no funciona Ximénez, está Cominges. Si el «Chorrillano» Palacios se distrae está Carlos Lobatón para resolver las situaciones apremiantes.
Cristal es un equipo pecho frío pero a la vez caliente de un acertijo que pocos podrán entender pero si hay que entender y saber de números, no se necesita saber mucho para darse cuenta que la punta le cae bien al equipo chelero.