
El Perú es dueño de una mega diversidad biológica como pocos en el mundo. Somos un país privilegiado y podría decirse que hemos vivido de espaldas a nuestra propia realidad. Hemos sido hasta ahora, mendigos sentados en un banco de oro… La Sierra, olvidada por cientos de años, sorprende nuevamente al mundo por tanta riqueza y ahora que “las papas queman” todos voltean sus miradas hacia ella buscando las respuestas salvadoras.
Y en este sentido, el Cusco nuevamente hace noticia, pero ésta es de las mejores… El Valle Sagrado de los Incas, fue el escenario de un importante encuentro en el marco de la conferencia mundial La Ciencia de la papa para los pobres, Desafíos para le nuevo Milenio.
Allí, hasta nuestros andes milenarios, a cuatro mil metros, soportando los rigores de la altura, llegaron más de cien científicos de 30 países para conocer el denominado “Parque de la Papa”. Se encontraron con campesinos de seis comunidades quechuas que han unido esfuerzos a fin de preservar los cientos de variedades de papa que se cultivan en nuestras serranías. Tubérculo limpio, sano, no transgénico, cultivado en base a conocimientos ancestrales.
Allí, los comuneros conocidos como arariwas, o sea, “ Los Guardianes de la Papa”, mostraron orgullosos sus parcelas de papas nativas, cientos de variedades, que vienen a constituir un banco de biodiversidad que podrá ser usado para mejoramientos futuros.
Científicos y campesinos intercambiaron ideas y experiencias. Concluyeron que trabajar juntos, aunando conocimientos tradicionales y moderna tecnología, era la mejor forma de proteger a las futuras generaciones.
Sin abandonar sus propios conocimientos, los campesinos también se pusieron en contacto con el Centro Internacional de la Papa (CIP), con el fin de obtener un apoyo tecnológico. Esta es la institución encargada de la conservación científica de la papa, y al mismo tiempo lo hace con otros tubérculos y algunas raíces.
La colección de papas que posee el banco de germoplasma de esta institución asciende a nada menos que cuatro mil variedades, de las cuales dos mil 300 son peruanas y, de ellas, aproximadamente 600 son del Cusco.
La papa, cultivada desde hace mas de ocho mil años en la zona andina fue un importante alimento en la época incaica. Fue llevada a Europa por los españoles a mediados del siglo XVI, pero en un principio no fue consumida y hasta fue despreciada.
Sin embargo la papa salvó a varias zonas de Europa del hambre. El hecho más trágicamente recordado es la hambruna que sufrió Irlanda en el siglo XIX, a causa de una plaga, donde murieron mas de un millón de personas.
Es el cuarto cultivo alimenticio más importante del mundo, con una producción anual cercana a los 311 millones de toneladas. Casi la mitad de la producción global proviene de los países en desarrollo.
Nuestras tierras andinas han legado al mundo uno de los alimentos más importantes e imprescindibles en la dieta de las más diversas culturas. De esta manera, continuamos fortaleciendo la seguridad alimentaria de toda la Humanidad !
¿Te gustó el tema, quieres aportar algo más ? ¡ Te invito a hacerlo !